sábado, 27 de octubre de 2012

Betis 1 - Valencia C.F. 0 (9ª jornada de Liga de Primera División)

BETIS (1): Adrián; Nélson, Paulão, Mario, Álex Martínez; Campbell (Jorge Molina, minuto 70), Cañas, Nosa Igiebor, Juan Carlos (Nacho, minuto 86); Salva Sevilla (Nono, minuto 76) y Rubén Castro.
VALENCIA CF (0): Diego Alves; João Pereira, Rami, Ricardo Costa, Cissokho; Albelda (Banega, minuto 46), Gago; Jonathan Viera, Tino Costa (Guardado, minuto 84), Bernat (Valdez, minuto 63); y Soldado.
Gol: 1-0, minuto 9: Salva Sevilla.
Árbitro: Hernández Hernández, canario. Amarillas para João Pereira, Jonathan Viera, Ricardo Costa, Banega y Nono.

El Betis de Mel se ha transmutado, definitivamente, del dulce equipo del jogo bonito que era recibido por los rivales con una sonrisa la temporada pasada, a uno áspero, muy competitivo y que saca enorme rendimiento de sus goles. Hoy le ha bastado una buena primera parte y una segunda discreta pero bien trabajada para deshacerse de un Valencia un tanto decepcionante: este Betis sabe ganar sin Beñat.

De salida ambos clubes alinearon unos equipos aparentemente similares: cuatro atrás, doble pivote, un mediapunta que en realidad es un tercer mediocampista (Salva en el Betis, Tino Costa en el Valencia), dos extremos y delantero centro goleador. También sus intenciones defensivas de partida son similares: presión no muy adelantada y líneas bien juntas. Sin embargo la actitud y las aptitudes de los hombres del centro de unos y otros son muy distintas. Los tres del Valencia son mediocentros de posición, estilo pivote, Gago –hoy pasota– y Tino Costa por condiciones y Albelda porque su edad le ha restado recorrido. La falta de dinamismo resultante permite tocar el balón por dentro con cierta libertad a un Betis cuyos centrocampistas se comen en la primera mitad a sus rivales; su actitud es mejor y además todos ellos ofrecen movilidad: Cañas por su ambición y Nosa y Salva porque son de natural más interiores o volantes que mediocentros. Defensivamente el Betis parte en un 4-4-2, aunque el mediocentro retrasado del Valencia es tomado a veces por Salva y a veces por Nosa; en ataque el virgitano se descuelga hacia atrás respecto a Castro y el nigeriano hacia delante respecto a Cañas; resulta un buen escalonamiento y un buen fútbol interior, aunque con escasa llegada al área y un trabajo defensivo muy exigente para los extremos, que deben seguir a los laterales valencianistas –muy adelantados en fase ofensiva–.

En la primera parte el Betis hace un juego fluido y al tiempo ahoga al mediocampo valencianista; pisa poco el área, pero con peligro, y el Valencia no lo hace nunca. En la segunda parte, como ya ha ocurrido recurrentemente esta temporada, el Betis nota el cansancio (en particular Salva y los extremos, aunque Nosa y Cañas también pierden empuje), da un paso atrás, pierde la posesión y pasa apuros, sin desmoronarse nunca sin embargo. Pellegrino va retirando mediocentros y sacando la calidad que tenía escondida en el banquillo (en el descanso Banega, luego Valdez y Guardado); el Betis consiente que el Valencia piense en zonas interiores y llegan los pases a la espalda de Mario, que pudieron costar algún gol.

Los buenos cambios de Mel mejoraron la posesión –aunque esperó demasiado para hacer el tercero–: Molina dio empuje (y mandó a Castro a la banda) y Nono hizo un juego similar al de Salva pero con nueva energía. El Betis recuperó posesión y equilibró el partido en el último cuatro de hora, aunque no faltaron ocasiones en ambas porterías.

Jugador por jugador
Adrián: Otro partido casi perfecto, y ya van varios. Jugó bien en largo con el pie (aunque sus compañeros abusaron de ese recurso, ¡incluso en un saque de centro!) y salió bien por abajo cuando hizo falta.
Nélson: Parece otro. Ha perdido algo de llegada en ataque (subió al inicio del partido, y poco más), pero ha mejorado muchísimo su situación y elecciones en defensa, sin dejar de manejar bien el balón.
Paulão: Otro buen partido, firme y superior a Soldado. A veces arranca tarde en la búsqueda de los balones aéreos, en los que podría ampliar su radio de acción. Alternó posición con Mario durante algunos minutos.
Mario: Su juego temerario le jugó alguna mala pasada, y además le tomaron la espalda varias veces. Ni él ni Álex tienen gran rigor posicional, y eso provoca problemas en el espacio entre ambos, al que hoy cayó Soldado: una razón más para probar a Paulão en ese perfil, ahora que Nélson necesita menos ayuda.
Álex Martínez: Mejor que en Pamplona en el uno contra uno, e igualmente rápido en corto y dinámico con balón y sin él, esta vez le superaron en paredes o en desmarques al espacio. Una vez más hay que recomendarle prudencia a la hora de conservar la posición.
Campbell: Buena actitud y buen manejo de balón, aunque inervino poco. Parece tener las condiciones técnicas y físicas necesarias.
Cañas: Gran partido en la primera parte como pivote que distribuye, guarda la posición y cierra líneas de pase pero que al tiempo encima al rival con agresividad (Tino Costa nunca pudo con él); en la segunda parte bajó mucho y el equipo lo notó.
Nosa Igiebor: Jugó en su mejor posición, y bien se notó. No tiene rapidez en corto ni gol suficiente para ser mediapunta (menos aún ante rivales cerrados); le falta aún (tiene veintiún años) rigor posicional y con balón para ser mediocentro. Pero en una posición intermedia, de volante con un ancla por detrás y sin grandes responsabilidades ofensivas, lucen sus cualidades, que pueden llevarle muy lejos. Tiene gran presencia ofensiva –no para de ofrecerse, con mucha movilidad– y defensiva –su enorme zancada y trabajo constante le permiten cubrir muchísimo campo–, una notable potencia en conducción y sentido común para no complicarse la vida. Para partidos con el marcador en contra valdría la pena probarlo en trivote junto a Beñat y Nono o Salva. Durante la segunda parte se retrasó bastante y en el último cuarto de partido apenas tocó el balón, como Cañas.
Juan Carlos: Desbordó bien pero erró en la elección final de jugada; aun así, volvió a salir en el relato del gol. Buen trabajo defensivo, aunque a veces elige mal su par.
Salva Sevilla: En buena forma, como ahora, da muchísima fluidez en la zona de tres cuartos (y es una delicia verlo jugar), aunque su presencia en la mediapunta resta llegada al área al equipo –dicho sea precisamente el día en el que, por fin, marcó–. Fundido, fue cambiado.
Castro: Listísimo, este sí elige bien la jugada siempre, aunque, algo aislado, le llegaron pocas bolas peligrosas. Trabajó bien en la banda.

Molina: Su presencia mejoró mucho el peso ofensivo y la posesión del equipo.
Nono: Dio calidad (incluidos muy buenos saques a balón parado), movilidad y trabajo en la posición de Salva. Salió muy motivado y atento al otro fútbol, tal vez demasiado, para desesperación de los visitantes.
Nacho: Presencia casi testimonial en el sitio de Juan Carlos.

domingo, 21 de octubre de 2012

Osasuna 0 - Betis 0 (8ª jornada de Liga de Primera División)

OSASUNA (0): Andrés Fernández; Oier, Lolo, Arribas, Damiá; Puñal, Annan; Álvaro Cejudo (Nino, m. 77), Armenteros (Masoud, m. 83), Lamah; y Joseba Llorente (Kike Sola, m. 65).
BETIS (0): Adrián; Nélson, Paulão, Perquis, Álex Martínez; Salva Sevilla (Jonathan Pereira, m. 65), Cañas, Rubén Pérez, Juan Carlos (Campbell, m. 83); Rubén Castro,  y Jorge Molina (Nono, m. 75).
Árbitro: Velasco Carballo (Comité Madrileño). Amonestó a Álvaro Cejudo, Paulao, Armenteros y Damiá.

Aceptable, y feo, fue el partido del Betis hoy en Pamplona ante un mediocre Osasuna. Los béticos basaron su juego en la seguridad defensiva y pudieron aprovechar sus escasas pero claras ocasiones para ganar, aunque el empate a cero fue justo.

El partido tuvo un transcurso muy homogéneo. Ambos equipos presentaron un esquema y un tipo de juego similares, muy al estilo norteño. En Osasuna se trataba de su juego natural en casa, bien conocido: pone un 4-2-3-1 con dos mediocentros de mucho trabajo; elude en consecuencia la elaboración por el centro y trata de empujar al rival a su área a base de pelotazos verticales, de lucha por el rechace (la segunda jugada), de presión bastante adelantada y de balones diagonales a sus extremos, rápidos y habilidosos. El Betis propone un juego similar, quiere uno pensar que más por la ausencia de Beñat que por adaptarse al juego pamplonica (absurda teoría que no suele llevar a nada bueno). Mel lo hace de forma consecuente: un 4-4-2 con Cañas y Rubén paralelos como mediocentros, Salva Sevilla como extremo derecho poco pegado a la cal, Juan Carlos más abierto por el otro lado y Castro y Molina arriba. Como suele pasar este año la presión no es muy alta ni muy baja; Molina y Castro van a veces a por los centrales (con adelantamiento de Pérez) o a veces uno de ellos toma al mediocentro rival; de todos modos Osasuna elabora muy poco por el medio y, apenas aprietan tímidamente, los delanteros béticos ven cómo los centrales osasunistas juegan en largo una y otra vez.

La fortaleza por arriba de Paulão y Perquis, y la concentración general, apenas permiten a Osasuna llegar unas pocas veces por la banda derecha, sin grandes apuros, en general, para Adrián, que los resuelve bien. En la primera parte el Betis impone su superioridad técnica y llega arriba gracias a balones hacia Molina tocados hacia atrás y rápidamente escupidos a la espalda de la defensa osasunista. Empujado el equipo progresivamente hacia atrás (salvo, brevemente, en el arranque de la segunda mitad) el Betis pierde posesión, pero sus llegadas, aunque muy espaciadas, siguen siendo peligrosas.

En el inicio de la segunda parte Mel cambió de esquema sin tocar la alineación; Castro cayó a la banda derecha y Salva pasó a ser el mediapunta de un 4-2-3-1 (o 4-3-3 con doble pivote), hecho que demostró bien claramente que la presencia de Salva no significa necesariamente que se juegue un 4-3-3. Tras la entrada de Pereira, extremo derecho, se vuelve al 4-4-2; luego con Nono se retorna al 4-2-3-1 (o 4-3-3), ya con Pereira y Juan Carlos permutados de banda, y finalmente Campbell entra por Juan Carlos.

Jugador por jugador
Adrián: Resolvió perfectamente el poco trabajo que tuvo. Tiene un fuerte golpeo en largo.
Nélson: Partido serio, cosa rara en él. Además empujó por su lado.
Paulão: En general hizo un buen partido, pero cometió errores puntuales, por exceso de confianza, de cierta gravedad. Debe cuidar ese aspecto.
Perquis: Parece una especie de Dorado en diestro y algo más presente. Siempre bien colocado, aunque algo lento y duro de cintura, comete pocos errores. Sigue usando demasiado las manos.
Álex Martínez: Mal, y la cosa merece cierta explicación. Hizo bien casi todo (rápido, presente, con buen trato de balón...), pero la primera obligación de un lateral es evitar que lo superen en el uno contra uno, y le pasó tres veces (una ante Cejudo y dos ante Lamah), y las tres fueron muy peligrosas. Si quiere jugar en ese puesto tiene que tener claro que su misión principal es evitar situaciones de gol en su portería, no robar el balón, y por tanto debe modular la distancia al delantero para estorbarle los centros pero no arriesgar el ser desbordado. No se trata de dar cinco metros como hacía Panucci, pero tampoco se puede ir cebado hacia el extremo, so pena de ser regateado.
Salva Sevilla: En la primera parte participó poco, aunque tampoco Damià le dio problemas. En la segunda parte hizo varias jugadas interesantes: no se le ve en baja forma.
Cañas: Muy buen trabajo defensivo, y luces y sombras en ataque. Dio un gran pase a Castro.
Rubén Pérez: Hizo un juego similar al de Cañas, tal vez algo más rápido en corto pero menos presente.
Juan Carlos: Se vistió de Agra: aceptable en ataque, aunque no brillante, y trabajador en defensa.
Molina: Empezó rápido y muy participativo, y se fue diluyendo.
Castro: Como siempre, estuvo muy inteligente y fue lo más peligroso del equipo. Metió un golazo anulado por fuera de juego milimétrico, y falló al final la ejecución de una vaselina bien concebida.

Pereira: Tuvo muy pocas intervenciones en ataque, y trabajó en defensa.
Nono: Muy bullicioso por el medio, pero tampoco tuvo muchas.
Campbell: Apenas la tocó.

domingo, 7 de octubre de 2012

Betis 2 - Real Sociedad 0 (7ª jornada de Liga de Primera División)

BETIS (2): Adrián; Nélson, Paulão, Mario, Álex Martínez; Cañas, Beñat; Pozuelo (Rubén Pérez, m. 63), Nosa (Agra, m. 56), Juan Carlos (Nacho, m. 75); y Rubén Castro.
REAL SOCIEDAD (0): Zubicarai; Estrada, Mikel González, Íñigo Martínez, De la Bella; Illarramendi, Bergara; Xabi Prieto, Zurutuza (Ifrán, m. 70), Griezmann; y Carlos Vela (Chori Castro, m. 70).
Goles: 1-0, min. 17: Paulão. 2-0, m. 81: Rubén Castro.
Árbitro: José Antonio Teixeira Vitienes. Amonestó a Álex Martínez, Griezmann, Agra, Bergara y Rubén Pérez. Expulsó a Mario por doble amarilla en el minuto 87.

El discreto partido disputado ayer en Heliópolis tuvo escasa calidad pero trajo buenas noticias para los béticos: tres puntos, la constatación de que el equipo es competitivo siempre, y la irrupción de varios jugadores jóvenes. La buena gestión del vestuario de Mel tiene que ver con estas dos últimas.

Y es que el Betis ganó en un auténtico día de las oportunidades: su entrenador decidió que era el momento para que Nosa, Adrián y Álex Martínez aparecieran como titulares, y para que Cañas y Pozuelo demostraran que pueden consolidarse como tales. El nigeriano se situaba como mediapunta bastante retrasado de un 4-2-3-1 en el que Cañas (derecha) y Beñat quedaban algo escalonados y Pozuelo era un falso extremo derecho que se metía mucho más por dentro que por fuera. Para compensarlo, Nélson correría todo el carril y Cañas le cubriría las espaldas en su caso.

Primera media hora
La Real pone también un 4-2-3-1, con Prieto y Griezmann como bandas bastante fijas. Dos equipos jóvenes, rápidos arriba y colocados muy académicamente, sin demasiadas permutas en ataque ni una presión muy alta, dieron sin embargo como resultado un partido algo descontrolado por las constantes pérdidas de balón de unos y otros. El Betis intentó jugarla sin abusar del pelotazo pero incurrió en errores frecuentes, y la blandita Real dejó mil despejes a medio camino. El Betis volvía a aprovechar una jugada a balón parado y daba más sensación de peligro, aunque la escasa llegada al área de Nosa y Pozuelo dejaba sin remate su fútbol.

Segunda media hora
Como tantas veces sucede, el Betis no sabe dosificar las posesiones con el marcador a favor y pierde completamente el control del partido. Con balón en pies béticos la Real deja salida por Mario y el Betis pica: el central está incómodo a pie cambiado y acaba por mandar pelotazos sin destino. Aquí tiene asunto a trabajar Mel: el equipo sigue sin colocarse bien para la salida del ataque estático, casi nunca abre a los centrales, y en algún momento acumula absurdamente a tres hombres junto a la pelota, cosa que facilita muchísimo la presión rival; aun sin el zurdo Dorado, se debería usar la salida lavolpiana de tres atrás, aunque sólo fuera como alternativa esporádica.

La Real aprovecha la superioridad en el salto de Prieto frente al liviano Martínez y los espacios a sus espaldas, y machaca esa zona a base de balones largos. El acierto de Adrián saca vivo al Betis de esta fase.

Tercera media hora
Mel saca del campo sucesiva y adecuadamente a sus tres hombres de mediapunta, una zona de mucho desgaste. Discutible resulta que el primero fuese Nosa, el único que podía aguantar todo el partido porque su ritmo es diésel, y ocupa mucho campo. Lo cierto es que los cambios funcionan, el doble pivote con Cañas y Pérez (Beñat delante) cierra bien y la pierde menos, y Nacho ayuda a taponar a Álex. El Betis recupera el control y sentencia, otra vez a balón parado.

Jugador por jugador
Adrián: Debut en casa casi perfecto, que debe valerle la titularidad. Estuvo muy metido en el partido y al tiempo sorprendentemente tranquilo. Es alto, se coloca bien, parece ágil y sale bien a los balones cruzados por arriba. En la primera parte salvó el partido en dos paradas de alto voltaje. Un descubrimiento a confirmar.
Nélson: Mel preparó un sistema muy adecuado para él y lo aprovechó, sobre todo en la primera parte. Cañas tapó sus carencias tácticas.
Paulão: Alguien de la secretaría técnica del Saint-Étienne tendrá que explicar cómo es posible que dejaran escapar a un jugador como este.
Mario: Un poco alocado en sus salidas de zona, como siempre, y con ciertos problemas en la salida de balón, hizo un partido sólo aceptable. Con Perquis en la plantilla su baja es menos grave. Una permuta de posiciones con Paulão sería digna de considerar, porque la saca mejor en conducción que en golpeo y la posición avanzada de Nélson le permitiría abrirse a la banda en fase ofensiva.
Álex Martínez: Mejoró a Nacho en presencia en el partido gracias a su explosividad natural, a su querencia ofensiva y a la ambición propia de un cuasidebutante. A cambio, mostró tendencia a perder la referencia de sus espaldas y estuvo cerca de irse a la calle en una entrada de tarjeta naranja. Tiene casi todo lo que necesita un lateral (velocidad, manejo de balón, cambio de ritmo); le falta cuajo posicional defensivo y aprender a meter el cuerpo en los saltos.
Cañas: Cuando parecía que el tren de la titularidad se le iba para siempre Mel le dio una oportunidad y la aprovechó. Leyó muy bien las necesidades posicionales del equipo en defensa y la sacó aceptablemente.
Beñat: Hizo un partidazo, pero se espera tanto de él que se le miran más sus escasos errores. La presencia de Nosa le hizo mucho bien en lo físico. En cada partido muestra mil formas de golpear el balón; a balón parado cuelga la pelota con fuerza y con un liftado que hace muchísimo daño.
Pozuelo: Se suponía que debía jugar entre el extremo derecho y la mediapunta y no lo hizo en ninguna parte. Un mal día.
Nosa: Si tuviera treinta años sería jugador para Segunda, pero con veintinuo es un diamante por pulir, con grandes posibilidades. Tiene físico para ocupar una parcela enorme de terreno, y técnica y visión suficiente para el centro del campo. Más largo que rápido de movimientos, sufrió en los pequeños espacios de la mediapunta, no permutó posiciones con Pozuelo como parecía natural y ayer tuvo poca llegada, pues jugó cerca de los pivotes; el equipo sí aprovechó su aceptable salto para jugarle por alto. Su sitio ideal sería de interior en un 4-1-4-1; en este Betis se le puede aprovechar, según las circunstancias del partido, en cualquier sitio del centro del campo. Con paciencia mejorará mucho y será un jugador importante.
Juan Carlos: Puso en problemas a su lateral en la primera parte y lo persiguió como pudo en la segunda. Sus pilas no dan para más.
Rubén Castro: Algo justo aún en lo físico, tocó cuatro balones y mandó uno dentro y otro al palo (según su propia descripción). Tampoco es para pedirle más.

Agra: Lo suyo habitual: conducciones, pelea.
Rubén Pérez: Su entrada coincidió con el cambio de tendencia del partido, aunque tuvo un par de indecisiones importantes. Cerró bien y trató el balón con cierto cuidado, cuando además la Real empezó a flojear en la presión.
Nacho: Resultó curioso que saliera por delante del tarjeteado Martínez, pero Mel debió preferir darle más recorrido al hombre fresco y no tocar la defensa. Cumplió.

El detalle
El Betis tiene ahora una buena variedad de jugadas a balón parado, y buenos lanzadores, pues los extremos se alternan con Beñat. En los córneres pone (por fin) un hombre a la corta siempre, despoblando así el área de defensores; ya solo falta que en los saques a pie natural no coloquen el balón en la mismísima línea, cuestión que casi aborta el primer gol de ayer.

sábado, 29 de septiembre de 2012

Málaga 4 - Betis 0 (6ª jornada de Liga de Primera División)

MÁLAGA (4): Willy Caballero; Jesús Gámez, Demichelis, Weligton, Monreal; Camacho; Joaquín (Sebas Fernández, m. 77), Portillo, Isco, Eliseu (Recio, m. 69); y Saviola (Santa Cruz, m. 69).
BETIS (0): Casto; Nélson, Amaya, Mario, Nacho; Cañas
, Rubén Pérez (Nono, m. 32); Agra (Adrián, m. 10), Beñat, Juan Carlos (Rubén Castro, m. 48); y Jorge Molina.
Goles: 1-0, m.12: Joaquín, de penalti. 2-0, m. 27: Saviola. 3-0, m. 72: Amaya (p.p). 4-0, m. 73: Isco.
Árbitro: Estrada Fernández (Comité Catalán). Mostró tarjeta amarilla a Jesús Gámez y Recio. Expulsó a Casto por roja directa (m. 10).
Incidencias: Unos 27.000 espectadores en La Rosaleda, entre ellos dos centenares de seguidores béticos.


El Betis ha sufrido hoy una dura derrota en otro partido condicionado por un penalti con expulsión, esta vez muy temprano. Bajo esta premisa de partida, el resultado ha sido justo e incluso corto.

Primeros diez minutos
El terreno de juego presentaba un buen estado a pesar de la muchísima lluvia caída estos días en la provincia de Málaga. Aunque la alineación que propone Mel –de la que desaparecen Pozuelo y, sorprendentemente, Rubén Castro para hacer sitio a Molina y Cañas; Beñat queda como mediapunta– parece indicar que el Betis se meterá atrás a esperar al creativo Málaga, como hizo la temporada pasada con tan mal juego como buen resultado, Mel manda al equipo a hacer una presión muy adelantada, y pone la defensa lejos de Casto. Además el Betis la toca con sorprendente rapidez y precisión, de manera que tiene bastante posesión y se juega casi siempre en campo malagueño, si bien con poca profundidad. El planteamiento era inteligente porque, al contrario de lo planteado hace un año, el Betis sí trataba de aprovechar la gran debilidad de la alineación del Málaga: la falta de recuperadores natos del balón. En efecto Pellegrini sacaba un equipo típico suyo, al estilo de la España de la Eurocopa 2008: un mediocentro de cierre (Camacho), un delantero nato (Saviola, bastante móvil) y una línea de cuatro jugones en constante permuta de posiciones, en la que Joaquín y Eliseu suelen echarse a las bandas.

Minutos 12 al 32
El Betis paga cruelmente el riesgo de adelantar la defensa. Mel toma una decisión bastante discutible: cuando era previsible pasar el resto del partido sin apenas posesión, saca del campo a uno de los hombres que hacen mayor despliegue físico, Agra. Con diez vuelve a colocar como el miércoles a su equipo: un 4-3-2, esta vez con Juan Carlos y Molina arriba, Cañas como mediocentro y Beñat (a la derecha) y Pérez como interiores.

Mal enemigo para la inferioridad numérica es un equipo tan técnico y móvil como el Málaga, que además, al contrario que el Atlético, sí busca hacer sangre. En particular, sus laterales, Gámez y Monreal, se unen a los extremos de su banda para hacer una y otra vez el dos contra uno a los laterales béticos, gracias al buen movimiento de balón de sus compañeros, que impide bascular con éxito a los béticos y hace así que los interiores béticos lleguen tarde a la ayuda. Las oportunidades se suceden y llega el segundo gol.

Minutos 32 al 48
Mel se da cuenta de que, al contrario que el miércoles, su plan de dejar dos hombres arriba y defender con sólo siete jugadores de campo dejando pasillo a los laterales rivales ha fracasado; cambia (¿por lesión?) a Pérez por Nono, y monta un 4-4-1 con, de derecha a izquierda, Nono, Cañas, Beñat y Juan Carlos. Nono queda más lejos de la banda que Juan Carlos y da cierto espacio a Monreal, pero el sistema funciona y el partido se cierra y equilibra un poco.

Minuto 48 al final
Mel mete a Castro y cambia de nuevo al 4-3-2: el Betis estaba dos goles abajo y había que arriesgar. El partido se abre de nuevo, el Betis mejora bastante su llegada arriba, pero el Málaga llega mucho más, caen otros dos goles y poco falta para que lo haga alguno más.

Jugador por jugador
Casto: Intervino en una sola jugada de importancia, llegó tarde y provocó la catástrofe.
Nélson: Las subidas de Monreal sin oposición le dieron más trabajo del que podía asumir, y acabó dimitiendo en alguna jugada como la del 3-0. Aunque fuese dudoso, es inaceptable que el lateral del lado opuesto rompa el fuera de juego como ocurrió en el 2-0.
Amaya: No fue capaz de cerrar las muchísimas líneas de pase que crea este Málaga por dentro.
Mario: Su mucha presencia fue una de las buenas noticias del partido. Que dure sin lesionarse.
Nacho: Sigue sin mostrar buena forma, y hoy, expuesto como Nélson al dos contra uno, se le notó.
Cañas: Construyó poquito (incluso perdió un balón en zona prohibida con gol como consecuencia) y cerró bien su zona, aunque tenía bastante ayuda para ello porque Mel eligió blindarse por dentro.
Agra: Presionó con el equipo y salió muy pronto.
Beñat: Buen partido, muy dinámico y ofreciéndose mucho. Lo poco que la tuvo el equipo fue en gran parte gracias a su trabajo.
Rubén Pérez: Trabajo sucio el rato que estuvo. Es de suponer que fue cambiado por lesión.
Juan Carlos: Como delantero se descolgó demasiado arriba, lo que (sin apenas balón) dejó al equipo demasiado expuesto. En la banda aportó más.
Molina: Peleón pero mal con balón.

Adrián: Como Casto hace tres días, recibió cuatro goles imposibles y evitó varios.
Nono: Debe pelear más los balones divididos y madurar en cuanto a criterio con balón, pero es bueno que lo haga sobre el campo.
Castro: Se supone que Mel le dio descanso. Luego se le vio rápido y punzante, y al menos su entrada dio un rato de esperanza.

El detalle
Por segundo partido consecutivo dos decisiones arbitrales discutibles (la expulsión de Casto y la legalización del segundo gol) perjudicaron al equipo en jugadas decisivas.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Betis 2 - Atlético de Madrid 4 (partido aplazado de la 3ª jornada de Liga de Primera División)

BETIS (2): Casto; Nélson, Perquis, Mario, Nacho; Rubén Pérez, Beñat; Agra (Campbell, m. 57), Pozuelo (Dorado, m. 51), Juan Carlos (Nono, m. 57); y Rubén Castro.
ATLÉTICO (4): Asenjo; Juanfran, Miranda, Godín (Cata Díaz, m. 46), Filipe Luís; Gabi, Mario Suárez; Raúl García, Turan, Cebolla Rodríguez (Koke, m. 70); y Falcao (Diego Costa, m. 52).
Goles: 1-0, m. 25: Agra. 1-1, m. 27: Falcao. 2-1, m. 45: Juan Carlos. 2-2, m. 48: Falcao, de penalti. 2-3, m. 55: Diego Costa. 2-4, m. 92: Raúl García.
Árbitro: Álvarez Izquierdo  (Comité Catalán). Amonestó a Nélson, Juanfran, Cebolla Rodríguez, Campbell, Nono y Raúl García. Expulsó con roja directa a Perquis en el 48 y a Campbell por doble amarilla en el 77.
Incidencias: 33.261 espectadores en el Benito Villamarín. En la grada hubo varios conatos de invasión del terreno de juego.

Las diosas de la Fortuna y de la Justicia suelen representarse con los ojos tapados por una venda. Ayer la segunda de ellas decidió mirar por debajo de la suya para corregir la labor de la primera, y dejó así de ser justa.


La actuación del árbitro es insoslayable al analizar el encuentro de ayer porque influyó en todos los aspectos del partido, incluidos los tácticos. Intentaremos referirnos a ella lo menos posible.

Primera parte hasta el 1-1
Mel y Simeone plantean el encuentro de forma parecida: escaso interés en la posesión, blindaje defensivo y salidas rápidas tras robo. Esperan al contrario con las líneas juntitas, la defensa moderadamente adelantada y sin ir casi nunca a presionar arriba. El Betis parece haber decidido que ese plan será el suyo general de esta temporada; asigna en defensa los centrales rivales a Castro, el mediapunta queda con el pivote más atrasado, y así generalmente los centrales propios quedan en superioridad ante los (más bien el) delanteros enemigos. De nuevo comparecieron Juan Carlos y Agra como extremos a pie natural, y Pérez y Beñat en paralelo. El Atlético puso un centro del campo con más físico que técnica, incluido su doble pivote y extremos poco extremos como el sobrevalorado Raúl García o Cebolla Rodríguez, en intercambio habitual de posiciones con Turan; en lógica consecuencia, su plan de ataque consistió en principio en el pelotazo directo y la búsqueda de la segunda jugada. En ataque estático el Betis también trataba de evitar la trampa rival de la pérdida en el centro, en su caso con movimientos de balón de lado a lado, tan pacientes como lentos.

Tras varias contras bien llevadas por Pozuelo el Betis marca un gol y anda cerca del segundo. El Atlético marca en su primera llegada.

Resto de la primera parte
El Atlético muestra igualdad técnica con el Betis y superioridad física; además el Betis comete varias indecisiones y errores por falta de concentración, de modo que las ocasiones ante Casto se suceden, salvadas por el portero. Un contraataque afortunado da muy al final el 2-1 a un Betis algo inferior en el cómputo global de la primera parte. El Betis habrá de aprender una importante lección de este primer tiempo: si pretende jugar metido atrás, sus defensas y centrocampistas tendrán muchas ocasiones de equivocarse, de modo que la concentración defensiva se convierte en herramienta fundamental; el autobús se puede aparcar bien o mal.

Segunda parte
Apenas iniciada y en un barullo tras un córner Álvarez Izquierdo toma
en la misma jugada tres decisiones discutibles favorables al visitante (posible fuera de juego de Miranda, pitable penalti, rigurosísima expulsión de Perquis). Tras retrasar brevemente a Pozuelo y Pérez para parchear la defensa, Mel retira al mediapunta y Dorado entra como central izquierdo (4-4-1). El Atlético marca el 2-3 en otro córner y el Betis prescinde entonces de los dos extremos para montar un 4-3-2 en el que Pérez es escoltado por Nono y Beñat, y Campbell y Castro quedan arriba.

Un pusilánime Atlético deja pasar el tiempo sin ir a por el Betis. En particular, sus laterales, Juanfran y Filipe Luís (este cerrado por un Beñat que ya sólo trotaba) tienen dos enormes pasillos, premeditadamente entregados por Mel, que desaprovechan una y otra vez en conducciones sin profundidad; los visitantes incluso se meten atrás en ocasiones sin presionar apenas, y finalmente cometen un grave error en su área (penalti manifiesto de Filipe Luís). Álvarez Izquierdo reaparece entonces providencialmente y decide que ganarán el partido, si es necesario a costa de expulsar a otro bético.


A partir de ahí no hubo nada.

Jugador por jugador
Casto: Paradójicamente, jugó uno de sus mejores partidos en el Betis el día que recibió cuatro goles, prácticamente imposibles todos ellos. Debe corregir un peligroso pasito hacia delante cuando le cabecean desde un flanco.
Nélson: Partido bastante serio, aunque de escasa proyección ofensiva.
Perquis: Tiene tendencia a tapar su relativa lentitud con el uso del cuerpo y las manos, y eso le jugó una mala pasada. Bien colocado y correcto.
Mario: Su juego al límite le llevó a pasarse de frenada en un despeje que acabó en el 1-1. Bien en general, aunque también cometió alguna indecisión.
Nacho: Poco exigido, como Nélson, por la falta de calidad de su par, tampoco se tomó muchas libertades.
Pérez: Buen partido. Sabe qué tiene que hacer (correr, cerrar la posición, soltarla sin complicarse) y casi siempre lo hace bien.
Beñat: El tipo de juego que se le pide ahora, un tanto acelerado, le hace cometer más errores en el pase de los habituales. Pese a ello, demostró una vez más su talento como lanzador de contragolpes y como distribuidor. Otra vez se le vio fundido en la última media hora.
Agra: Por fin le entró el balón. A lo suyo: velocidad, pelea, y ahora buenos saques de córner.
Pozuelo: Con espacios sabe construir contras muy rápidas a base de dejar correr el balón o descargar rápidamente a las bandas. Crece con cada partido.
Juan Carlos: Tiene que mejorar su mentalidad defensiva por la tendencia del equipo a parapetarse atrás: por ejemplo hizo un despeje infantil en la primera parte. Por demás, partido aceptable.
Castro: En inferioridad y sin suerte.


Dorado: Muy en su línea, bien colocado y sin fallos pero demasiado reservón a la hora de ir al cruce. Perdió la marca en el 2-3.
Nono: Tiene una contumaz tendencia a venir a pedir el balón al pie de sus centrales, acción que demuestra (tal vez sin intención) desprecio por la calidad técnica del compañero ("dame y aparta, que tú no sabes sacarla jugada") y que además resta un jugador tras la primera línea defensiva rival, algo especialmente inadecuado si juegas con un jugador menos.
Campbell: Peleó en inferioridad hasta que se lo permitió el árbitro. Algo acelerado, pero era necesario.

El detalle

La lacerante actuación arbitral, unida al humillante aplazamiento, pudo provocar un verdadero problema de orden público. La mejor Liga del mundo sigue demostrando su pésima organización: en nada hemos mejorado desde los ochenta, cuando García de Loza y Hugo Sánchez eran los Álvarez Izquierdo y Falcao del momento.

sábado, 22 de septiembre de 2012

Betis 1 - Espanyol 0 (5ª jornada de Liga de Primera División)

BETIS (1): Casto; Nélson, Paulão (min. 40, Perquis), Mario, Nacho; Rubén Pérez, Beñat (min. 76, Igiebor); Agra, Pozuelo (min. 55, Nono), Juan Carlos; y Rubén Castro.
ESPANYOL (0): C. Álvarez; Javi López, Raúl R., Héctor Moreno, Capdevilla (min. 75, V. Álvarez); Tejera (min. 58: Rui Fonte), Víctor Sánchez., Wakaso; Verdú; Simao (min. 58, Galván) y Stuani.
Goles: 1-0, min.18: Paulão
Árbitro: Clos Gómez (Colegio Aragonés).
Expulsó por doble amarilla a Wakaso; mostró además tarjeta amarilla a Beñat, Pérez, Agra, Nélson y Nono, por parte del Betis, y a Tejera, López, Stuani y Víctor Álvarez del Español. Expulsó por doble amonestación a Wakaso.
33.211 espectadores en el Benito Villamarín. Terreno de juego en perfecto estado.

Triunfó de nuevo el Betis en un partido igualado e irregular en el que un Espanyol discreto en calidad vendió cara su derrota. El partido tuvo similitudes en sus fases con el de Bilbao (claro está que sin aquella lluvia de goles), y mucho tiene que ver en ello el planteamiento de Mel.

Primera parte
El entrenador bético pone en efecto en escena la alineación de los dos extremos, aunque con un par de notables variantes en el sistema respecto a Bilbao. Pozuelo aparece en lugar de Molina y se mueve por detrás de Castro en ataque y en defensa, fase esta en la que entre él y Rubén (más bien Pozuelo) se encargan del mediocentro españolista y dejan algo libre a un central: el Betis construye su sistema de atrás adelante, como cualquier equipo de Primera, sin ir a la presión directa con parejas en torno al balón. Esto aligera un poco el trabajo de Beñat, que casi nunca se ve obligado a ir arriba a por el mediocentro, y queda casi en paralelo con Pérez: 4-2-3-1. Así pues la otra diferencia de sistemas respecto a Bilbao es que el Betis deja el bloque medio: ni va muy arriba ni se encierra cerca de su área. Sí busca rápidamente balones a las bandas, donde tiene superioridad numérica y Juan Carlos hace sufrir mucho a López.

Enfrente el Espanyol pone un 4-4-2 con rombo: Sánchez como ancla cerca de sus centrales, Tejera y un gran Wakaso como interiores poco abiertos, Verdú de punta del rombo y dos delanteros. Los laterales suben mucho y simultáneamente en ataque. Los sistemas de ambos equipos casan mal entre sí: el Betis tiene superioridad de calidad y numérica en las bandas, y la aprovecha, mientras que el Espanyol no lo hace con el emparejamiento de dos contra dos de sus delanteros ante Mario y Paulão. Mientras las fuerzas le duran, el Betis demuestra su superioridad individual en todas esas parejas y se pone merecidamente por delante. La posesión está igualada pero la sensación es de control local de la situación, más aún tras el gol.

Segunda parte hasta el minuto 75
Pese a las medidas tomadas por Mel, el bloque ofensivo del Betis nota pronto el cansancio, en especial Beñat. El cambio obligado y las tarjetas de los mediocentros empeoran las cosas. El Betis no sólo retrocede sino que, una vez más, parece renunciar a la posesión: ni la saca jugada ni tiene gente arriba para bajar pelotazos. Las ocasiones del Espanyol se suceden en cascada; la entrada de Nono pone al equipo en un 4-1-4-1 (o 4-3-3) con el canterano y Beñat como interiores. La expulsión de Wakaso alivia bastante al Betis pero aún así se presiona poco y los espanyolistas meten balones largos a la espalda de los centrales con facilidad; además la ambigua posición de los laterales largos del Espanyol (lejos de los laterales béticos, los extremos del Betis los ven demasiado a su espalda... pero tampoco se atreven a ir a por los centrales) y la cobardía del Betis para dar un paso adelante permiten a los españolistas tenerla pese a la inferioridad.

Último cuarto de hora
Mel hace un buen cambio: el exótico Nosa ocupa más campo que el fundido Beñat. Además el Betis se da por fin cuenta de que ante un equipo cansado y con diez, y si uno tiene hombres de cierto toque, hay que abrir el campo y esconder el balón. El tiempo pasa más o menos plácidamente.

Jugador por jugador

Casto: Muy bien en las salidas de puños y sin errores. Al final hizo un buena parada (no extraordinaria, como pareció).
Nélson: Hoy tocaba día malo. Sigue cometiendo errores infantiles impropios de un defensa ya veterano.
Paulão: Otro gran partido, con la guinda del gol (que ya se merecía). Esperemos que la lesión dure menos de tres semanas.
Mario: Muy acertado, siempre en su estilo kamikaze.
Nacho: Parece recuperar algo de forma física, aunque aún está lejos de sus mejores días. Poco exigido, aprobó.
Pérez: Partido muy serio y completo. Es un medio defensivo puro, que guarda bien la posición y presiona, aunque nunca muy arriba. Sin ser un virtuoso sí saca la pelota limpia con inteligencia.
Beñat: Cuando el equipo juega con extremos, se funde pronto. Como casi siempre, dejó una buena colección de perlas de muchísima calidad, aunque a veces busque la jugada difícil.
Agra: Jugó por su lado natural. Tiene una calidad técnica algo justa para su puesto, pero es rápido y aplicado en defensa, así que jugará mucho.
Pozuelo: Muy buen partido, en el que repitió una y otra vez con enorme rapidez y precisión la maniobra de control y apertura en ventaja a Castro o al extremo. Trabajó en defensa más que otras veces.
Juan Carlos: Tiene mucha calidad y velocidad, y martirizó con ellas a su lateral. Acabó fundidísimo entre reproches de Mel, pero su resistencia no daba para más: su entrenador lo dejó arriba y mandó a Castro ocupar su hueco.
Rubén Castro: Hizo lo suyo de siempre, pero esta vez sin acierto. Muy individualista en una jugada con Agra.

Perquis: Dio la sensación de tener cintura dura pero inteligencia y buen manejo de balón. Le cogieron la espalda con demasiada facilidad, pero ahí entran cuestiones colectivas que aún no puede manejar.
Nono: Ayudó primero en la presión y luego en la posesión. Tiene cosas por pulir, pero ya da el nivel para Primera, y mejorará.
Igiebor: Definitivamente tiene similitudes con Benjamín, en especial en la zancada lenta pero larga. Puede ser un interior muy interesante, porque sabe situarse, aunque tiene un punto frívolo tropical que dará que hablar.


El detalle
Un partido noble aunque jugado con fuerza como el de ayer no puede acabar con once tarjetas.

martes, 18 de septiembre de 2012

Valladolid 0 - Betis 1 (4ª jornada de Liga de Primera División)

VALLADOLID (0): Jaime; Rukavina, Rueda, Valiente, Balenziaga; Álvaro Rubio (Sastre, m. 61), Víctor Pérez; Ebert, Óscar, Omar (Bueno, m. 83); y Guerra (Manucho, m. 73).
BETIS (1): Casto; Nelson, Paulão, Mario, Nacho;
Agra (Álex Martínez, m. 64), Rubén Pérez, Beñat, Nono (Igiebor, m. 58); Jorge Molina (Pereira, m. 70) y Rubén Castro.
Goles: 1-0, min.89: Rubén Castro.
Árbitro: Delgado Ferreiro (Colegio Vasco). Amonestó a Paulão, Sastre, Pereira.

El esperpéntico gol de Rubén Castro en el minuto 89 fue digno final de un partido tan feo y de tan baja calidad técnica como el Valladolid-Betis de anoche; no obstante, el encuentro fue a su modo intenso, y dejó detalles de interés en un Betis voluntarioso, que prácticamente cerraba ayer una pretemporada interminable.

El Valladolid se presentó
con el buen trato al balón como seña de identidad de Djukic, y con un equipo basado en el de hace pocos meses en Segunda División, salvo su conocida y peligrosa pareja en la banda derecha de un clásico 4-2-3-1; busca finalizar las jugadas con balones cruzados desde las bandas hacia Guerra y sus hombres de segunda línea.

Seguramente preocupado por la laguna defensiva que dejaba en el centro del campo el 4-4-2 abierto y adelantado de partidos anteriores, Mel trató de aliviarla, por un lado, usando un 4-4-2 asimétrico con tres centrocampistas puros (Pérez, Beñat a su izquierda ligeramente más adelantado, Nono como falso extremo izquierdo de inicio, pronto derecho), un extremo (Agra, inicialmente derecho) y dos delanteros en paralelo: un sistema parecido al que el año pasado era denominado "4-3-3" por cierta prensa sevillana cuando Salva ocupaba el sitio de Nono –cuya tendencia al interior y control de balón era de esperar que  mejorasen el control del juego–. Por otro lado, Mel renunció a la presión adelantada y juntó las líneas al atrasar la primera de ellas; Castro y Molina trataban de cerrar el triángulo formado por los centrales y el mediocentro más retrasado de los vallisoletanos.

El resultado de todo ello fue que la posesión fue monopolizada por el Valladolid y el Betis esperó atrás y jugó descaradamente al contragolpe: un sistema probablemente más apropiado que el anterior al equipo que alineó el Betis (mediocentros más bien posicionales, gente rápida arriba, ausencia de mediapunta jugón), tan válido como otro cualquiera y que el año pasado dio sus frutos en Málaga o el Manzanares; convendría sin embargo que Mel y su entorno mediático dejaran de declarar que la filosofía de juego es innegociable o que el Betis nunca renuncia a la posesión, afirmaciones estas manifiestamente falsas.


El Betis sólo se zafó del control del juego vallisoletano en los veinte minutos finales de la primera parte, cuando robó el balón algo más arriba; en general lo hizo muy atrás, abusó del pelotazo –bien cerrado Beñat– y se vio obligado a correr detrás de la pelota, que los locales tocaban vistosamente. Sin embargo, en general no pasó el equipo graves apuros defensivos, salvo los previsibles producidos por las subidas de Rukavina a los espacios generados por Ebert al moverse hacia el centro.

La baja calidad técnica de sus rematadores y el buen juego defensivo de la pareja de centrales bética impidieron al Valladolid transformar sus ocasiones, escasas para su aplastante dominio de la posesión. Para el Betis las también escasas ocasiones llegaron gracias a las veloces carreras de Castro, Agra, Molina e incluso Nono ante la adelantada defensa local. A falta de media hora Nosa entró como mediapunta y desplazó a Castro a la banda derecha de un 4-2-3-1; poco después, Álex Martínez reforzaba la banda izquierda de Agra y finalmente Pereira redimió a Castro de su exilio en la banda: pasó de ayudar en defensa a ochenta metros de la portería rival a pisar el área, y lo agradeció muy pronto.

Jugador por jugador
Casto: Una gran parada salvó el partido poco antes del gol. Ayer lo hizo todo bien.
Nélson: Aunque se proyectó muy poco en ataque, hizo uno de los mejores partidos defensivos que uno le recuerda en el Betis, y en concreto cerró muy bien en varias coberturas al centro.
Paulão: Como casi siempre, fue un coloso infranqueable por alto y por bajo.
Mario: Con su agresividad siempre al borde del exceso (estuvo a punto de hacer un penalti) fue un buen complemento de Paulão, este más posicional. Parecería más natural que jugaran permutados, porque Mario tiende más a salir en conducción.
Nacho: Partido gris en defensa y ataque. Las incorporaciones de Rukavina le hicieron sufrir.
Agra: Al contragolpe explota mejor su velocidad. Peleón y presente.
Pérez: Correcto (no más, no menos) con el balón, y muy metido en su papel de pegamento táctico y físico en lo defensivo.
Beñat: Dejó detalles de jugador importante, pero estuvo por debajo de su nivel: no le dejaron respirar y cuando lo hizo no coordinó bien el último pase con los de arriba. Se le vio rápido y entero, cosa natural si no se le exige un trabajo estajanovista. A balón parado se empeñó en repetir siempre la misma jugada preparada.
Nono: Fuera de su lugar natural, hizo poco en ataque.
Castro: Es muy listo y lo demuestra en todas y cada una de las jugadas en las que interviene. No se notó su lesión.
Molina: Menos brillante que en días anteriores, cazó pocas por alto. También está rápido.

Igiebor: Habrá que juzgarlo un día que se ponga las botas adecuadas y no salga sobreexcitado; ganas de triunfar no parecen faltarle. Retrasó demasiados balones a sus centrales cuando no sufría presión. Los que ayer se rieron de él se acordarán de sus risas.
Álex Martínez: Ayudó bien a cerrar su problemática banda, se proyectó y, de algún modo, dio un gol.
Pereira: Como siempre que juega sólo un rato, creó peligro.

El detalle
Los béticos que hubo en el estadio se hicieron notar.