sábado, 9 de diciembre de 2023

Betis 1 - Real Madrid 1 (16ª jornada de LaLiga)

BETIS (1): Rui Silva; Aitor Ruibal, Pezzella, Riad, Abner; Altimira (Guardado, m. 69), Marc Roca; Ayoze (Luiz Henrique, m. 82), Isco, Ez Abde (Assane Diao, m. 61); y Willian José.
REAL MADRID (1): Lunin; Lucas Vázquez (Nacho, m. 82), Rüdiger, Alaba, Mendy; Brahim (Joselu, m. 78), Valverde, Kroos (Nico Paz, m. 82), Bellingham; Modric (Dani Ceballos, m. 69); y Rodrygo.
Goles: 0-1: minuto 52, Bellingham. 1-1: minuto 66, Aitor Ruibal.
Árbitro: Soto Grado, riojano. Amarillas para Ruibal, Ayoze y Ceballos.
Lluvia de peluches en el descanso y muy buen tiempo en el Villamarín.

Pasan los meses sin nuevas entradas en este blog, pero nada cambia en el Betis de Pellegrini, que sigue siendo tácticamente el mismo equipo de siempre y un competidor fiabilísimo capaz de poner en apuros al mismísimo Real de Madrid.


Primera hora de partido

Y es que si valoramos por ocasiones fueron los verdiblancos los mejores en un partido muy igualado, que comenzó con un ritmo bajo y se fue calentando hasta terminar con las revoluciones a tope. Los béticos, decíamos, jugaron con su esquema de siempre, llamado 4-2-3-1: un 4-4-2 defensivo que se desplegaba en ataque como 4-3-3 al escalonarse esta vez claramente Altimira por delante de Roca y venir frecuentemente Isco a recibir a zonas de interior izquierdo:


Era un Betis con muchas bajas y en el que Pellegrini tenía que hacer un sudoku con la alineación para encarar el partido del jueves ante el Rangers con un equipo igualmente competitivo. No menos bajas traía el Madrid de Ancelotti, que parte de unos principios de juego bastante similares a los de Pellegrini, con un bloque medio en 4-4-2 en defensa y bastante libertad ofensiva, pero que desplegó unos movimientos un tanto sofisticados en ataque. Como vemos, en defensa eran Modric y Rodrygo los que quedaban arriba y Bellingham cerraba como centrocampista la banda izquierda. Pero en salida de balón el Madrid cambiaba completamente esas posiciones:


Como vemos, el Madrid, sin un nueve natural, pegaba completamente a la cal a Rodrygo y Brahim como extremos, y dejaba por dentro un cuarteto de centrocampistas bastante móviles que intercambiaban posiciones, aunque habitualmente era Valverde quien venía más cerca de los centrales en salida de balón (algo que agradeció el Betis, pues es tal vez el menos fino en el toque de los cuatro). Kroos a veces lateralizaba su posición hasta la zona de Mendy, que entonces saltaba curiosamente a jugar prácticamente de delantero, pidiéndola de espaldas entre Pezzella y Ruibal.

Este esquema de salida de balón del Real Madrid, ante la habitual presión media-alta del Betis, estaba diseñado para obtener superioridad numérica en zonas interiores o, si saltaban los centrales a por Modric y Bellingham, buscar balones largos cruzados a la espalda de los laterales béticos hacia los extremos Rodrygo y Brahim: ya en el City pre-Haaland se vieron esquemas ofensivos así, interesantes pues es desde los extremos, y no desde el centro, desde donde se castigan mejor defensas adelantadas jugando en largo.

Lo cierto es que al equipo de la capital apenas le funcionó este modo de salir en un puñado de balones muy largos de Rüdiger hacia Rodrygo, peligrosísimo en el uno contra uno. Aunque con menos balón que su rival, el Betis se defendió muy bien durante una hora, con la defensa siempre bastante alta, y alargó algunas posesiones ante la perezosa y poco intensa presión madridista, aunque con escasa profundidad en ataque.

 

Última media hora

Tras casi una hora de juego a ritmo relativamente bajo, el Madrid marca en una de las escasísimas ocasiones del partido hasta entonces, y suena el toque de corneta: espoleado y aún fresco de piernas el Betis adelanta la presión y arriesga. El Madrid roza el 0-2 pero es Ruibal quien bate a Lunin en un tremendo disparo.

Llegan los cambios y el Betis mete sangre fresca sin tocar al imprescindible Isco: Guardado por Altimira, Diao por fin por la izquierda y Luiz Henrique por la derecha. Ancelotti tapa a Diao con Nacho y acaba con Joselu en punta y Paz y Rodrygo como extremos. El partido se desata al final, jugándose ya a campo abierto, y es el Betis quien merece más un gol que no llega.

 

Jugador por jugador

Bien Silva en los balones cruzados, Ruibal, como suele, compensó sus carencias como lateral (en toque de balón y defendiendo 1 vs 1) con su energía y arrojo ofensivo habituales: se equivocó en el 0-1 y marcó un golazo. Muy completo el partido de los centrales, esta vez fue un muy buen Riad quien destacó por encima de Pezzella. Abner cumplió en defensa y mostró otra vez sus carencias, en su caso compensadas con nada.

En el centro Roca estuvo más activo que un Altimira un tanto desapercibido, que no es poco en su caso de casi debutante y ante tamaño rival. Abde una vez más agachó la cabeza, interviniendo mucho pero pocas veces bien, y Ayoze por el contrario necesitó tocar pocas para ser muy punzante. Isco dio fluidez ofensiva y al tiempo trabajó pertinazmente (llegó incluso en buen estado físico al tramo final: casi marca), y Willian hizo buenas recepciones, aunque casi no intervino en el área.

De los suplentes fue sin duda Guardado, energético y preciso, el revulsivo. Assane tuvo más voluntad que acierto, y Luiz Henrique más acierto que voluntad.

Pellegrini sigue logrando montar un equipo competitivo pese a las dificultades en forma de traspasos y bajas médicas importantes (Fekir, Carvalho, Sabaly, Guido...). Su Betis ahora compite mejor ante los grandes pero empata mucho ante los débiles fuera de casa, lo que lo castiga en la clasificación pese a haber perdido solo 2 partidos de 16 (!).

Los comentarios son bienvenidos. En Twitter, @juanramonlara7.