Sevilla, 29-11-2009
Real Betis: Goitia; Damià, Melli, Arzu, Fernando Vega; Iriney (Juande, min. 65), Nacho; Juanma (Rodri, min. 52), Emana, Sergio García; y Pavone (Caffa, min. 72).
U.D. Las Palmas: Assman; Juampa, David García, Dani López, Pignol; Armiche, Josico (Jorge, 55), Miguel García, Álvaro (Saúl, min. 81); Javi Guerrero (Diego León, min. 58); y Marcos Márquez.
Gol: 1-0: Min, 76, Caffa.
Árbitro: Lizondo Cortés, valenciano. Amonestó a los locales Iriney, Pavone, Damià, Juande y Nacho, y a los visitantes Josico, David García, Jorge y Dani López.
Quien esto escribe no ha podido ver hoy los veinte primeros minutos del partido debido a su participación en la acción contra Lopera convocada en las inmediaciones del estadio. Mi análisis se limitará por tanto a los algo más de setenta minutos restantes. Durante esos veinte primeros minutos el Betis debió de ser mejor que Las Palmas pues acumuló tres claras ocasiones de gol por sólo una de los visitantes.
Las Palmas pone en el campo un 4-4-1-1 (4-2-3-1 si se prefiere), con Miguel García y Josico como pivotes del centro del campo y Javi Guerrero en la mediapunta. El Betis corrige por fin su inferioridad en la zona central del centro del campo al introducir a Emana en el equipo. El esquema resultante de su presencia y la de Nacho como pivote es parecido al asimétrico 4-2-3-1 usado por Chaparro durante la temporada anterior: cuatro atrás, dos extremos (Juanma y Sergio García, algo más arriba este por la izquierda), y, en el centro, una especie de zeta con Iriney de pivote derecho, Nacho de pivote izquierdo algo más adelantado (muchas veces un poco más escorado que Iriney, para compensar el adelantamiento de García: en la posición de Capi hace dos semanas y la temporada pasada), Emana de mediapunta con más tendencia a caer a derecha que a izquierda, y Pavone arriba.
Sea por la coincidencia de nuevo en el equipo de Juanma y Nacho, o sea más bien por la corrección de posiciones que supuso la ubicación de Emana como mediapunta unida al muy escaso empuje físico de los hombres que ocupaban el centro de Las Palmas (Miguel García defendió más posicionalmente que presionando, Josico apretó poco y fue sustituido por el decadente Larena, que nunca fue un gladiador, y tampoco Guerrero hizo honor a su apellido), lo cierto es que el Betis recuperó la igualdad numérica y por consiguiente la superioridad futbolística en el centro del campo. Así, dominó cómodamente el juego, y a Las Palmas se le hizo larguísimo el campo en defensa (apenas apretaba a la mediapunta bética) y en ataque (casi nunca llegó con comodidad a las cercanías del área del Betis); a cambio, los verdiblancos perdieron un poco de presencia en el área rival. Casi sin noticias del enemigo en ataque (por su incompetencia física y técnica y por un mayor rigor táctico bético), tampoco el Betis consiguió llegar demasiadas veces a puerta, pero siempre dio cierta sensación de peligro por las arrancadas de Emana y vio cómo Elizondo le escamoteaba un claro penalti. Finalmente llegó un premio justo que igualmente pudo no llegar.
El cambio de Pavone por un centrocampista y con empate puede parecer extraño. A riesgo de parecer ventajista (obviamente a Tapia le salió bien), hay que decir que el entrenador tenía en el campo a todos los delanteros disponibles y el desgaste de estos obliga a relevar. García pasó entonces arriba.
Jugador por jugador:
Goitia: Lo de siempre: alguna duda por alto, ningún error importante. Buen portero, sin duda.
Damià: Discreto y menos participativo en ataque que otras veces, estuvo aplicado en defensa y no pasó apuros.
Melli: En general bien posicionado y sin pasar problemas.
Arzu: Más anticipativo que otras veces y sin errores, como casi toda la línea.
Vega: Una vez más, el mejor de la defensa. Encimó al rival y empujó mucho por su banda, y además subió correctamente. Es tan rápido que para irse de él los extremos tiene que regatearlo dos o tres veces.
Juanma: Mejoró con balón respecto a partidos anteriores y estuvo más presente y atento.
Iriney: Bullicioso como siempre, bien en corto, rápido en la presión y demasiado agresivo con una tarjeta, hasta obligar al entrenador a cambiarlo para evitar su expulsión.
Nacho: Es un futbolista aceptable técnicamente, listo tácticamente y muy aplicado. Gracias a ello contribuyó al dominio del centro del campo pese a que sus limitaciones con la derecha le impiden ser un buen pivote. Tapia lo pone de lo que sea.
Sergio García: Una vez más no supo (o quiso) situarse bien en defensa y aportó poco en ataque. Impone mucho respeto a las defensas rivales, pero amaga más que da y trabaja lo justo. Le falta físico para jugar en la banda, tan lejos de la puerta rival.
Emana: Demostró que, con una mínima voluntad, provoca el terror en las defensas rivales. Aunque la prensa diga que la Segunda es muy difícil, lo cierto es que los pivotes y defensas centrales son aún más lentos que en Primera y ante ellos las conducciones de Emana (física y técnicamente muy bien dotado) hacen estragos. Además contribuyó a la superioridad en el centro del campo al aproximarse en defensa a los pivotes rivales. Así es seguramente el mejor mediapunta de Segunda; si pierde la concentración, valdría la pena probarlo en la banda.
Pavone: Sigue trabajando, pero sigue desacertado. No tiene apenas competencia, así que probablemente seguirá jugando.
Rodri: Excelente su balón en el gol, sigue siendo un peligro constante para el enemigo. Sólo cierta falta de rigor táctico como mediocampista, que ha de corregir, justifica que Juanma juegue en su lugar.
Juande: Parece nervioso porque está perdiendo un tren importante en su carrera. Se cargó con una tarjeta pronto poniéndose en peligro de expulsión (precisamente la razón por la que había sustituido a Iriney), y estuvo a punto de hacer un penalti absurdo que tal vez perdonó Elizondo.
Caffa: Pese a salir tarde metió un gol por listo y por calidad en la zurda, y casi hace un segundo. Su físico no da para mucho más, pero debe jugar siempre al menos quince minutos.
Detalle: Difícilmente sacará el Betis algún partido a los córneres por la banda derecha mientras los diestros que los botan (Sergio o Emana) se empeñen en poner el balón en la mismísima línea de fondo, autoimponéndose de ese modo que vaya al primer palo o que la curva natural del golpeo lo saque del campo antes de alcanzar el segundo palo o el mismo centro del área. Tan absurdo pero importante detalle se repite desde hace años.
domingo, 29 de noviembre de 2009
domingo, 22 de noviembre de 2009
Elche 3 - Betis 0 (13ª jornada de Liga de Segunda División)
Elche, 22-11-2009
Elche: Willy; Ximo Navarro, Samuel, Martí Crespí (Olmo, m.73), Raúl Fuster; Juli (Jandro, m.79), Acciari, Wakaso (Generelo, m.66), Santos; Trejo; y Jorge Molina.
Real Betis: Goitia; Nélson, Carlos García, Melli, Fernando Vega; Juanma (Mehmet Aurelio, m.79), Sunny (Emana, m.46), Arzu, Rodri; Sergio García y Pavone (Nacho, m.71).
Goles: 1-0: Min.12, Trejo. 2-0: Min.51, Molina, de penalti. 3-0: Min.54, Molina, de penalti. Árbitro: Teixira Vitienes (Comité cántabro). Amonestó a los locales Ximo Navarro y Santos y a los visitantes Carlos García, Mehmet Aurelio, Rodri y Melli. Expulsó con tarjeta roja directa a Carlos García (m.50) y por acumulación de amonestaciones a Nelson (m.52).
El Betis ha pisado hoy un escalón más en el descenso a los infiernos al que está sometiendo a su gente. Dar pena al Elche es otra experiencia nueva para sus aficionados, que ya sólo esperan que se toque fondo lo antes posible.
Dividiremos el partido en tres partes: la primera mitad, los infamantes primeros minutos de la segunda y el intrascendente tramo final.
Primera mitad:
El Betis se planta en el campo como siempre (4-4-2 muy alineado), y su enemigo también hace lo de siempre, dejando solo arriba a Molina, un exsegunda B que se bastó para superar a los dos centrales béticos. La ausencia de Iriney en el centro era muy preocupante, pero la novedad es en esta ocasión la intolerable actitud de la mayoría de los jugadores, desconcentrados y absolutamente incompetentes para elegir correctamente la jugada. Con una alineación que invitaba a saltarse el centro del campo (dos delanteros arriba contra dos centrales, gente rápida en las bandas y mediocentros en inferioridad numérica y con más físico que técnica), sin embargo el equipo se dedica a tratar de sacar la pelota jugada de forma suicida, con la lógica consecuencia de que cada pérdida coge a todos a contrapié y es una ocasión para el enemigo, hasta caer el 1-0. Entre el desacierto de Sergio García, y la desconcentración y pasividad generales que hacen que el Elche juegue a una velocidad más que el Betis, el centro del campo casi nunca supera al del rival y no se llega arriba con claridad jamás.
Inicio de la segunda parte:
En lugar de salir enrabietado, el equipo sale aún más despistado si cabe, se suceden las llegadas del Elche (la primera, muy clara ya, a los cuarenta y cinco segundos) y llegan dos penaltis con expulsión, el primero debido a la lentitud de Carlos García y el segundo a la, digamos, valentía de Teixeira Vitienes, aún peor árbitro que su hermano (el de las camisetas de cierto Sevilla-Betis).
Resto de la segunda parte:
El Elche pasa a jugar a ritmo de veteranos y el Betis muestra durante diez minutos la vergüenza de que careció durante los cincuenta y cinco anteriores, y llega así a puerta más que en todo el partido, aunque sin suerte. Inicialmente el equipo, inconsciente de lo que podía pasarle, queda en 3-3-2 con Melli, Arzu y Vega atrás, Juanma, Emana y Rodri en el centro y Sergio y Pavone arriba. Finalmente quedan Rodri, Aurelio, Emana y Nacho en el centro y García solo arriba.
Jugador por jugador:
Goitia: De nuevo se fue sin culpa ninguna en los goles, ni errores importantes. Debe blocar o despejar con más contundencia en las salidas por alto, y es demasiado lento en los penaltis, como portero alto (en el primer penalti se vence pronto, en el segundo tarde para poder llegar), pero estos son defectos menores. Si mantiene el nivel es portero de Primera, sin duda.
Nélson: Mal, aunque demasiado castigado por el árbitro. Ha mejorado en el uno contra uno, pero comete imprudencias graves queriendo sacar jugados balones peligrosos.
Carlos García: Su lentitud (terrible en el segundo gol) le supuso una tarjeta amarilla, una roja (directa aparentemente) y un penalti. Es aplicado, pero no da el nivel mínimo exigible.
Melli: Su blandura tuvo la consecuencia directa del primer gol. Sigue en caída libre.
Vega: Bien, aunque esperó al 3-0 para soltarse en ataque. Una vez más no fue superado casi nunca y empujó hacia arriba. Es de los pocos jugadores que dan el nivel y mantienen la exigencia consigo mismos.
Juanma: Uno de los que no se presentó en el partido. Paradigma del Betis actual: su nivel es el de un club ascensor entre Primera y Segunda; como además no está concentrado ni en un equipo hecho, su rendimiento es bajísimo, y aun así es titular.
Arzu: En su posición no se puede tener la falta de presencia que demostró hoy. Como se temía, empeoró sustancialmente a Iriney y dejó un hueco en la defensa. Debe cambiar de actitud, y no debe volver jamás al centro del campo.
Sunny: Otro jugador que no da el nivel que se supone exigible. Devolvió balones fortísimos a los defensas.
Rodri: Lo intentó en ataque y está muy rápido, pero no encontró con quién asociarse.
Sergio García: Mejoró en actitud defensiva, y corrió mucho, pero como un pollo sin cabeza. En ataque estuvo desacertado y bien marcado por un Elche que acercaba mucho las líneas.
Pavone: En forma es un aceptable delantero de Segunda, pero un jugador así jamás debe ser indiscutible en un Betis. No dio una a derechas, y no hay recambio para él.
Emana: Aunque en minutos de basura, demostró que tiene potencia y técnica sobradísimas para ser un jugador desequilibrante. Si quisiera sería un centrocampista importante, pero ni su actitud ni su aptitud mental parecen permitirlo.
Mehmet Aurelio: Su vuelta es una muy buena noticia. Si recupera condiciones parecidas a las que tuvo a inicios de la temporada pasada formaría con Iriney una muy buena pareja de centrocampistas para la categoría.
Nacho: Apenas se le notó, pero no era momento de juzgarlo.
Es triste describir el desempeño del equipo, pero desgraciadamente la situación de todos y cada uno de los departamentos del club (cantera, cuerpo técnico, plantilla, secretaría técnica, servicios jurídicos, relaciones institucionales y públicas, organización laboral, instalaciones...) hace temer que a corto y medio plazo haya pocas posibilidades de mejora. Detalles como una falta preparada para evitar el fuera de juego del Elche hacen pensar que el entrenador trabaja bien: poca culpa deben de tener los técnicos cuando todos los que vienen parecen malos.
Elche: Willy; Ximo Navarro, Samuel, Martí Crespí (Olmo, m.73), Raúl Fuster; Juli (Jandro, m.79), Acciari, Wakaso (Generelo, m.66), Santos; Trejo; y Jorge Molina.
Real Betis: Goitia; Nélson, Carlos García, Melli, Fernando Vega; Juanma (Mehmet Aurelio, m.79), Sunny (Emana, m.46), Arzu, Rodri; Sergio García y Pavone (Nacho, m.71).
Goles: 1-0: Min.12, Trejo. 2-0: Min.51, Molina, de penalti. 3-0: Min.54, Molina, de penalti. Árbitro: Teixira Vitienes (Comité cántabro). Amonestó a los locales Ximo Navarro y Santos y a los visitantes Carlos García, Mehmet Aurelio, Rodri y Melli. Expulsó con tarjeta roja directa a Carlos García (m.50) y por acumulación de amonestaciones a Nelson (m.52).
El Betis ha pisado hoy un escalón más en el descenso a los infiernos al que está sometiendo a su gente. Dar pena al Elche es otra experiencia nueva para sus aficionados, que ya sólo esperan que se toque fondo lo antes posible.
Dividiremos el partido en tres partes: la primera mitad, los infamantes primeros minutos de la segunda y el intrascendente tramo final.
Primera mitad:
El Betis se planta en el campo como siempre (4-4-2 muy alineado), y su enemigo también hace lo de siempre, dejando solo arriba a Molina, un exsegunda B que se bastó para superar a los dos centrales béticos. La ausencia de Iriney en el centro era muy preocupante, pero la novedad es en esta ocasión la intolerable actitud de la mayoría de los jugadores, desconcentrados y absolutamente incompetentes para elegir correctamente la jugada. Con una alineación que invitaba a saltarse el centro del campo (dos delanteros arriba contra dos centrales, gente rápida en las bandas y mediocentros en inferioridad numérica y con más físico que técnica), sin embargo el equipo se dedica a tratar de sacar la pelota jugada de forma suicida, con la lógica consecuencia de que cada pérdida coge a todos a contrapié y es una ocasión para el enemigo, hasta caer el 1-0. Entre el desacierto de Sergio García, y la desconcentración y pasividad generales que hacen que el Elche juegue a una velocidad más que el Betis, el centro del campo casi nunca supera al del rival y no se llega arriba con claridad jamás.
Inicio de la segunda parte:
En lugar de salir enrabietado, el equipo sale aún más despistado si cabe, se suceden las llegadas del Elche (la primera, muy clara ya, a los cuarenta y cinco segundos) y llegan dos penaltis con expulsión, el primero debido a la lentitud de Carlos García y el segundo a la, digamos, valentía de Teixeira Vitienes, aún peor árbitro que su hermano (el de las camisetas de cierto Sevilla-Betis).
Resto de la segunda parte:
El Elche pasa a jugar a ritmo de veteranos y el Betis muestra durante diez minutos la vergüenza de que careció durante los cincuenta y cinco anteriores, y llega así a puerta más que en todo el partido, aunque sin suerte. Inicialmente el equipo, inconsciente de lo que podía pasarle, queda en 3-3-2 con Melli, Arzu y Vega atrás, Juanma, Emana y Rodri en el centro y Sergio y Pavone arriba. Finalmente quedan Rodri, Aurelio, Emana y Nacho en el centro y García solo arriba.
Jugador por jugador:
Goitia: De nuevo se fue sin culpa ninguna en los goles, ni errores importantes. Debe blocar o despejar con más contundencia en las salidas por alto, y es demasiado lento en los penaltis, como portero alto (en el primer penalti se vence pronto, en el segundo tarde para poder llegar), pero estos son defectos menores. Si mantiene el nivel es portero de Primera, sin duda.
Nélson: Mal, aunque demasiado castigado por el árbitro. Ha mejorado en el uno contra uno, pero comete imprudencias graves queriendo sacar jugados balones peligrosos.
Carlos García: Su lentitud (terrible en el segundo gol) le supuso una tarjeta amarilla, una roja (directa aparentemente) y un penalti. Es aplicado, pero no da el nivel mínimo exigible.
Melli: Su blandura tuvo la consecuencia directa del primer gol. Sigue en caída libre.
Vega: Bien, aunque esperó al 3-0 para soltarse en ataque. Una vez más no fue superado casi nunca y empujó hacia arriba. Es de los pocos jugadores que dan el nivel y mantienen la exigencia consigo mismos.
Juanma: Uno de los que no se presentó en el partido. Paradigma del Betis actual: su nivel es el de un club ascensor entre Primera y Segunda; como además no está concentrado ni en un equipo hecho, su rendimiento es bajísimo, y aun así es titular.
Arzu: En su posición no se puede tener la falta de presencia que demostró hoy. Como se temía, empeoró sustancialmente a Iriney y dejó un hueco en la defensa. Debe cambiar de actitud, y no debe volver jamás al centro del campo.
Sunny: Otro jugador que no da el nivel que se supone exigible. Devolvió balones fortísimos a los defensas.
Rodri: Lo intentó en ataque y está muy rápido, pero no encontró con quién asociarse.
Sergio García: Mejoró en actitud defensiva, y corrió mucho, pero como un pollo sin cabeza. En ataque estuvo desacertado y bien marcado por un Elche que acercaba mucho las líneas.
Pavone: En forma es un aceptable delantero de Segunda, pero un jugador así jamás debe ser indiscutible en un Betis. No dio una a derechas, y no hay recambio para él.
Emana: Aunque en minutos de basura, demostró que tiene potencia y técnica sobradísimas para ser un jugador desequilibrante. Si quisiera sería un centrocampista importante, pero ni su actitud ni su aptitud mental parecen permitirlo.
Mehmet Aurelio: Su vuelta es una muy buena noticia. Si recupera condiciones parecidas a las que tuvo a inicios de la temporada pasada formaría con Iriney una muy buena pareja de centrocampistas para la categoría.
Nacho: Apenas se le notó, pero no era momento de juzgarlo.
Es triste describir el desempeño del equipo, pero desgraciadamente la situación de todos y cada uno de los departamentos del club (cantera, cuerpo técnico, plantilla, secretaría técnica, servicios jurídicos, relaciones institucionales y públicas, organización laboral, instalaciones...) hace temer que a corto y medio plazo haya pocas posibilidades de mejora. Detalles como una falta preparada para evitar el fuera de juego del Elche hacen pensar que el entrenador trabaja bien: poca culpa deben de tener los técnicos cuando todos los que vienen parecen malos.
lunes, 16 de noviembre de 2009
Betis 1 - Celta 1 (12ª Jornada de Liga de Segunda División)
Sevilla, 16-11-209
Real Betis: Goitia; Nelson (Caffa, 76), Carlos García (Juande, 70), Arzu, Fernando Vega; Juanma, Iriney, Capi (Odonkor, 59), Rodri; Sergio García y Pavone.
R.C. Celta: Falcón; Hugo Mallo, Catalá, Jordi, Roberto Lago; López Garai; Dani Abalo (Saulo, 60), Trashorras (Danilo, 82), Michu, Iago Aspas; y Arthuro (Botelho, 75).
Goles: 0-1: Min. 24, Trashorras, de penalti. 1-1: Min. 78, Sergio García. Árbitro: Gardeazabal Gómez, vasco. Expulsó con roja directa a Juande (minuto 71). Amonestó a los locales Arzu y Carlos García, y a los visitantes Arthuro, Saulo, Michu y Hugo Mallo.
La caída del árbitro en la última jugada del partido es el mejor resumen del esperpéntico final vivido esta noche en Heliópolis. Ese cuarto de hora fue lo único que mereció la pena del encuentro con el que el Celta y, sobre todo, el Betis castigaron a los espectadores que acudieron al estadio.
El partido ha de dividirse en tres fases: la primera parte, la segunda hasta la expulsión de Juande y el estrambote final.
Primera parte:
El Celta se presenta en el campo con un claro 4-1-4-1, repitiendo el planteamiento de casi todos los rivales del Betis: cuatro atrás y un solo delantero, consiguiendo una superioridad de tres contra dos en torno al círculo central. No sabemos si el cuerpo técnico del Betis no estudió al rival, si fue sorprendido o si cree que debe imponer su propio juego, pero ante eso Tapia insiste en el 4-4-2 tantas veces aquí comentado. La variante es esta vez que Juande es sacrificado para que Capi ocupe un lugar indefinido: si en teoría estamos ante el esquema habitual, en realidad la posición de Capitán no se sabe si es de mediocentro a la izquierda de Iriney, de interior escalonado o incluso, a veces, de mediapunta haciendo línea con los extremos; en defensa unas veces se empareja con el mediocentro del Celta, López Garai, otras con el mediapunta de su lado, otras hasta con el lateral derecho... El consecuente carajal táctico del centro del campo bético, sin parejas claras al defender y con los delanteros corriendo hacia ninguna parte cuando no tienen el balón, provoca que el rival se haga con la pelota desde el primer minuto hasta la media hora de juego, de donde emerge con merecida ventaja. En ataque Rodri empieza en la izquierda y Juanma en la derecha, aunque alternan frecuentemente posiciones con Sergio García. Sólo en los últimos quince minutos, más por la tremenda que por la académica, el Betis empuja (sobre todo gracias a Rodri) y al menos se acerca un poco a la portería rival.
Segunda parte hasta la expulsión de Juande (min. 71):
El Celta, aparentemente cómodo, renuncia a rematar a un enemigo tocado, se parapeta atrás, regala el balón y deja pasar el tiempo. El Betis adelanta mucho la defensa pero apenas llega con claridad: el primer disparo a puerta se produce pasada la hora de partido. Como consecuencia de la pésima planificación deportiva del club, Tapia, sin delanteros en el banquillo, sólo puede arriesgar quitando a Capi por Odonkor para pasar a Rodri a vértice de un rombo en el centro del campo y dejar a Iriney solo sosteniendo el medio; luego quita a Carlos García y mete a Juande con idea de atrasar a Iriney, pero tras la expulsión llega el caos.
Veinte minutos finales:
El Betis juega una especie de 4-3-2 con Odonkor, Arzu y Vega atrás, Iriney entre el centro de la defensa y el del mediocampo, Juanma, Rodri y Caffa en ese centro del campo, y Pavone y Sergio arriba, los cuales ni siquiera en esta situación bajan un poco a echar una mano (aunque corren, sin duda). El Celta se suicida: aun con marcador a favor y superioridad numérica no trata de tener la pelota, regala metros, hace faltas a Pavone (pecado mortal pues los balones a la olla favorecen al equipo inferior por igualar la situación) y es castigado. Al final el partido se vuelve loco, el Betis se deja el alma por acercarse a la portería rival y el Celta tiene varias ocasiones clarísimas milagrosamente salvadas por un enorme Goitia.
Jugador por jugador:
Goitia: Hasta la expulsión estuvo bien; desde la expulsión, excelente, salvando varios uno contra uno. Sus paradas habrían sacado a hombros a un portero más bajo.
Nelson: Mejoró mucho en defensa respecto a partidos anteriores. En ataque eligió mal la jugada en el primer tiempo pero acertó mucho después, completando un segundo tiempo realmente bueno.
Carlos García: Mostró sus conocidas limitaciones, aunque rifó el balón algo menos que en otros partidos.
Arzu: Bastante escondido, no cometió el penalti con el que le castigó el árbitro, ni apenas errores.
Vega: Ha vuelto a ser quien era, un buen defensa.
Juanma: Muy desacertado, ayudó poco a tener el balón. El problema del Betis de hogaño no es que Juanma juegue, sino que se espere como a un mesías a un jugador como él.
Iriney: Otra vez entre los mejores, volvió a hacer un esfuerzo enorme y a poner cierto orden en el desbarajuste táctico que se produce a su alrededor.
Capi: Mal, no parece estar en su mejor momento físico ni técnico, y nunca supo de qué jugaba. Esperemos que vuelva a resucitar, aunque por edad uno de estos bajones puede ser el que lo saque del fútbol de (digamos) alto nivel.
Rodri: El mejor junto a Goitia, peleó hasta acabar absolutamente roto, fue vertical, tiró para arriba de los compañeros, estuvo valiente y se comió los marrones posicionales tras los cambios de la segunda parte. Es bético y se le nota: si no se deja contagiar por el vestuario será pieza importante en la mala época que se avecina.
Sergio García: Más peleón que otras veces (algo no muy difícil), pero corre con poco sentido en defensa, apretando a los centrales rivales en lugar de incomodar al mediocentro enemigo. Estuvo muy desacertado con el balón en los pies; sólo el gol lo puede salvar. Lo saca casi todo a balón parado, pero hace poco daño.
Pavone: Peleó bien, como siempre, los balones largos y provocó faltas (algo muy importante en los minutos de inferioridad). Por abajo encaró demasiado lejos de la portería, y sin suerte.
Odonkor: La idea de situarlo de lateral es buena para jugar a la desesperada, ya que físico le sobra. Se volvieron a guasear de él.
Juande: Poco se puede decir de un jugador que dura menos de un minuto en el campo. Salió demasiado acelerado, y no es la primera vez que le ocurre una expulsión súbita por eso.
Caffa: Parece que no tiene fuerzas ni para un cuarto de hora, pero cuelga las faltas al área mejor que nadie de la plantilla.
Detalle: Rodri e Iriney, los últimos en llegar, son los jugadores que más empuje y ganas demostraron por revertir el marcador, con gestos y con hechos. Esta situación ya ha sido vista tantas veces (con Sobis y Emana, por ejemplo) que sólo puede interpretarse como acomodamiento de un vestuario que a Lopera se le fue de las manos hace muchísimo tiempo.
Real Betis: Goitia; Nelson (Caffa, 76), Carlos García (Juande, 70), Arzu, Fernando Vega; Juanma, Iriney, Capi (Odonkor, 59), Rodri; Sergio García y Pavone.
R.C. Celta: Falcón; Hugo Mallo, Catalá, Jordi, Roberto Lago; López Garai; Dani Abalo (Saulo, 60), Trashorras (Danilo, 82), Michu, Iago Aspas; y Arthuro (Botelho, 75).
Goles: 0-1: Min. 24, Trashorras, de penalti. 1-1: Min. 78, Sergio García. Árbitro: Gardeazabal Gómez, vasco. Expulsó con roja directa a Juande (minuto 71). Amonestó a los locales Arzu y Carlos García, y a los visitantes Arthuro, Saulo, Michu y Hugo Mallo.
La caída del árbitro en la última jugada del partido es el mejor resumen del esperpéntico final vivido esta noche en Heliópolis. Ese cuarto de hora fue lo único que mereció la pena del encuentro con el que el Celta y, sobre todo, el Betis castigaron a los espectadores que acudieron al estadio.
El partido ha de dividirse en tres fases: la primera parte, la segunda hasta la expulsión de Juande y el estrambote final.
Primera parte:
El Celta se presenta en el campo con un claro 4-1-4-1, repitiendo el planteamiento de casi todos los rivales del Betis: cuatro atrás y un solo delantero, consiguiendo una superioridad de tres contra dos en torno al círculo central. No sabemos si el cuerpo técnico del Betis no estudió al rival, si fue sorprendido o si cree que debe imponer su propio juego, pero ante eso Tapia insiste en el 4-4-2 tantas veces aquí comentado. La variante es esta vez que Juande es sacrificado para que Capi ocupe un lugar indefinido: si en teoría estamos ante el esquema habitual, en realidad la posición de Capitán no se sabe si es de mediocentro a la izquierda de Iriney, de interior escalonado o incluso, a veces, de mediapunta haciendo línea con los extremos; en defensa unas veces se empareja con el mediocentro del Celta, López Garai, otras con el mediapunta de su lado, otras hasta con el lateral derecho... El consecuente carajal táctico del centro del campo bético, sin parejas claras al defender y con los delanteros corriendo hacia ninguna parte cuando no tienen el balón, provoca que el rival se haga con la pelota desde el primer minuto hasta la media hora de juego, de donde emerge con merecida ventaja. En ataque Rodri empieza en la izquierda y Juanma en la derecha, aunque alternan frecuentemente posiciones con Sergio García. Sólo en los últimos quince minutos, más por la tremenda que por la académica, el Betis empuja (sobre todo gracias a Rodri) y al menos se acerca un poco a la portería rival.
Segunda parte hasta la expulsión de Juande (min. 71):
El Celta, aparentemente cómodo, renuncia a rematar a un enemigo tocado, se parapeta atrás, regala el balón y deja pasar el tiempo. El Betis adelanta mucho la defensa pero apenas llega con claridad: el primer disparo a puerta se produce pasada la hora de partido. Como consecuencia de la pésima planificación deportiva del club, Tapia, sin delanteros en el banquillo, sólo puede arriesgar quitando a Capi por Odonkor para pasar a Rodri a vértice de un rombo en el centro del campo y dejar a Iriney solo sosteniendo el medio; luego quita a Carlos García y mete a Juande con idea de atrasar a Iriney, pero tras la expulsión llega el caos.
Veinte minutos finales:
El Betis juega una especie de 4-3-2 con Odonkor, Arzu y Vega atrás, Iriney entre el centro de la defensa y el del mediocampo, Juanma, Rodri y Caffa en ese centro del campo, y Pavone y Sergio arriba, los cuales ni siquiera en esta situación bajan un poco a echar una mano (aunque corren, sin duda). El Celta se suicida: aun con marcador a favor y superioridad numérica no trata de tener la pelota, regala metros, hace faltas a Pavone (pecado mortal pues los balones a la olla favorecen al equipo inferior por igualar la situación) y es castigado. Al final el partido se vuelve loco, el Betis se deja el alma por acercarse a la portería rival y el Celta tiene varias ocasiones clarísimas milagrosamente salvadas por un enorme Goitia.
Jugador por jugador:
Goitia: Hasta la expulsión estuvo bien; desde la expulsión, excelente, salvando varios uno contra uno. Sus paradas habrían sacado a hombros a un portero más bajo.
Nelson: Mejoró mucho en defensa respecto a partidos anteriores. En ataque eligió mal la jugada en el primer tiempo pero acertó mucho después, completando un segundo tiempo realmente bueno.
Carlos García: Mostró sus conocidas limitaciones, aunque rifó el balón algo menos que en otros partidos.
Arzu: Bastante escondido, no cometió el penalti con el que le castigó el árbitro, ni apenas errores.
Vega: Ha vuelto a ser quien era, un buen defensa.
Juanma: Muy desacertado, ayudó poco a tener el balón. El problema del Betis de hogaño no es que Juanma juegue, sino que se espere como a un mesías a un jugador como él.
Iriney: Otra vez entre los mejores, volvió a hacer un esfuerzo enorme y a poner cierto orden en el desbarajuste táctico que se produce a su alrededor.
Capi: Mal, no parece estar en su mejor momento físico ni técnico, y nunca supo de qué jugaba. Esperemos que vuelva a resucitar, aunque por edad uno de estos bajones puede ser el que lo saque del fútbol de (digamos) alto nivel.
Rodri: El mejor junto a Goitia, peleó hasta acabar absolutamente roto, fue vertical, tiró para arriba de los compañeros, estuvo valiente y se comió los marrones posicionales tras los cambios de la segunda parte. Es bético y se le nota: si no se deja contagiar por el vestuario será pieza importante en la mala época que se avecina.
Sergio García: Más peleón que otras veces (algo no muy difícil), pero corre con poco sentido en defensa, apretando a los centrales rivales en lugar de incomodar al mediocentro enemigo. Estuvo muy desacertado con el balón en los pies; sólo el gol lo puede salvar. Lo saca casi todo a balón parado, pero hace poco daño.
Pavone: Peleó bien, como siempre, los balones largos y provocó faltas (algo muy importante en los minutos de inferioridad). Por abajo encaró demasiado lejos de la portería, y sin suerte.
Odonkor: La idea de situarlo de lateral es buena para jugar a la desesperada, ya que físico le sobra. Se volvieron a guasear de él.
Juande: Poco se puede decir de un jugador que dura menos de un minuto en el campo. Salió demasiado acelerado, y no es la primera vez que le ocurre una expulsión súbita por eso.
Caffa: Parece que no tiene fuerzas ni para un cuarto de hora, pero cuelga las faltas al área mejor que nadie de la plantilla.
Detalle: Rodri e Iriney, los últimos en llegar, son los jugadores que más empuje y ganas demostraron por revertir el marcador, con gestos y con hechos. Esta situación ya ha sido vista tantas veces (con Sobis y Emana, por ejemplo) que sólo puede interpretarse como acomodamiento de un vestuario que a Lopera se le fue de las manos hace muchísimo tiempo.
domingo, 8 de noviembre de 2009
Cádiz 2 - Betis 2 (11ª Jornada de Liga de Segunda División)
Cádiz, 8-11-2009
Cádiz C.F.: Casilla; Cristian, Dani Fragoso, Cifu, López Silva; Ormazábal, Erice; (Toedtli, 78), Caballero, López Silva, Enrique; (Nano, 73) y Diego Tristán (Ogbeche, 58).
Real Betis: Goitia; Damià (Fernando Vega, 46), Carlos García, Arzu, Nelson; Rodri, Iriney, Juande (Juanma, 46), Capi; Pavone (Sunny, 88) y Sergio García.
Goles: 1-0: Min. 27, López Silva. 1-1: Min. 57, Rodri. 1-2: Min. 75, Pavone. 2-2: Min. 92, Ogbeche. Árbitro: Ceballos Silva, extremeño. Amonestó a los locales Diego Tristán, Ogbeche y Caballero, y a los visitantes Carlos García, Iriney, Arzu y Fernando Vega.
Partido ambientado y muy típico de Segunda en el Carranza, en el que un Betis aceptable para su nivel empató justamente ante un flojo Cádiz. Si bien la sensación es de haber dejado escapar dos puntos en el descuento, el balance real de un partido en el que el portero del Cádiz apenas tuvo más trabajo que recoger dos balones de su portería hace justo el resultado, pese a la leve superioridad verdiblanca.
Primera parte:
El Cádiz presenta una alineación de hombres sin currículo futbolístico, salvo su único delantero, el exfutbolista Diego Tristán, que al parecer jugó. Superpuebla el centro del campo con cinco hombres, ante lo que el Betis repite el equipo de Girona, de nuevo con dos delanteros claros, más Capi por la izquierda y Rodri por la derecha.
El viento en contra complica las cosas al Betis. Tras unos primeros minutos descontrolados el partido entra en la fase de toma y daca en el centro del campo tantas veces vista esta temporada. La calidad física de los equipos es superior a la técnica, de modo que el partido es una sucesión de imprecisiones sin trascendencia. El Betis pasa apuros otra vez en el centro del campo, donde Juande esta vez empuja poco. En una jugada aislada el Cádiz aprovecha la dureza de cintura de Carlos García para ponerse arriba.
Segunda parte:
Capi pasa al sitio de Juande como pivote izquierdo para dejar su banda a Juanma (que inicialmente se va a la derecha pero luego cambia su lugar con Rodri). También Nelson se va al lateral de Damiá para dejar la zurda a Vega, dosificando así inteligentemente Tapia a los convalecientes de la gripe A. Estos cambios, el marcador y, sobre todo, la inversión del efecto del viento hacen que el Betis maneje totalmente el balón durante media hora. Juanma conduce bien, el centro del campo y los laterales aprietan, el Cádiz se acula y llegan los dos goles más por insistencia que por claridad de ideas.
Para los últimos minutos el Cádiz saca a Toedtli y el Betis a Sunny; se renuncia otra vez a la bola y se da un paso atrás, de manera que llega una sucesión de balones colgados que se paga con el empate. Tal vez el esfuerzo del inicio de la segunda parte (¿ayudado por las secuelas de la gripe?) excuse el bajón.
Jugador por jugador:
Goitia: Poco afortunado en el primer gol, en el que está lento de reflejos, salvó varios balones delicados en la segunda parte.
Damiá: Intrascendente, no acabó de encontrar sitio ni en defensa ni en ataque.
Carlos García: Se dejó regatear en la línea de fondo de forma inaceptable en el primer gol, por falta de cintura y sobre todo de inteligencia cuando a su izquierda un compañero le ayudaba haciendo el dos contra uno. Salvo que lo vea clarísimo, saca la pelota sistemáticamente a pelotazos con muy poco sentido. Comete pocos errores, pero no es más que un central más de Segunda. Mal tiene que estar Melli para empeorarlo.
Arzu: Más anticipativo que en otros partidos, sostuvo bien el centro. Si quiere da el nivel exigible.
Nelson: Sigue siendo un coladero defensivo, en el uno contra uno y, hoy, en el segundo gol, en el que dejó pasar el balón. Hay que buscarle un sitio lejos de su propia portería.
Rodri: Es rápido, listo y vertical. Recuerda a Pedrito, hoy incluso para clavar el balón suelto que le cayó.
Iriney: En su línea habitual, trabajó mucho a todo lo largo del partido.
Juande: Blandito y menos trabajador que otras veces, corre peligro de dejar pasar el tren. Mehmet Aurelio espera su lugar.
Capi: Espeso a pie cambiado, ganó bastante cuando tuvo más espacio para cubrir. Sin brillantez, parece ir recuperando tono físico.
Pavone: Hizo su trabajo habitual, aunque estuvo poco afortunado al centrar. Remató con intención siempre, y dio con el gol.
Sergio García: Parece haber cogido asco a una categoría que se ha ganado a pulso por tres veces. Su nulo trabajo e inaceptable actitud hacen que el desequilibrar en ataque pase de cualidad de supuesta estrella a mínimo exigible, ya que el equipo juega para él. Si no marca no aporta nada al equipo, ni en defensa ni en ataque, salvo, hoy, dos o tres recepciones de espaldas.
Vega: Cerró bien, como siempre, y atacó aceptablemente, como siempre.
Juanma: Jugó casi toda la segunda parte a pie cambiado, lo que le restó presencia. En un equipo como este su recuperación física puede ser importante.
Sunny: Casualidad o no, su salida volvió a coincidir con el embotellamiento del equipo y un gol en contra.
Cádiz C.F.: Casilla; Cristian, Dani Fragoso, Cifu, López Silva; Ormazábal, Erice; (Toedtli, 78), Caballero, López Silva, Enrique; (Nano, 73) y Diego Tristán (Ogbeche, 58).
Real Betis: Goitia; Damià (Fernando Vega, 46), Carlos García, Arzu, Nelson; Rodri, Iriney, Juande (Juanma, 46), Capi; Pavone (Sunny, 88) y Sergio García.
Goles: 1-0: Min. 27, López Silva. 1-1: Min. 57, Rodri. 1-2: Min. 75, Pavone. 2-2: Min. 92, Ogbeche. Árbitro: Ceballos Silva, extremeño. Amonestó a los locales Diego Tristán, Ogbeche y Caballero, y a los visitantes Carlos García, Iriney, Arzu y Fernando Vega.
Partido ambientado y muy típico de Segunda en el Carranza, en el que un Betis aceptable para su nivel empató justamente ante un flojo Cádiz. Si bien la sensación es de haber dejado escapar dos puntos en el descuento, el balance real de un partido en el que el portero del Cádiz apenas tuvo más trabajo que recoger dos balones de su portería hace justo el resultado, pese a la leve superioridad verdiblanca.
Primera parte:
El Cádiz presenta una alineación de hombres sin currículo futbolístico, salvo su único delantero, el exfutbolista Diego Tristán, que al parecer jugó. Superpuebla el centro del campo con cinco hombres, ante lo que el Betis repite el equipo de Girona, de nuevo con dos delanteros claros, más Capi por la izquierda y Rodri por la derecha.
El viento en contra complica las cosas al Betis. Tras unos primeros minutos descontrolados el partido entra en la fase de toma y daca en el centro del campo tantas veces vista esta temporada. La calidad física de los equipos es superior a la técnica, de modo que el partido es una sucesión de imprecisiones sin trascendencia. El Betis pasa apuros otra vez en el centro del campo, donde Juande esta vez empuja poco. En una jugada aislada el Cádiz aprovecha la dureza de cintura de Carlos García para ponerse arriba.
Segunda parte:
Capi pasa al sitio de Juande como pivote izquierdo para dejar su banda a Juanma (que inicialmente se va a la derecha pero luego cambia su lugar con Rodri). También Nelson se va al lateral de Damiá para dejar la zurda a Vega, dosificando así inteligentemente Tapia a los convalecientes de la gripe A. Estos cambios, el marcador y, sobre todo, la inversión del efecto del viento hacen que el Betis maneje totalmente el balón durante media hora. Juanma conduce bien, el centro del campo y los laterales aprietan, el Cádiz se acula y llegan los dos goles más por insistencia que por claridad de ideas.
Para los últimos minutos el Cádiz saca a Toedtli y el Betis a Sunny; se renuncia otra vez a la bola y se da un paso atrás, de manera que llega una sucesión de balones colgados que se paga con el empate. Tal vez el esfuerzo del inicio de la segunda parte (¿ayudado por las secuelas de la gripe?) excuse el bajón.
Jugador por jugador:
Goitia: Poco afortunado en el primer gol, en el que está lento de reflejos, salvó varios balones delicados en la segunda parte.
Damiá: Intrascendente, no acabó de encontrar sitio ni en defensa ni en ataque.
Carlos García: Se dejó regatear en la línea de fondo de forma inaceptable en el primer gol, por falta de cintura y sobre todo de inteligencia cuando a su izquierda un compañero le ayudaba haciendo el dos contra uno. Salvo que lo vea clarísimo, saca la pelota sistemáticamente a pelotazos con muy poco sentido. Comete pocos errores, pero no es más que un central más de Segunda. Mal tiene que estar Melli para empeorarlo.
Arzu: Más anticipativo que en otros partidos, sostuvo bien el centro. Si quiere da el nivel exigible.
Nelson: Sigue siendo un coladero defensivo, en el uno contra uno y, hoy, en el segundo gol, en el que dejó pasar el balón. Hay que buscarle un sitio lejos de su propia portería.
Rodri: Es rápido, listo y vertical. Recuerda a Pedrito, hoy incluso para clavar el balón suelto que le cayó.
Iriney: En su línea habitual, trabajó mucho a todo lo largo del partido.
Juande: Blandito y menos trabajador que otras veces, corre peligro de dejar pasar el tren. Mehmet Aurelio espera su lugar.
Capi: Espeso a pie cambiado, ganó bastante cuando tuvo más espacio para cubrir. Sin brillantez, parece ir recuperando tono físico.
Pavone: Hizo su trabajo habitual, aunque estuvo poco afortunado al centrar. Remató con intención siempre, y dio con el gol.
Sergio García: Parece haber cogido asco a una categoría que se ha ganado a pulso por tres veces. Su nulo trabajo e inaceptable actitud hacen que el desequilibrar en ataque pase de cualidad de supuesta estrella a mínimo exigible, ya que el equipo juega para él. Si no marca no aporta nada al equipo, ni en defensa ni en ataque, salvo, hoy, dos o tres recepciones de espaldas.
Vega: Cerró bien, como siempre, y atacó aceptablemente, como siempre.
Juanma: Jugó casi toda la segunda parte a pie cambiado, lo que le restó presencia. En un equipo como este su recuperación física puede ser importante.
Sunny: Casualidad o no, su salida volvió a coincidir con el embotellamiento del equipo y un gol en contra.
sábado, 24 de octubre de 2009
Girona 0 - Betis 2 (9ª Jornada de Liga de Segunda División)
Gerona, 23-10-2009
Girona: Jorquera, Galán, Almirón, Cañas, Bernaus, Matamala, Dorka, Peragón (Sarmiento, minuto 46), Moha (Juanma, minuto 70), Gerard (Xumetra, minuto 46) y Kiko Ratón.
Real Betis: Goitia; Damià, Arzu, Carlos García, Nelson; Rodri, Iriney, Juande, Capi (Sunny, minuto 72); Sergio García (Melli, minuto 88) y Mariano Pavone (Caffa, minuto 90).
Goles: 0-1, minuto 35: Sergio García. 0-2, minuto 48: Pavone.
Árbitro: Pérez Riverol, canario. Amarillas para Rodri, Bernaus, Juande, Cañas, Sunny, Almirón y Damià.
Las grotescas circunstancias en las que hube de ver el Girona-Betis (una transmisión por internet digna de un relato de Kafka) me impiden hacer un análisis más o menos completo del partido. Realmente sólo pude malver la primera y la última medias horas del partido, de modo que no pude seguir el tramo central, que al parecer fue lo mejor del Betis. Aún así trataré de analizar lo que (digamos) vi.
El Betis se presenta en un campo de juego pequeño y en dudosas condiciones con un equipo en el que no hay un solo zurdo (claro síntoma de la escasa competencia para la confección de la plantilla de Momparlet). Tapia hace caso a la opinión general de que hay que arropar más a los mediocentros: da por primera vez oportunidad como titular a Rodri en la derecha y a Capi en la izquierda. Por demás el sistema de juego sigue siendo el habitual 4-4-2, si bien Capi tiene tendencia a jugar con el balón hacia dentro, mientras que Rodri es más vertical.
En la primera media hora la presión en el centro del campo de ambos equipos, las condiciones del terreno y la escasa calidad de los jugadores ofrecen un muy mal espectáculo, típico de Segunda: pelotazos e imprecisiones constantes, barullos en el medio... Tras la fase central, en la que llegan los dos goles y buenas jugadas de Capi y Rodri, el Betis controla sin demasiados problemas el tercio final, aunque carece por completo de la ambición necesaria para rematar a un rival roto, de bajísima calidad (especialmente arriba) y cuyo presidente era abroncado por su propia grada. Tan sólo en los ultimísimos minutos y coincidiendo con los dos extraños cambios finales de Tapia llegan, casi seguidas, tres (!) ocasiones claras para el Girona.
Por líneas:
Portero: atento y bien colocado, ni se buscó problemas ni se los buscaron.
Defensa: con algún apuro en el centro, a los laterales apenas los encararon esta vez porque el juego del Girona nunca fluyó. A Nelson casi le vino bien cambiar de banda: pareció pensar más en defender.
Centro del campo: Rodri dio una velocidad de más y verticalidad. Los pivotes estuvieron aceptables y más ayudados: Tapia rectificó, afortunadamente, la suplencia de Juande; su presencia es una solución mucho mejor que la de adelantar a Arzu, con la que se perdería mucho atrás y se ganaría poco en el medio. Juande jugó de mediocentro izquierdo y acabó en la banda cuando Sunny sustituyó a Capi. Éste sumó minutos, dio buenos pases y perdió muchos balones, pero irá seguramente a más.
Delantera: García mostró una apatía preocupante, pero, al cabo, sumó un gol cada delantero.
Otros comentarios:
El linier de la banda derecha mostró una sospechosa contumacia en pitar extrañas faltas contra el Betis que no veía ni el árbitro, por demás exageradamente tarjetero.
Llama también la atención la decadencia de Gerard, destacado jugador de Champions en aquel Valencia tan poderoso físicamente de Cúper y hoy, con treinta años tan sólo, cambiado en el descanso en un flojísimo equipo de Segunda. Su trayectoria es semejante a las de Farinós, Mendieta y otros jugadores-milagro de aquel equipo.
Habrá que ir asumiendo que la calidad de la plantilla del Betis es escasa: ninguno de sus integrantes (ni uno solo) ha sido titular en equipos de Primera españoles de un mínimo nivel, más allá del propio e irregular Betis de estos años. La actitud del equipo, falto de carácter, de tenacidad en el esfuerzo, de ambición e incluso de líderes, deja bastante que desear (como demuestran los últimos minutos del partido de hoy), pero ocurre que a poco que baje aquélla se empieza a notar el escaso nivel individual, rematado por la falta de conocimientos tácticos en los jugadores, malentrenados por años. Realmente debiéramos esperar menos de una plantilla cuyos titulares indiscutibles son Goitia, Vega, los García, Juanma, Iriney o Pavone, todos ellos hombres de currículum objetivamente mediocre. Más que el Real Madrid de Segunda el Betis parece el Atlético de Madrid de Segunda: un equipo sobrevalorado por el entorno.
Girona: Jorquera, Galán, Almirón, Cañas, Bernaus, Matamala, Dorka, Peragón (Sarmiento, minuto 46), Moha (Juanma, minuto 70), Gerard (Xumetra, minuto 46) y Kiko Ratón.
Real Betis: Goitia; Damià, Arzu, Carlos García, Nelson; Rodri, Iriney, Juande, Capi (Sunny, minuto 72); Sergio García (Melli, minuto 88) y Mariano Pavone (Caffa, minuto 90).
Goles: 0-1, minuto 35: Sergio García. 0-2, minuto 48: Pavone.
Árbitro: Pérez Riverol, canario. Amarillas para Rodri, Bernaus, Juande, Cañas, Sunny, Almirón y Damià.
Las grotescas circunstancias en las que hube de ver el Girona-Betis (una transmisión por internet digna de un relato de Kafka) me impiden hacer un análisis más o menos completo del partido. Realmente sólo pude malver la primera y la última medias horas del partido, de modo que no pude seguir el tramo central, que al parecer fue lo mejor del Betis. Aún así trataré de analizar lo que (digamos) vi.
El Betis se presenta en un campo de juego pequeño y en dudosas condiciones con un equipo en el que no hay un solo zurdo (claro síntoma de la escasa competencia para la confección de la plantilla de Momparlet). Tapia hace caso a la opinión general de que hay que arropar más a los mediocentros: da por primera vez oportunidad como titular a Rodri en la derecha y a Capi en la izquierda. Por demás el sistema de juego sigue siendo el habitual 4-4-2, si bien Capi tiene tendencia a jugar con el balón hacia dentro, mientras que Rodri es más vertical.
En la primera media hora la presión en el centro del campo de ambos equipos, las condiciones del terreno y la escasa calidad de los jugadores ofrecen un muy mal espectáculo, típico de Segunda: pelotazos e imprecisiones constantes, barullos en el medio... Tras la fase central, en la que llegan los dos goles y buenas jugadas de Capi y Rodri, el Betis controla sin demasiados problemas el tercio final, aunque carece por completo de la ambición necesaria para rematar a un rival roto, de bajísima calidad (especialmente arriba) y cuyo presidente era abroncado por su propia grada. Tan sólo en los ultimísimos minutos y coincidiendo con los dos extraños cambios finales de Tapia llegan, casi seguidas, tres (!) ocasiones claras para el Girona.
Por líneas:
Portero: atento y bien colocado, ni se buscó problemas ni se los buscaron.
Defensa: con algún apuro en el centro, a los laterales apenas los encararon esta vez porque el juego del Girona nunca fluyó. A Nelson casi le vino bien cambiar de banda: pareció pensar más en defender.
Centro del campo: Rodri dio una velocidad de más y verticalidad. Los pivotes estuvieron aceptables y más ayudados: Tapia rectificó, afortunadamente, la suplencia de Juande; su presencia es una solución mucho mejor que la de adelantar a Arzu, con la que se perdería mucho atrás y se ganaría poco en el medio. Juande jugó de mediocentro izquierdo y acabó en la banda cuando Sunny sustituyó a Capi. Éste sumó minutos, dio buenos pases y perdió muchos balones, pero irá seguramente a más.
Delantera: García mostró una apatía preocupante, pero, al cabo, sumó un gol cada delantero.
Otros comentarios:
El linier de la banda derecha mostró una sospechosa contumacia en pitar extrañas faltas contra el Betis que no veía ni el árbitro, por demás exageradamente tarjetero.
Llama también la atención la decadencia de Gerard, destacado jugador de Champions en aquel Valencia tan poderoso físicamente de Cúper y hoy, con treinta años tan sólo, cambiado en el descanso en un flojísimo equipo de Segunda. Su trayectoria es semejante a las de Farinós, Mendieta y otros jugadores-milagro de aquel equipo.
Habrá que ir asumiendo que la calidad de la plantilla del Betis es escasa: ninguno de sus integrantes (ni uno solo) ha sido titular en equipos de Primera españoles de un mínimo nivel, más allá del propio e irregular Betis de estos años. La actitud del equipo, falto de carácter, de tenacidad en el esfuerzo, de ambición e incluso de líderes, deja bastante que desear (como demuestran los últimos minutos del partido de hoy), pero ocurre que a poco que baje aquélla se empieza a notar el escaso nivel individual, rematado por la falta de conocimientos tácticos en los jugadores, malentrenados por años. Realmente debiéramos esperar menos de una plantilla cuyos titulares indiscutibles son Goitia, Vega, los García, Juanma, Iriney o Pavone, todos ellos hombres de currículum objetivamente mediocre. Más que el Real Madrid de Segunda el Betis parece el Atlético de Madrid de Segunda: un equipo sobrevalorado por el entorno.
domingo, 11 de octubre de 2009
Betis 1 - Real Unión de Irún 1 (7a Jornada de Liga de Segunda División)
Sevilla, 11-10-2009
Real Betis: Goitia; Nelson, Carlos García, Arzu, Fernando Vega; Odonkor, Iriney, Juande (Sunny, 68), Caffa (Capi, 76); Sergio García (Rodri, 59) y Pavone.
Real Unión de Irún: Jáuregui; Descarga, Iglesias, Alcalá, Gurrutxaga; Beobide; Montoro (Juan Domínguez, 71), Salcedo (Durán, 61), Quero, Abasolo; y Gorka Brit (Goikoetxea, 75).
Goles: 1-0: Min. 41, Caffa. 1-1: Min. 84, Abasolo. Árbitro: Gregorio Bernabé García, murciano. Amonestó a los locales Caffa y Nelson, y al visitante Montoro.
Espantoso y preocupante partido del Betis el día que debía haber mostrado sin excusas (mala tiene que estar la cosa si las bajas de Juanma y Nacho lo son) que es un equipo mandón en Segunda. La falta de actitud primero y la de inteligencia después convirtieron un partido a priori sencillo en un ataque de nervios. El Real Unión mereció ganar porque fue mejor que el Betis, que olvidó las virtudes mostradas hasta ahora, especialmente la solidaridad y el ritmo con el balón.
Primera parte: la falta de intensidad y velocidad en el juego, y de continuidad en el movimiento de la bola, convierten al Unión en un igual que llega a puerta tanto como el Betis. Aunque el Unión (con cuatro atrás y Brit solo arriba) deja recibir con total comodidad entre sus dos líneas defensivas, en ataque se llega poco, casi siempre por las bandas debido a la nula aportación de Sergio García y el escaso acierto de Pavone. Al menos Caffa interviene con profundidad y Nelson y Odonkor, aunque no muy coordinados, consiguen llevar cinco o seis jugadas al área rival; una acaba dentro gracias a la ayuda de Gorka Brit y de la cabeza del portero. En defensa se vuelve a permitir demasiado juego al centro del campo rival: en el 4-4-2 los delanteros ayudan esta vez un poco más, pero se cometen demasiadas faltas evitables que dan tiempo a un equipo pequeño a mandar a la gente arriba y crear barullos en el área.
Segunda parte: el Betis se echa atrás inexplicablemente, dando por bueno desde el inicio un marcador muy corto: Goitia pierde tiempo desde el inicio. En lugar de tener el balón, abrir el campo y buscar la puerta rival, sólo usa la pelota (y mal) para dejar pasar el tiempo. El rival, sin nada que perder, se lo cree, llegan los nervios, Tapia manda el mensaje equivocado al cambiar a Juande por Sunny y, muy merecidamente, llega el empate. Sin balón se defiende mal: la banda derecha lo hace de una forma infantil, persiguiendo la pelota y sin ayudar a los mediocentros; Caffa está simplemente fundido, hasta que unas molestias musculares obligan a hacer un cambio que debió llegar mucho antes. En consecuencia los mediocentros vuelven a verse rebasados numéricamente ante tres hombres por dentro, y el Unión juega muy fácil para su escasa calidad.
Tras el empate los nervios les llegan a los vascos y el Betis casi marca, más por inercia y desesperación que por otra cosa.
Jugador por jugador:
Goitia: Bien. Aunque tuvo un par de dudas en las salidas por alto, se va otra vez sin haber cometido un solo error y habiendo sacado varios balones comprometidos. Aunque los porteros altos sean poco vistosos para el público, no se entienden algunos pitos contra él.
Nelson: Un coladero en el uno contra uno e incluso en el dos contra dos. Parece no entender los rudimentos de esas jugadas; en el extremo contrario de los casos Panucci o Babic, quiere echarse constantemente encima del rival y sólo consigue que lo rebase cualquier extremo de Segunda. En ataque, bien en la primera parte y mal en la segunda.
Carlos García: Definitivamente un central típico del tándem Lopera-Momparlet, al estilo Nano. Duro de cintura y lento, aunque pegajoso y correcto por alto. Con el balón en los pies sólo piensa en largo.
Arzu: Otra vez muy bien, aunque tal vez menos participativo. No se equivocó nunca y arregló en un toque la salida del balón. La comparación con el resto de los centrales de la plantilla lo convierte casi en Beckenbauer.
Vega: Más flojo que en otras ocasiones en ataque y defensa, y otra presa de los nervios al final, pero aceptable.
Odonkor: Pese a quien pese, francamente bien en el primer tiempo, con buenos controles y llegando mucho hasta la línea de fondo; si centra bien en la mitad de esas jugadas ya hace más que otros en cinco partidos. Su falta de inteligencia defensiva y ofensiva lo convierte en un problema con el marcador a favor: no tiene el balón, se sitúa mal para defender y ayuda sólo cuando la bola se acerca a su par.
Juande: Bien mientras lo dejaron, dando un poco de ritmo al juego. Comete el error de ir a por la pelota al pie del central, algo especialmente absurdo si ese central es Arzu. Su salida empeoró al equipo.
Iriney: De lo mejor del equipo hasta mediada la segunda parte, entró en modo pánico al ver que sus compañeros no querían la pelota y perdió dos bolas muy peligrosas.
Caffa: Bien en el primer tiempo, se fundió como siempre al inicio del segundo, contribuyendo al desmoronamiento del centro del campo. Es inexplicable que no fuera sustituido antes.
Sergio García: Displicente, como demostraron algunos gestos, fue cambiado por su nula aportación en un día en que hacía tanta falta como cualquiera.
Pavone: No tuvo un día acertado y además quiso hacer la guerra por su cuenta olvidando sus limitaciones, buscando el uno contra uno lejos del área.
Rodri: Parece rápido e interesante con el balón, pero no eligió bien la jugada.
Sunny: Su entrada significó que el equipo definitivamente no sólo renunciaba a ampliar el marcador, sino siquiera a tener la pelota, algo muy preocupante en casa y ante el equipo de un pueblo guipuzcoano. Estuvo irregular.
Capi: Empujó hacia arriba e hizo un poco de pegamento en un equipo roto.
Detalle: el árbitro era bastante bueno para el nivel español de Segunda.
Real Betis: Goitia; Nelson, Carlos García, Arzu, Fernando Vega; Odonkor, Iriney, Juande (Sunny, 68), Caffa (Capi, 76); Sergio García (Rodri, 59) y Pavone.
Real Unión de Irún: Jáuregui; Descarga, Iglesias, Alcalá, Gurrutxaga; Beobide; Montoro (Juan Domínguez, 71), Salcedo (Durán, 61), Quero, Abasolo; y Gorka Brit (Goikoetxea, 75).
Goles: 1-0: Min. 41, Caffa. 1-1: Min. 84, Abasolo. Árbitro: Gregorio Bernabé García, murciano. Amonestó a los locales Caffa y Nelson, y al visitante Montoro.
Espantoso y preocupante partido del Betis el día que debía haber mostrado sin excusas (mala tiene que estar la cosa si las bajas de Juanma y Nacho lo son) que es un equipo mandón en Segunda. La falta de actitud primero y la de inteligencia después convirtieron un partido a priori sencillo en un ataque de nervios. El Real Unión mereció ganar porque fue mejor que el Betis, que olvidó las virtudes mostradas hasta ahora, especialmente la solidaridad y el ritmo con el balón.
Primera parte: la falta de intensidad y velocidad en el juego, y de continuidad en el movimiento de la bola, convierten al Unión en un igual que llega a puerta tanto como el Betis. Aunque el Unión (con cuatro atrás y Brit solo arriba) deja recibir con total comodidad entre sus dos líneas defensivas, en ataque se llega poco, casi siempre por las bandas debido a la nula aportación de Sergio García y el escaso acierto de Pavone. Al menos Caffa interviene con profundidad y Nelson y Odonkor, aunque no muy coordinados, consiguen llevar cinco o seis jugadas al área rival; una acaba dentro gracias a la ayuda de Gorka Brit y de la cabeza del portero. En defensa se vuelve a permitir demasiado juego al centro del campo rival: en el 4-4-2 los delanteros ayudan esta vez un poco más, pero se cometen demasiadas faltas evitables que dan tiempo a un equipo pequeño a mandar a la gente arriba y crear barullos en el área.
Segunda parte: el Betis se echa atrás inexplicablemente, dando por bueno desde el inicio un marcador muy corto: Goitia pierde tiempo desde el inicio. En lugar de tener el balón, abrir el campo y buscar la puerta rival, sólo usa la pelota (y mal) para dejar pasar el tiempo. El rival, sin nada que perder, se lo cree, llegan los nervios, Tapia manda el mensaje equivocado al cambiar a Juande por Sunny y, muy merecidamente, llega el empate. Sin balón se defiende mal: la banda derecha lo hace de una forma infantil, persiguiendo la pelota y sin ayudar a los mediocentros; Caffa está simplemente fundido, hasta que unas molestias musculares obligan a hacer un cambio que debió llegar mucho antes. En consecuencia los mediocentros vuelven a verse rebasados numéricamente ante tres hombres por dentro, y el Unión juega muy fácil para su escasa calidad.
Tras el empate los nervios les llegan a los vascos y el Betis casi marca, más por inercia y desesperación que por otra cosa.
Jugador por jugador:
Goitia: Bien. Aunque tuvo un par de dudas en las salidas por alto, se va otra vez sin haber cometido un solo error y habiendo sacado varios balones comprometidos. Aunque los porteros altos sean poco vistosos para el público, no se entienden algunos pitos contra él.
Nelson: Un coladero en el uno contra uno e incluso en el dos contra dos. Parece no entender los rudimentos de esas jugadas; en el extremo contrario de los casos Panucci o Babic, quiere echarse constantemente encima del rival y sólo consigue que lo rebase cualquier extremo de Segunda. En ataque, bien en la primera parte y mal en la segunda.
Carlos García: Definitivamente un central típico del tándem Lopera-Momparlet, al estilo Nano. Duro de cintura y lento, aunque pegajoso y correcto por alto. Con el balón en los pies sólo piensa en largo.
Arzu: Otra vez muy bien, aunque tal vez menos participativo. No se equivocó nunca y arregló en un toque la salida del balón. La comparación con el resto de los centrales de la plantilla lo convierte casi en Beckenbauer.
Vega: Más flojo que en otras ocasiones en ataque y defensa, y otra presa de los nervios al final, pero aceptable.
Odonkor: Pese a quien pese, francamente bien en el primer tiempo, con buenos controles y llegando mucho hasta la línea de fondo; si centra bien en la mitad de esas jugadas ya hace más que otros en cinco partidos. Su falta de inteligencia defensiva y ofensiva lo convierte en un problema con el marcador a favor: no tiene el balón, se sitúa mal para defender y ayuda sólo cuando la bola se acerca a su par.
Juande: Bien mientras lo dejaron, dando un poco de ritmo al juego. Comete el error de ir a por la pelota al pie del central, algo especialmente absurdo si ese central es Arzu. Su salida empeoró al equipo.
Iriney: De lo mejor del equipo hasta mediada la segunda parte, entró en modo pánico al ver que sus compañeros no querían la pelota y perdió dos bolas muy peligrosas.
Caffa: Bien en el primer tiempo, se fundió como siempre al inicio del segundo, contribuyendo al desmoronamiento del centro del campo. Es inexplicable que no fuera sustituido antes.
Sergio García: Displicente, como demostraron algunos gestos, fue cambiado por su nula aportación en un día en que hacía tanta falta como cualquiera.
Pavone: No tuvo un día acertado y además quiso hacer la guerra por su cuenta olvidando sus limitaciones, buscando el uno contra uno lejos del área.
Rodri: Parece rápido e interesante con el balón, pero no eligió bien la jugada.
Sunny: Su entrada significó que el equipo definitivamente no sólo renunciaba a ampliar el marcador, sino siquiera a tener la pelota, algo muy preocupante en casa y ante el equipo de un pueblo guipuzcoano. Estuvo irregular.
Capi: Empujó hacia arriba e hizo un poco de pegamento en un equipo roto.
Detalle: el árbitro era bastante bueno para el nivel español de Segunda.
domingo, 4 de octubre de 2009
Rayo Vallecano 2 - Betis 2 (6a Jornada de Liga de Segunda División)
Madrid, 4-10-2009
Rayo Vallecano: Cobeño; José Serrano, Pelegrín, Edu, Coke, Ángel (Míchel, 61), Movilla, Jofre (Pacheco, 77), Quero, Aganzo (Piti, 32) y Rubén Castro.
Real Betis: Goitia; Nelson, Melli, Rivas, Fernando Vega; Damiá, Juande (Caffa, 63), Iriney, (Odonkor, 72), Nacho; Emaná (Capi, 80) y Sergio García.
Goles: 0-1, minuto 9: Juande. 1-1, minuto 11: Rubén Castro. 1-2, minuto 19: Rivas. 2-2, minuto 37: Piti.
A pesar de los cambios de hombres el Betis no toca el esquema de juego, que sigue siendo un claro 4-4-2 con Juande e Iriney en línea en el doble pivote, extremos poco abiertos y dos claros delanteros, casi descargados de trabajo defensivo, arriba.
Dividiremos el partido en dos fases: el primer cuarto de éste (la primera fase de la primera mitad) y el resto.
Primeros 20 minutos: el Betis, arriesgando y muy dinámico, tiene casi siempre el balón y lo mueve rápido y bien, produciendo automáticamente peligro por la calidad de García y Emana. Además los córneres ensayados a balón parado funcionan (a la corta y al segundo palo buscando segunda jugada), produciendo goles que podían haber llegado en otras jugadas por la banda izquierda.
Resto del partido: como ya se vio tras su primer gol, el Betis se acula atrás y deja de tratar bien el balón, especialmente por parte de sus centrales; la ausencia de Pavone no permite además aprovechar los pelotazos infames de éstos. Aparecen así las virtudes y defectos defensivos: gracias a la concentración general y a la falta de calidad del rival no viene la derrota, pero el centro del campo se ve totalmente rebasado por el del Rayo, en superioridad numérica. Una vez más los dos delanteros están muy cómodos emparejados con los centrales y no trabajan apenas para estorbar al mediocampo rival, dejando a Iriney y Juande en la obligación de salir a presionar a Movilla con el consiguiente peligro a sus espaldas; si en partidos anteriores los centrales supieron solventar estas situaciones, esta vez Melli y Rivas e incluso Nelson cometen todo tipo de errores posicionales (saliendo a robar cuando procede esperar, o permitiendo disparos fáciles cuando son la única opción del delantero). El Rayo llega innumerables veces a las cercanías del área, bien por la frontal o por las bandas, y sin embargo varios jugadores desaparecen sin aportar casi nada en defensa ni dar continuidad a la posesión del balón (García, Emana, Damiá). Los cambios no mejoran el equipo, especialmente porque el experimento (forzado una semana antes) de Nacho como pivote no funciona.
En líneas generales el equipo funciona como tal y no se hunde en los malos momentos (algo raro en los últimos años), pero no sabe ganar el centro del campo al rival y pierde el balón con demasiada facilidad. El bajo nivel de los centrales puede ser un problema grave.
Jugador por jugador:
Goitia: Muy bien. Seguro y concentrado, estuvo rápido y bien colocado, adelántándose lo adecuado en los muchos disparos que le llegaron desde la frontal.
Nelson: Una vez más se dispersa y desconcentra, permitiendo demasiadas llegadas por su banda de jugadores que son más lentos que él, como Jofre. Va demasiado al robo, cuando su primera obligación es impedir que su par lo rebase o centre con comodidad. Al menos trata con cariño el balón.
Melli: Tan sólo aceptable en la colocación y el corte, fue una máquina de perder balones: la manda a la grada cuando debe despejar hacia delante, pega pelotazos sin sentido... Hoy es un perfecto defensa de Segunda.
Rivas: Su buen gol lo redime levemente, pero el segundo del Rayo lo retrata: recula cuando no debe y luego falla estrepitosamente un despeje fácil por no darle con la derecha. Lento y fallón, sólo va más o menos bien de cabeza.
Vega: El único defensa que lo parece.
Damiá: En su línea como centrocampista: llegadas arriba, esta vez sin suerte, velocidad en largo (hoy desaprovechada por los pasadores), muy poca ayuda a la posesión de balón y justita presencia defensiva. Es un caso similar al de Emana: no ayuda a tener la pelota y sin ésta aporta poco.
Juande: De lo mejor del equipo, trata muy bien la pelota y asume como puede la sobrecarga de trabajo defensivo que le provoca el sistema de juego, ayudando a los centrales a barrer la mediapunta rival. Su cambio sólo se explica por cansancio o lesión.
Iriney: Al igual que Juande, da fluidez al juego y recorre incluso más metros que éste.
Nacho: Hizo daño al inicio, pero luego se diluyó. Como mediocentro naufraga por su escasísimo manejo de la derecha, que apenas le permite abrir opciones de pase, y su querencia a irse a la banda. Al menos la tiene y corre.
Emana: demasiado discontinuo en su juego (defecto conocido), y falto de ritmo. Puede hacer muchísimo más en defensa y ataque.
García: muy bien cuando el equipo tiene el balón, justificando su presencia en el campo. Debe correr con más inteligencia cuando la tiene el rival.
Odonkor, Caffa y Capi: no aprovecharon el escaso tiempo que les dieron.
Rayo Vallecano: Cobeño; José Serrano, Pelegrín, Edu, Coke, Ángel (Míchel, 61), Movilla, Jofre (Pacheco, 77), Quero, Aganzo (Piti, 32) y Rubén Castro.
Real Betis: Goitia; Nelson, Melli, Rivas, Fernando Vega; Damiá, Juande (Caffa, 63), Iriney, (Odonkor, 72), Nacho; Emaná (Capi, 80) y Sergio García.
Goles: 0-1, minuto 9: Juande. 1-1, minuto 11: Rubén Castro. 1-2, minuto 19: Rivas. 2-2, minuto 37: Piti.
A pesar de los cambios de hombres el Betis no toca el esquema de juego, que sigue siendo un claro 4-4-2 con Juande e Iriney en línea en el doble pivote, extremos poco abiertos y dos claros delanteros, casi descargados de trabajo defensivo, arriba.
Dividiremos el partido en dos fases: el primer cuarto de éste (la primera fase de la primera mitad) y el resto.
Primeros 20 minutos: el Betis, arriesgando y muy dinámico, tiene casi siempre el balón y lo mueve rápido y bien, produciendo automáticamente peligro por la calidad de García y Emana. Además los córneres ensayados a balón parado funcionan (a la corta y al segundo palo buscando segunda jugada), produciendo goles que podían haber llegado en otras jugadas por la banda izquierda.
Resto del partido: como ya se vio tras su primer gol, el Betis se acula atrás y deja de tratar bien el balón, especialmente por parte de sus centrales; la ausencia de Pavone no permite además aprovechar los pelotazos infames de éstos. Aparecen así las virtudes y defectos defensivos: gracias a la concentración general y a la falta de calidad del rival no viene la derrota, pero el centro del campo se ve totalmente rebasado por el del Rayo, en superioridad numérica. Una vez más los dos delanteros están muy cómodos emparejados con los centrales y no trabajan apenas para estorbar al mediocampo rival, dejando a Iriney y Juande en la obligación de salir a presionar a Movilla con el consiguiente peligro a sus espaldas; si en partidos anteriores los centrales supieron solventar estas situaciones, esta vez Melli y Rivas e incluso Nelson cometen todo tipo de errores posicionales (saliendo a robar cuando procede esperar, o permitiendo disparos fáciles cuando son la única opción del delantero). El Rayo llega innumerables veces a las cercanías del área, bien por la frontal o por las bandas, y sin embargo varios jugadores desaparecen sin aportar casi nada en defensa ni dar continuidad a la posesión del balón (García, Emana, Damiá). Los cambios no mejoran el equipo, especialmente porque el experimento (forzado una semana antes) de Nacho como pivote no funciona.
En líneas generales el equipo funciona como tal y no se hunde en los malos momentos (algo raro en los últimos años), pero no sabe ganar el centro del campo al rival y pierde el balón con demasiada facilidad. El bajo nivel de los centrales puede ser un problema grave.
Jugador por jugador:
Goitia: Muy bien. Seguro y concentrado, estuvo rápido y bien colocado, adelántándose lo adecuado en los muchos disparos que le llegaron desde la frontal.
Nelson: Una vez más se dispersa y desconcentra, permitiendo demasiadas llegadas por su banda de jugadores que son más lentos que él, como Jofre. Va demasiado al robo, cuando su primera obligación es impedir que su par lo rebase o centre con comodidad. Al menos trata con cariño el balón.
Melli: Tan sólo aceptable en la colocación y el corte, fue una máquina de perder balones: la manda a la grada cuando debe despejar hacia delante, pega pelotazos sin sentido... Hoy es un perfecto defensa de Segunda.
Rivas: Su buen gol lo redime levemente, pero el segundo del Rayo lo retrata: recula cuando no debe y luego falla estrepitosamente un despeje fácil por no darle con la derecha. Lento y fallón, sólo va más o menos bien de cabeza.
Vega: El único defensa que lo parece.
Damiá: En su línea como centrocampista: llegadas arriba, esta vez sin suerte, velocidad en largo (hoy desaprovechada por los pasadores), muy poca ayuda a la posesión de balón y justita presencia defensiva. Es un caso similar al de Emana: no ayuda a tener la pelota y sin ésta aporta poco.
Juande: De lo mejor del equipo, trata muy bien la pelota y asume como puede la sobrecarga de trabajo defensivo que le provoca el sistema de juego, ayudando a los centrales a barrer la mediapunta rival. Su cambio sólo se explica por cansancio o lesión.
Iriney: Al igual que Juande, da fluidez al juego y recorre incluso más metros que éste.
Nacho: Hizo daño al inicio, pero luego se diluyó. Como mediocentro naufraga por su escasísimo manejo de la derecha, que apenas le permite abrir opciones de pase, y su querencia a irse a la banda. Al menos la tiene y corre.
Emana: demasiado discontinuo en su juego (defecto conocido), y falto de ritmo. Puede hacer muchísimo más en defensa y ataque.
García: muy bien cuando el equipo tiene el balón, justificando su presencia en el campo. Debe correr con más inteligencia cuando la tiene el rival.
Odonkor, Caffa y Capi: no aprovecharon el escaso tiempo que les dieron.
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