lunes, 30 de septiembre de 2024

Betis 1 - Espanyol 0 (8ª jornada de LaLiga)

BETIS (1): Silva; Bellerín, Llorente, Natan, R. Rodríguez; Altimira (Johnny Cardoso, m.78), Roca (Aitor Ruibal, m.78); Iker Losada (Fornals, m.60), Lo Celso, Abde (Assane Diao, m.88); Bakambu (Vitor Roque, m.60).
ESPANYOL (0): Joan García; Omar El Hilali, Kumbulla, Sergi Gómez, Carlos Romero (Véliz, m.87); Král, Gragera, Pol Lozano (Aguado, m.87); Jofre Carreras (Álvaro Tejero, m.68), Cheddira (Cardona, m.68) y Puado (Pere Milla, m.55).
Gol: 1-0, m. 85: Lo Celso.
Árbitro: Hernández Hernández. 53.000 espectadores.

Fiel a su regularísima trayectoria en la era Pellegrini, el Betis ha derrotado de forma justa a un rival débil como el Espanyol, demostrando de forma exacta su teórica superioridad: merecidamente, pero con ciertos apuros y sin la menor brillantez. En ello tuvo que ver, un día más, su infortunio de cara a puerta, agudizado esta vez por la inexplicable e infantil elección de lanzador en el penalti del que disfrutó en la primera parte.

Primer tiempo
Durante esa primera mitad el Betis pudo ponerse en ventaja pese a su inferioridad en la salida de balón y su exceso de velocidad en posesión. El habitual 4-4-2 defensivo de los verdiblancos –que pusieron en cancha su incansable equipo titular con la única novedad de Losada como alero derecho– naufragaba en la presión alta ante la bien trabajada salida de los españolistas, cuyo 4-3-3 les daba la acostumbrada superioridad numérica en esa fase del juego: el portero y los dos centrales más Gragera, frente a Lo Celso y Bakambu, sacaban la pelota con paciencia, buenas ubicaciones y sin miedo al riesgo. Es algo que suele sucederle al Betis de Pellegrini contra equipos de buen trato al balón desde atrás, y que resulta un tanto preocupante de cara al derbi. Es de notar también que la presencia de Lo Celso arriba, menos potente físicamente que Fekir, la acumulación de partidos y el modo de juego de esta temporada, que permite al rival reiniciar jugada a balón parado demasiadas veces, obliga a los delanteros a un esfuerzo continuo y desmesurado.

Por otro lado, dado que Altimira y Roca muy pocas veces abandonaban a los dos interiores españolistas –Lozano y (más adelantado) Král–, y dada la escasa calidad de los periquitos arriba, los visitantes apenas lograban acercarse a la meta bética.


Los centrales del Betis casi nunca saltan a la presión alta:
a cambio de tener superioridad ante el punta,
Lo Celso y Bakambu quedan en inferioridad numérica.

El Betis por su parte jugaba al ritmo de Abde, con exceso de verticalidad y de juego largo, y una salida de balón mal trabajada, aunque con más calidad arriba. Al elaborar poco el juego las pérdidas béticas solían pillar al equipo mal colocado y al rival sin encerrar aún, y no había pues contrapresión efectiva, Las escasas ocasiones eran del Betis, pero el balón, del Espanyol.

Segundo tiempo
El Espanyol da un paso atrás difícil de explicar, aparentemente voluntario y tal vez debido al cansancio. Permite al Betis sacar el balón jugado sin oposición, se mete atrás –mucho más con el paso de los minutos– y la presión bética, ahora sí, comienza a funcionar. Pese a la persecución sin piedad contra Lo Celso –que como siempre se atrasó para ayudar en la elaboración– y a la falta de calidad con balón de Roca, el Betis llegaba a puerta con alguna regularidad, aunque insuficiente.

A la hora, como siempre, Pellegrini toca la alineación arriba sin mover apenas el árbol: Fornals ocupa el sitio de Losada como falso extremo derecho y Roque refresca arriba. Luego, a poco del final, saca a los dos pivotes y pasa a esa zona a Fornals junto a Cardoso, para que Ruibal ocupe la banda derecha. El juego mejora sustancialmente y llega el gol. Finalmente Diao entra por Abde para retener balón.

Línea por línea
Sin apenas trabajo Rui, Llorente fue una vez más el mejor de la zona trasera con gran diferencia, con una enorme presencia y anticipación; el resto de la defensa cumplió sobradamente aunque sin excesiva proyección de los laterales.

Muy desafortunado Roca, Altimira no pudo compensar la escasa elaboración del juego de su compañero, de modo que el trabajo recayó en un Lo Celso magnífico pero muy marcado. Losada dejó gotas de calidad (muy necesarias), y Bakambu buenos movimientos. Los cambios mejoraron esta vez al equipo.

Mención aparte, como casi siempre, merece Abde, que un día más demostró tener un alto nivel técnico, un uno contra uno peligrosísimo gracias a su enorme aceleración y velocidad, un nivel táctico propio de un infantil y la madurez psicológica de un benjamín, retratada en el episodio ridículo e irrespetuoso del penalti. Ricardo Rodríguez dejará pronto de intentar doblarlo inútilmente.

Pellegrini perdió por completo su autoridad.

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sábado, 14 de septiembre de 2024

Betis 2 - Leganés 0 (5ª jornada de LaLiga 24/25)

BETIS: Rui Silva; Sabaly (Bellerín 62'), Diego Llorente, Natan, Perraud; Marc Roca, William Carvalho (Sergi Altimira 26'); 'Chimy' Ávila (Lo Celso 62'), Fornals (Aitor Ruibal 87'), Ez Abde; y Assane Diao (Vitor Roque 62').
C.D. LEGANÉS: Juan Soriano; Rosier, Jorge Sáenz (Nastasic 46'), Sergio González, Javi Hernández; Juan Cruz (Adrià Altimira 46'), Óscar Rodríguez (Cissé 62'), Neyou (Chicco 66'), Franquesa (Tapia 62'); Brasanac; y Haller.
Árbitro: González Fuertes. Amarillas a Adrián (en el banquillo), Juan Cruz y Rosier.
Goles: 1-0 (74') Abde; 2-0 (86') Vitor Roque.
48.000 espectadores.

Siguió el Betis al pie de la letra el plan de partido de Pellegrini para ganar de forma poco brillante pero incontestable al Leganés: tras una hora de desgaste físico y poco fútbol ofensivo el Betis sacó a los mejores y deshizo a su rival, que jamás amenazó la puerta verdiblanca.

Primera hora de juego
Pellegrini cumplió también sus estrictas normas tras parón de selecciones, o sea, dejó fuera a los jugadores con muy pocos entrenamientos con el equipo, aunque fuesen los mismísimos Lo Celso y Vitor Roque. Unido esto a las bajas le resultó un equipo muy corto en juego interior, pues Fornals no tiene la calidad de los Isco o Fekir y además comparecían en bandas dos extremos, como Chimy y Abde, de poco juego asociativo. Tampoco el delantero Assane (¿por qué no Chimy arriba y Assane en banda?), aunque activo para ofrecerse, es un virtuoso de la construcción del juego.

A cambio, y más aún tras el obligado cambio de Altimira por Carvalho, era un equipo físicamente muy poderoso, rápido arriba, trabajador y aplicado en la presión; era una presión, eso sí, más posicional que la clásica tras pérdida, pues el equipo perdía la pelota pronto y no muy bien situado. El Betis apenas progresaba trabajosamente por la banda izquierda de Abde y Perraud; plantaba su habitual 4-2-3-1: 4-4-2 en defensa, y más que nunca casi 4-3-3 en ataque, pues Roca se metía muy cerca de los centrales, Carvalho (luego Altimira) se colocaba un escalón más arriba como interior, Fornals se retrasaba a segundo interior, y los extremos lo eran de verdad. Enfrente el Leganés mostraba pronto sus intenciones plantando inicialmente un 4-4-1-1 con Brasanac como mediapunta (!), aunque Jiménez haría sucesivos retoques para colocar ahí a Óscar o pasar brevemente antes del descanso por un 5-4-1, con el exbético Cruz como carrilero. En todo caso el plan principal real de los pepineros fue mandar pelotazos a su estrella, el tanque Haller, y ahí Natan y Llorente estuvieron magníficos en los duelos físicos, sin permitirle bajar balón alguno. Tras el descanso los visitantes volvieron al 4-4-1-1, pero doblando lateral derecho ante la amenaza de Abde.

El balón era pues casi siempre del Betis, que solía lograr una aceptable salida con Natan como hombre libre (los mediocentros del Leganés emparejados con Altimira y Fornals). La profundidad, eso sí, fue escasa, aunque aumentó con los minutos y el cansancio del Lega.

Última media hora
El rival va madurando, el Betis acelera el ritmo progresivamente y los cambios desatan el juego bético: Bellerín da más profundidad y finura en los metros finales al ataque por la derecha, Roque comienza a mostrar su enorme potencial y, sobre todo, Lo Celso da un recital de su juego optimizado a pocos toques, de clase pura. Pellegrini eligió exiliar a Fornals a la banda derecha para privilegiar al argentino en posición de mediapunta, y el campeón del mundo le respondió con una exhibición de controles y pases profundos. El partido se vuelca y, aunque tarde y con poco margen, el Betis gana con sensación de comodidad, sin pasar apuro defensivo alguno.

Línea por línea
Rui se mantuvo casi inédito por la solidez de Sabaly, de un excelente Llorente y de Natan. Perraud estuvo hiperactivo y correcto, aunque acabó pocas jugadas. Trabajador Roca, como un Fornals que dio continuidad y algunos pases de calidad, y roto William, Altimira hizo un partido muy completo. En las bandas Chimy y Abde intentaron mucho, aunque solo el marroquí, de cualidades muy superiores para el puesto, acabó la faena. Assane cumplió sin más. Los tres relevos de la segunda parte cambiaron el partido a mucho mejor.

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sábado, 17 de agosto de 2024

Betis 1 - Girona 1 (1ª jornada de LaLiga 24/25)

BETIS (1): Rui Silva; Sabaly, Bartra, Diego Llorente, Perraud; Marc Roca (Johnny, 77'), Carvalho (Altimira, 77'); Fornals (Rodri, 59'), Fekir, Juanmi (Abde, 59'), y Aitor Ruibal (Chimy Ávila, 70').
GIRONA (1): Gazzaniga; Arnau, David López, Blind, Miguel Gutiérrez; Bryan Gil (Krejci, 81'), Iván Martín, Oriol Romeu (Jhon Solís, 66'), Portu (Almena, 66'); Yangel Herrera (Misehouy, 70'), y Abel Ruiz (Stuani, 81').
Goles: 1-0 (6') Bartra. 1-1 (72’) Misehouy.
Árbitro: Ortiz Arias (madrileño). Maneras chulescas. Amarillas a Perraud y a Ruibal ya en el banquillo.
54.000 espectadores y muy buen césped.

Decíamos ayer...
Aunque la causa principal del abandono en que tenemos este blog es personal, es cierto que las escasísimas novedades tácticas que presenta el entrenador Manuel Pellegrini no ya solo de un partido a otro, sino de temporada a temporada (y tentado está uno de decir que de club a club en su carrera) tampoco dan grandes motivos para la actualización. Nada hay que reprochar a don Manuel en este punto, claro está, pero tampoco mucho que contar.

A esa eterna sensación de déjà vu se sumó en el primer partido de la temporada 24/25 el retorno al equipo de cuatro jugadores que habían estado alejados de este en todo o parte de la temporada anterior por diversas causas: Bartra, Juanmi, Fekir y William Carvalho, supervivientes del Betis de la Copa de 2022. E incluso el Girona repitió anteriores planteamientos posicionales, así que tenemos una buena ocasión de repasar unos y otros, tras un partido igualado que efectivamente acabó en empate porque el Girona demostró haber perdido calidad en la finalización pero no en la portería propia, en la que Gazzaniga salvó a los suyos.

El partido era una nueva batalla entre dos concepciones diferentes del fútbol desde un común buen trato a la pelota y el deseo de mantener su posesión: el Girona de Míchel es un equipo típicamente posicionalista, o sea, en el que los jugadores tienen instrucciones posicionales claras no solo en defensa (defender en zona ya hace décadas que lo hacen todos) sino también en ataque. Por el contrario, el Betis de Pellegrini hace un fútbol hoy llamado relacionismo, en el que los jugadores, salvo portero y defensas, tienen una gran libertad para acercarse al balón y moverse en ataque por donde deseen.

En defensa posicional ambos equipos se colocaron formando un claro 442 zonal. En ataque, y dentro de la libertad mencionada, el Betis recuperaba con Juanmi los movimientos del gran Betis del año de la Copa, aunque sin Guido (ni Johnny, sino Roca como mediocentro) y, desde luego, sin Canales, sustituido actualmente por el diestro Fornals –que sufre a pie natural–. Pellegrini tuvo el cuidado de colocar a Wiliam Carvalho a la izquierda de Roca, y así el equipo se desplegó en ataque sucesivamente del siguiente modo, muy armónico, en paso del 442 defensivo al 433 y luego a un rombo con Formals por dentro y Juanmi como delantero, siempre con la salvedad de no tratarse de posiciones nada estrictas:

 Posición defensiva


  Salida de balón


Ataque en campo rival 
 

El Girona (otro déjà vu) repitió los sofisticados movimientos de su última visita, estos sí muy coreografiados: a partir del 442 sus dos laterales se desplegaban de forma completamente distinta: Arnau (antes era Eric García) se quedaba atrás para hacer línea de tres, mientras que el gran Miguel Gutiérrez (hay que ser bueno para defender de lateral y atacar casi de delantero) se iba arriba a posiciones de interior izquierdo muy alto, en posición simétrica a la de Herrera por la derecha; los dos extremos, a la manera de Guardiola, quedaban abiertísimos, con la única misión de encarar al lateral correspondiente (por algo tienen interés en Abde: es la única cosa que sabe hacer, y muy bien). El ataque del Girona quedaba así ante el 442 del Betis:


En ataque posicional del Girona el Betis se encontraría con un problema que ya tuvo hace tres años ante otro equipo muy guardiolista y que también atacaba con los laterales por dentro, el Celtic de Postecoglou: sin un lateral clásico cuyas subidas seguir, Juanmi y Fornals se quedaban sin referencia clara, casi fuera de posición defensiva; a cambio, el Girona tenía superioridad numérica arriba, y, al abrirse mucho los extremos para atraer a los laterales béticos, los interiores Herrera y Gutiérrez tenían pasillos abiertos por dentro para recibir.

Primera parte
Mientras el Betis tuvo fuerzas para presionar alto, esto es, durante la primera parte, el balón se mantuvo lejos de la portería bética y ese problema defensivo no afloró: al contrario, se lograron muchos robos altos (en la zona de Romeu y Martín la superioridad numérica era bética) y, pronto por delante en el marcador, el Betis creó ocasiones para irse al vestuario con un resultado amplio.

Segunda parte hasta el empate
Paciente y arriesgado siempre el Girona en la salida de balón, el físico del Betis va pagando progresivamente el desgaste en la presión, en particular sus mediocentros, y el equipo da un par de pasos atrás. Jugadores de perfil ofensivo como Perraud y William Carvalho (inexplicablemente mantenido por Pellegrini en el campo casi ochenta minutos) sufren. Además Míchel mueve el banquillo y Almena, encargado exclusivamente de encarar a Perraud como antes Gil, acaba haciendo un destrozo por el flanco del lateral francés.

Tramo final
Aunque tarde, finalmente Pellegrini refresca el centro del campo y el partido entra en una dinámica de ida y vuelta en la que el Betis tuvo mejores ocasiones pero cualquiera pudo ganar.

Línea por línea
En su línea segura pero poco vistosa Rui, la defensa mantuvo una enorme solidez en los balones cruzados, en los que Llorente y Bartra estuvieron excelentes. Perraud, un lateral bastante ofensivo y falto aún de partidos, naufragó en la sufrida segunda parte, como un William Carvalho que fue de menos a más, mientras que Roca estuvo mejor sin balón que con él, como Fornals. Más acertado Juanmi, aunque alejado del área, la mejor noticia del partido fue la plena recuperación de Fekir, tan importante, y la del ya citado Bartra. Ruibal cumplió.

De los suplentes solo Johnny se reivindicó, aunque Ávila anduvo cerca del gol.

Los comentarios son siempre bienvenidos y generalmente contestados. En Twitter, @juanramonlara7.


sábado, 9 de diciembre de 2023

Betis 1 - Real Madrid 1 (16ª jornada de LaLiga)

BETIS (1): Rui Silva; Aitor Ruibal, Pezzella, Riad, Abner; Altimira (Guardado, m. 69), Marc Roca; Ayoze (Luiz Henrique, m. 82), Isco, Ez Abde (Assane Diao, m. 61); y Willian José.
REAL MADRID (1): Lunin; Lucas Vázquez (Nacho, m. 82), Rüdiger, Alaba, Mendy; Brahim (Joselu, m. 78), Valverde, Kroos (Nico Paz, m. 82), Bellingham; Modric (Dani Ceballos, m. 69); y Rodrygo.
Goles: 0-1: minuto 52, Bellingham. 1-1: minuto 66, Aitor Ruibal.
Árbitro: Soto Grado, riojano. Amarillas para Ruibal, Ayoze y Ceballos.
Lluvia de peluches en el descanso y muy buen tiempo en el Villamarín.

Pasan los meses sin nuevas entradas en este blog, pero nada cambia en el Betis de Pellegrini, que sigue siendo tácticamente el mismo equipo de siempre y un competidor fiabilísimo capaz de poner en apuros al mismísimo Real de Madrid.


Primera hora de partido

Y es que si valoramos por ocasiones fueron los verdiblancos los mejores en un partido muy igualado, que comenzó con un ritmo bajo y se fue calentando hasta terminar con las revoluciones a tope. Los béticos, decíamos, jugaron con su esquema de siempre, llamado 4-2-3-1: un 4-4-2 defensivo que se desplegaba en ataque como 4-3-3 al escalonarse esta vez claramente Altimira por delante de Roca y venir frecuentemente Isco a recibir a zonas de interior izquierdo:


Era un Betis con muchas bajas y en el que Pellegrini tenía que hacer un sudoku con la alineación para encarar el partido del jueves ante el Rangers con un equipo igualmente competitivo. No menos bajas traía el Madrid de Ancelotti, que parte de unos principios de juego bastante similares a los de Pellegrini, con un bloque medio en 4-4-2 en defensa y bastante libertad ofensiva, pero que desplegó unos movimientos un tanto sofisticados en ataque. Como vemos, en defensa eran Modric y Rodrygo los que quedaban arriba y Bellingham cerraba como centrocampista la banda izquierda. Pero en salida de balón el Madrid cambiaba completamente esas posiciones:


Como vemos, el Madrid, sin un nueve natural, pegaba completamente a la cal a Rodrygo y Brahim como extremos, y dejaba por dentro un cuarteto de centrocampistas bastante móviles que intercambiaban posiciones, aunque habitualmente era Valverde quien venía más cerca de los centrales en salida de balón (algo que agradeció el Betis, pues es tal vez el menos fino en el toque de los cuatro). Kroos a veces lateralizaba su posición hasta la zona de Mendy, que entonces saltaba curiosamente a jugar prácticamente de delantero, pidiéndola de espaldas entre Pezzella y Ruibal.

Este esquema de salida de balón del Real Madrid, ante la habitual presión media-alta del Betis, estaba diseñado para obtener superioridad numérica en zonas interiores o, si saltaban los centrales a por Modric y Bellingham, buscar balones largos cruzados a la espalda de los laterales béticos hacia los extremos Rodrygo y Brahim: ya en el City pre-Haaland se vieron esquemas ofensivos así, interesantes pues es desde los extremos, y no desde el centro, desde donde se castigan mejor defensas adelantadas jugando en largo.

Lo cierto es que al equipo de la capital apenas le funcionó este modo de salir en un puñado de balones muy largos de Rüdiger hacia Rodrygo, peligrosísimo en el uno contra uno. Aunque con menos balón que su rival, el Betis se defendió muy bien durante una hora, con la defensa siempre bastante alta, y alargó algunas posesiones ante la perezosa y poco intensa presión madridista, aunque con escasa profundidad en ataque.

 

Última media hora

Tras casi una hora de juego a ritmo relativamente bajo, el Madrid marca en una de las escasísimas ocasiones del partido hasta entonces, y suena el toque de corneta: espoleado y aún fresco de piernas el Betis adelanta la presión y arriesga. El Madrid roza el 0-2 pero es Ruibal quien bate a Lunin en un tremendo disparo.

Llegan los cambios y el Betis mete sangre fresca sin tocar al imprescindible Isco: Guardado por Altimira, Diao por fin por la izquierda y Luiz Henrique por la derecha. Ancelotti tapa a Diao con Nacho y acaba con Joselu en punta y Paz y Rodrygo como extremos. El partido se desata al final, jugándose ya a campo abierto, y es el Betis quien merece más un gol que no llega.

 

Jugador por jugador

Bien Silva en los balones cruzados, Ruibal, como suele, compensó sus carencias como lateral (en toque de balón y defendiendo 1 vs 1) con su energía y arrojo ofensivo habituales: se equivocó en el 0-1 y marcó un golazo. Muy completo el partido de los centrales, esta vez fue un muy buen Riad quien destacó por encima de Pezzella. Abner cumplió en defensa y mostró otra vez sus carencias, en su caso compensadas con nada.

En el centro Roca estuvo más activo que un Altimira un tanto desapercibido, que no es poco en su caso de casi debutante y ante tamaño rival. Abde una vez más agachó la cabeza, interviniendo mucho pero pocas veces bien, y Ayoze por el contrario necesitó tocar pocas para ser muy punzante. Isco dio fluidez ofensiva y al tiempo trabajó pertinazmente (llegó incluso en buen estado físico al tramo final: casi marca), y Willian hizo buenas recepciones, aunque casi no intervino en el área.

De los suplentes fue sin duda Guardado, energético y preciso, el revulsivo. Assane tuvo más voluntad que acierto, y Luiz Henrique más acierto que voluntad.

Pellegrini sigue logrando montar un equipo competitivo pese a las dificultades en forma de traspasos y bajas médicas importantes (Fekir, Carvalho, Sabaly, Guido...). Su Betis ahora compite mejor ante los grandes pero empata mucho ante los débiles fuera de casa, lo que lo castiga en la clasificación pese a haber perdido solo 2 partidos de 16 (!).

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domingo, 15 de octubre de 2023

El nuevo Betis: una plantilla descompensada y un equipo por hacer

El aburrimiento veraniego suele convertir a los aficionados al fútbol, incluso a los inteligentes, en yonkis de los fichajes ávidos de altas y bajas en sus equipos. A falta de partidos las entradas y salidas se celebran como goles y se aprueba con entusiasmo que la dirección deportiva de un club cambie a media plantilla, algo que no suele traer buenas consecuencias. Fue el caso del verano de Ramón Planes, que –probablemente a petición de Pellegrini y de una directiva muy necesitada de cuadrar cuentas– deshizo el equipo que se montó en 2019, y que básicamente había mantenido su columna vertebral desde el año de Rubi.

El Betis no solo ha perdido a algunos de sus mejores jugadores, sino que ahora necesita hacer de la actual plantilla un verdadero equipo: si antes los jugadores adivinaban sin mirarse qué iba a hacer el compañero, ahora necesitarán meses para conocerse deportiva y humanamente. No solo eso, sino que además Pellegrini debe encontrar el modelo de juego adecuado a la nueva plantilla. Veámosla por posiciones:

 

Faltan en este cuadro (por problemas técnicos nuestros) el mediocentro Altimira, el extremo Juan Cruz y, sobre todo, jugadores con ficha del filial como el extremo Assane Diao, la sensación del momento.

Como se ve la plantilla, pese a las quejas de Pellegrini, no es corta. Sí es cierto que las bajas de larga duración (Fekir, Sabaly, Bartra) y el escaso gusto del chileno por algunos de sus jugadores, como los citados Cruz y Altimira, obligan ahora a repetir esfuerzos durante la semana a algunos titulares. Pero, sobre todo, la plantilla está descompensada: la escasez de centrales, la baja de fin de mercado de Luiz Felipe y la lesión de Bartra han dejado al equipo con esa posición muy descubierta.

Además de eso, nos ocupan aquí las cuestiones tácticas relacionadas con este nuevo plantel. Y ahí se plantea un interesante dilema para el entrenador. Las últimas incorporaciones en los extremos, laterales y mediocentros se han salido de los respectivos perfiles que dominaban en la plantilla, y eso puede tener consecuencias en la forma de jugar del equipo. Efectivamente, el gran Betis de 2022 tenía laterales muy ofensivos, extremos que apenas pisaban la cal más que al inicio de la jugada y unos mediocentros de perfiles diferenciados, particularmente con William Carvalho junto a Guido. El resultado fue un Betis combinativo, de mucho (a veces incluso demasiado) balón al pie, posesiones largas y control del juego.

En esas tres posiciones el perfil de los fichajes ha sido diferente. Abner parece buen defensor y correcto con balón pero tiene una proyección ofensiva muy inferior a Miranda o Moreno. Abde y Luiz Henrique, que por cierto no parecen haber sido alumnos predilectos de su profesora de Secundaria, tienen un perfil de extremo antiguo, muy de banda y uno contra uno, con mucha velocidad pero menos capacidad de combinar y atravesar defensas pobladas en espacios cortos: en cuanto el juego se complica ellos se aturullan. Assane Diao, aunque con la cabeza mucho mejor amueblada y un perfil más de delantero puro, también parece preferir los espacios amplios. Y por último las titularidades de Roca junto a Guido han resultado en un doble pivote de alto nivel defensivo pero con problemas en la elaboración.

A consecuencia de ello, durante muchos partidos el Betis ha perdido el control del juego: por voluntad propia o por intención premeditada, ha verticalizado y abreviado sus posesiones, y en consecuencia pocas veces ha sido capaz de instalarse en campo rival y aplicar una buena presión postpérdida. Monopolizado el ataque por Isco, le cuesta crear peligro, tanto si le presionan y obligan a jugar largo, como ante defensas posicionales frente a las que se echa de menos la proyección de los laterales y las antiguas combinaciones. Las jugadas de peligro acaban fiadas al viejísimo robo alto más contraataque rápido, un modo de juego que obliga al equipo a un trabajo de presión extenuante e insostenible ante buenos rivales.

Tal vez la vuelta de William Carvalho al equipo titular, la aparición de Diao en posiciones de remate o la estabilización de Miranda y Bellerín en las bandas cambie este estado de cosas. En todo caso será interesante conocer la evolución del equipo.

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domingo, 17 de septiembre de 2023

F.C: Barcelona 5 - Betis 0 (5ª jornada de LaLiga)

F.C. BARCELONA (5): Ter Stegen; Cancelo, Koundé, Christensen (Iñigo Martínez 76'), Balde (Marcos Alonso 76'); Oriol Romeu (Gündogan 64'); Gavi, De Jong; Ferrán Torres (Lamine Yamal 64'), Lewandowski y Joao Félix (Raphinha 64').
BETIS: Rui Silva (Fran Vieites 46'); Bellerín, Bartra, Chadi Riad, Miranda; Altimira, Marc Roca (Guido Rodríguez 67'); Luiz Henrique (Abde 46'), Isco (Rodri 67'), Ayoze (Juan Cruz 67'); y Willian José.
Árbitro: Sánchez Martínez. Amarillas a Iñigo Martínez, Bartra y Guido Rodríguez.
Goles: 1-0 (25') Joao Félix; 2-0 (32') Lewandowski; 3-0 (62') Ferrán Torres; 4-0 (66') Raphinha; 5-0 (81') Joao Cancelo.
Incidencias: 45.000 espectadores, muchos de ellos béticos, en el Estadio Olímpico de Montjuïc.

Una buena primera parte y una muy mala segunda resultaron en un severo marcador ante un gran Barcelona.

Primera parte

Pellegrini siguió su costumbre de dejar en el banquillo a los que no pudieron entrenar durante la semana, y ello obligó al debut con picadores de Altimira y Riad, aún algo verdes. Tampoco alteró su plan de juego (¿tiene Pellegrini plan B?), así que salió a presionar bastante arriba al Barça desde las habituales posiciones intermedias y el 4-4-2 de siempre, algo que suele salirle mal ante equipos de arriba. Enfrente Xavi planteaba un 4-3-3 muy convencional salvo por el lateral interior (Cancelo) en banda derecha, que situaba a Torres de extremo puro y abierto y a Gavi de todocampista, casi delantero en ataque, función ofensiva que correspondía por la izquierda a Félix.

Y es que como suele ocurrirle al Betis ante equipos de buena salida de balón, la inferioridad de un jugador en esa zona (Koundé, Christensen y el mediocentro Romeu para Willlian José e Isco) obligó a un trabajo extenuante a los béticos. Pese a todo, durante media hora lograron ensuciar esa salida y varios robos, seguidos de contras peligrosas, mientras el Barça pocas veces lograba alcanzar la meta de Silva. Aunque Balde superaba a Bellerín y la posesion era blaugrana, el partido se nivelaba en cuanto a ocasiones. Ocurre que, cerca ya de la media hora, las dos ocasiones claras del Barcelona cayeron dentro, en una mezcla de fortuna y calidad. El partido bajó en ritmo hasta el descanso y se llegó a este con 2-0 y casi en armisticio.

Segunda parte

Obligado o de grado, Pellegrini cambia portero y extremo (entra Abde en la izquierda y desplaza a Ayoze a la derecha), y el Betis trata de hacer de nuevo una cierta presión alta. No le dura más de quince minutos: Ferrán maca en una falta que ni debió ser ni fue bien defendida (mal puesta la barrera), y el equipo baja los brazos, hasta convertirse en la última media hora en un guiñapo en manos del Barça, que pudo meter siete. De nada sirvió que entrasen Guido, Rodri (mediapunta anoche) y Cruz en un equipo falto ya de fe.

Entre las pocas buenas noticias que dejó el partido estuvo el trabajo en el robo de Altimira, que si se une a la calidad que suele atribuírsele puede convertirlo en un buen jugador. Riad arregló poco pero tampoco desentonó.

domingo, 3 de septiembre de 2023

Betis 1 - Rayo 0 (4ª jornada de LaLiga)

BETIS: Rui Silva; Bellerín, Pezzella, Luiz Felipe, Miranda (Abner 46'), Guido (Guardado 46'), Marc Roca, Rodri (Juan Cruz 76'), Isco (Altimira 92'), Ayoze; y Willian José (Borja Iglesias 76').
RAYO: Dimitrievski; Balliu, Aridane, Lejeune, Espino (Falcao 78'); Isi (De Frutos 64'), Ciss (Kike Pérez 64'), Óscar, Álvaro; Nteka (Bebé 78') y De Tomás (Camello 59').
Árbitro: Muñiz Ruiz (gallego). Amonestó a Miranda, Guido, Roca, Álvaro, De Tomás, Isi y Kike Pérez.
Gol: 1-0 (52') Willian José.
Lluvia en el Estadio Benito Villamarín.

Una buena segunda parte bastó al Betis para ganar sin muchos apuros a un flojo Rayo Vallecano, tras una primera parte muy espesa.

Primera mitad
El Rayo, como casi toda la la liga española, ha perdido potencial, y en concreto a sus dos mejores elementos, lateral izquierdo y entrenador. Lejos del equipo presionante de Iraola, esperó al Betis en un bloque medio bastante convencional, de líneas juntitas y con cuatro atrás. Enfrente Pellegrini ponía lo mejor que tenía, repitiendo cuadrado de mediocentros defensivos y centrales, aunque trató de dar un poco más de vuelo ofensivo al equipo con Bellerín y Miranda.

De poco sirvió. El equipo mantuvo su solidez defensiva pero fue incapaz de sacar un solo balón jugado limpio por dentro, y por fuera tampoco progresó demasiado. La salida de balón repetía el habitual 3+1, con un mediocentro en línea con los centrales, pero el 1 (fuese Roca o Guido) era incapaz de girarse para superar siquiera la primera linea defensiva del Rayo (de solo 2 jugadores). Así las cosas el Betis trataba de progresar con recepciones de espaldas de Isco, Ayoze o Willian José, casi imposibles si ese infructuoso 4 contra 2 de salida deja al resto en inferioridad de dos jugadores en zona de ataque. Isco, en particular, estaba muy marcado, y el Betis apenas avanzó por banda, quedando reducido a pelotazos y segundas jugadas. El Rayo tampoco lograba mucho más, muy correoso también el Betis por dentro, y el partido llegaba al descanso entre bostezos.

Segunda mitad
Dos amarillas y el pánico a las expulsiones deciden a Pellegrini a cambiar a Miranda y Guido por Abner y Guardado, y el mexicano revoluciona completamente el partido. El Betis por fin progresa con balón, Guardado sale de zona a presionar de forma más agresiva que Guido y el equipo entra por fin en los ciclos de ataques largos y presión postpérdida fuerte y rápida con los que se siente a gusto. Llegan pronto un palo y el gol, y aunque el resultado es corto y da sensación de incertidumbre el Betis controla ya el juego y pasa pocos apuros reales, sin que el Rayo consiga inquietar más que en alguna jugada de De Frutos.

Flojos Ayoze y Rodri, junto a Guardado y la inspiración de Willian José volvió a llamar la atención la clase de Isco, cuya buena actitud y forma física sorprenden, pero no su perfecta adaptación a un esquema y modelo de juego que le vienen como anillo al dedo.

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