BETIS: Adán; Barragán, Mandi, Feddal, Durmisi; Javi García; Joaquín (Boudebouz, m. 81), Guardado, Narváez (Camarasa, m. 50), Tello (Sanabria, m. 72); y Sergio León.
DEPORTIVO: Pantilimon; Juanfran, Arribas, Schär, Fernando Navarro; Guilherme (Fede Valverde, m. 53), Celso Borges; Fede Cartabia (Lucas Pérez, m. 76), Adrián, Bakkali (Luisinho, m. 69); y Andone.
1-0, m. 14: Joaquín. 1-1, m. 22: Fede Cartabia. 2-1, m. 75: Joaquín.
Árbitro: Undiano Mallenco (Comité Navarro). Mostró tarjeta amarilla a Adán, Durmisi, Guilherme, Fernando Navarro y Luisinho.
Buena temperatura, viento importante durante la primera parte y muy buen césped en el Villamarín, ante 46000 espectadores.
Ganó justamente el Betis al Deportivo en un partido que nos dejó varias buenas noticias y una duda. Las buenas nuevas: el rendimiento de Guardado –que se intuye será alto durante toda la temporada–, la buena forma física de Joaquín y el debut de Boudebouz. La duda, si los riesgos y apuros de marcador pasados ante un equipo flojo como el Deportivo, y la relativa escasez de ocasiones creadas para el dominio disfrutado, son algo estructural debido al modo de jugar y a la plantilla o bien mejorarán cuando aporten más los Campbell o Boudebouz, cuando el equipo se aprenda mejor el modelo de juego y cuando Setién haga el ajuste fino y se creen mecanismos y sociedades entre los jugadores béticos.
Primer cuarto de hora
El Deportivo, muy rácano y obsesionado con perder tiempo desde el primer minuto, introdujo algunas novedades en su alineación y se colocó en un 4-2-3-1 que a efectos reales era prácticamente un 4-4-2 en ataque y defensa, porque en ambas fases Adrián se situaba casi a la altura de Andone y los mediocentros actuaban muy paralelos.
Ese esquema de doble pivote y una actitud más ambiciosa que en Villarreal –este Betis cambia mucho de casa a fuera– propiciaron una presión alta del Betis muy efectiva desde el inicio: marcado hombre a hombre, pues uno de los interiores béticos (o a veces Joaquín) salía agresivamente a apretar a un central gallego y León se encargaba del otro, el Depor casi nunca salía. Por ejemplo:
El Betis (como siempre, en 4-3-3) manejaba bien el balón desde atrás o salía rápido tras robo. Al jugar desde atrás García se metía con frecuencia entre los centrales, y el trío trasero sacaba casi siempre el balón con limpieza ante los dos delanteros gallegos. El Betis la tenía casi siempre y las ocasiones iban llegando hasta, pronto, el 1-0.
Minutos 15 al 22
Logrado el botín buscado y de forma un tanto absurda el Betis comienza a utilizar las posesiones de forma especulativa, sin mirar la puerta rival, sino renunciando a conseguir ventajas para avanzar y retrasando el balón con demasiada frecuencia. Llegan los pelotazos de Adán, el Deportivo se viene arriba y en el primer arreón serio empata.
Minutos 22 al 55
El Betis recupera el pulso pero el partido se equilibra: aunque con mayor posesión, los béticos ya no siempre salen jugando en corto desde atrás –tras el susto de Villarreal Adán tomó moderados riesgos con el pie– y el Deportivo suelta contras y aprovecha las distancias entre líneas dejadas por el Betis al hacer la presión para llegar con algún peligro. Camarasa sustituye al lesionado Narváez.
Minutos 55 al 75
Por fin el Betis entra, por primera vez en la temporada, en el círculo virtuoso deseado en el juego de posición: García vuelve a sacarla bien desde atrás, el Deportivo, cansado, se mete en su área, y cada pérdida bética va seguida de una efectiva presión postpérdida (el encerradísimo Deportivo no encontraba salida de balón alguna: un día hablaremos de Voronoi). El Betis, a costa de mantener la línea defensiva altísima, logra porcentajes de posesión escandalosos (80-20% entre el min. 61 y el 75) y finalmente, y curiosamente en una contra tras un saque a balón parado, llega el 2-1.
Último cuarto de hora
Con muy buen criterio –y hacía años que no se veía esto– el Betis se defiende con balón y no pasa demasiados apuros.
Jugador por jugador
Adán: Jugó más veces en largo que en partidos anteriores, pero sin excesos y con bastante precisión. Bien bajo palos. Parece empeñado en salir a tarjeta por victoria.
Barragán: Eso de "cumplidor" se lo vamos a decir muchas veces. Mejor en defensa que en ataque.
Mandi: Sin la actitud casi fanática de antes de irse a su selección, estuvo menos anticipativo, pero aceptable.
Feddal: Muy bien. Tiene unas condiciones físicas y técnicas muy buenas, y las aprovecha.
Durmisi: No es el que era, ni de lejos. En la segunda parte mejoró bastante, y se espera mucho más de él. Descoordinado con Tello.
Javi García: Un reloj. En este esquema es importante tener un tipo con su presencia física en ese puesto.
Joaquín: Su segundo gol, tras una carrera de casi ochenta metros y hora y cuarto de partido, lo dice todo. Es muy importante tener en su puesto jugadores que sigan al lateral rival y lleguen al área rival, y de momento lo cumple casi siempre; hoy, con dos goles, nada menos. En ataque busca el juego combinativo, algo lógico a su edad.
Guardado: Íbamos a escribir que jugó un partido extraordinario, pero los indicios apuntan a que para él partidos excelentes como el de hoy van a ser ordinarios. Lo ve todo, la toca de maravilla (sus centros al área son un regalo para los cabeceadores) y anda bien de físico. El pase del 2-1 es una genialidad.
Narváez: Bien hasta que le pisaron el tobillo de forma muy peligrosa. Su arrancada le da valor como interior, aunque debe mejorar en el pase en profundidad.
Tello: Tiene buenas condiciones técnicas y muy buenas físicas, pero tiene problemas para el juego combinativo.
León: Trabajo incansable, como siempre. Casi marcó; Joaquín le acabó la faena.
Camarasa: Impuso su notable combinación de potencia física y calidad técnica. Con él el equipo mejoró ostensiblemente.
Sanabria: Ciertos síntomas de mejora. En espacios abiertos sacará su potencia.
Boudebouz: Detallitos.
Setién: Su idea empieza a verse. Debe ir refinando detalles. Como ejemplo: entre Joaquín y Barragán hay poca química porque ambos tienen ya poca arrancada y no desbordan, y en el lado contrario ocurre algo similar por causa contraria entre Tello y Durmisi porque ambos, muy rápidos y explosivos, prefieren el uno contra uno en la banda a combinar por dentro, y se estorban; aunque Joaquín se sienta a gusto a pie natural y Tello a cambiado, habría que probar a permutarlos un partido completo: seguramente haría mucho bien a Durimisi y a Tello.
El detalle
Por fin (suenen los atabales) el Betis hace sistemáticamente la preparación de córner indefendible que mil veces hemos reclamado aquí: Joaquín y Guardado se colocan como potenciales lanzadores, lo que obliga a dos defensores a acudir, ganando así un hombre neto en el área, pues si el equipo defensor lleva solo uno el saque en corto y el desdoble hacia dentro del atacante a pie cambiado acaban irremisiblemente en jugada hacia el área. No seremos tan pretenciosos como para pensar que nos han leído: Setién es buen ajedrecista.
En el córner por la derecha saca Guardado y Joaquín espera. Por la izquierda cambian papeles. Si el segundo defensor no acude Joaquín tocaría en corto (línea de puntos) y se separaría de Guardado (flecha naranja) formando un dos contra uno indefendible que terminaría en centro al área desde muy cerca de esta.
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