BETIS (0): Adán; Mandi, Pezzella, José Carlos; Álex Martínez (Piccini, m. 83), Donk, Durmisi; Joaquín (Petros, m. 40), Dani Ceballos; Rubén Castro y Sanabria (Zozulia, m. 66).
1-0, m. 57: Deyverson.
Árbirto: Iglesias Villanueva (Comité Gallego). Mostró tarjeta amarilla a Deyverson, Camarasa, Theo, Pacheco, Llorente y Dani Ceballos.
18000 espectadores.
No fue el Betis capaz de superar a un rival tan voluntarioso como falto de calidad y cayó en Mendizorroza en un partido flojo aunque igualado.
Tuvo el partido dos tiempos muy claramente diferenciados. Los analizaremos por separado.
Primera parte
La convocatoria y la extraña alineación de Víctor parecieron guiarse más por premios a los triunfadores ante el Athletic o a buenos entrenamientos que a la lógica futbolística. No se explica de otro modo la incomprensible presencia en el carril derecho (el puesto en el que más se sufre a pie cambiado) de Álex Martínez, estando disponibles Piccini, Cejudo y Navarro, la ausencia de Petros o la inclusión de Zozulia por Alegría en la convocatoria.
El Alavés presentó un claro 4-2-3-1 escalonado por dentro en el que Camarasa hacía la mediapunta, cayendo a zonas de interior derecho tras el punta Dyverson; Manu García se adelantaba al atacar a la zona del interior izquierdo y el mediocentro derecho, Llorente, hacía de pivote en la salida de balón. Toquero, muy activo,era extremo derecho e Ibai, cómodo siempre a pie cambiado, el izquierdo.
Enfrente Víctor planteó unos esquemas en ataque y defensa tan interesantes como, esta vez, estériles. En apariencia el Betis jugaba el mismo 4-4-2 en rombo y de cuatro centrales que ante el Athetic, pero en posesión de balón (que fue muy poco tiempo en esta primera parte) Donk tenía orden de salir de la línea de cuatro, resultando entonces una especie de salida lavolpiana con los tres centrales restantes (Mandi, Pezzella y José Carlos), más tres hombres delante de ellos (Donk algo echado la derecha, Ceballos a la izquierda y Joaquín algo más adelantado), dos carrileros y dos puntas. Era un planteamiento poco visto y parecido al realizado hace ya un par de años por Luis Enrique en un Barcelona-PSG:
Campo Nou, 10 de diciembre de 2014.
En rojo, posiciones en fase defensiva; en blanco, en la ofensiva.
Sin embargo en este caso funcionó mal, y ello por varias razones; en ataque:
- La gran ventaja de este sistema, proteger físicamente a ciertos puestos por minimizar el recorrido en las transiciones, y particularmente a los carrileros –que apenas necesitan correr, pues defienden como extremos–, era en ese caso innecesaria y casi contraproducente, pues Álex Martínez y, más aún, Durmisi tienen recorrido sobradísimo.
- Martínez se sintió muy a disgusto en la derecha; de hecho su banda no existió en ataque durante el primer tiempo.
- Donk cumple en ataque como segundo escalón de la construcción, pero jugar entre líneas no es su posición natural en la salida de balón.
Sanabria, peleón y muy (demasiado) móvil, logró bajar pocos balones de los muchos largos que jugaron los béticos, de modo que la presión vitoriana lograba casi siempre su objetivo de recuperar rápido la pelota y la posesión se decantó claramente hacia los locales.
Mayores aún fueron los problemas del Betis en defensa: como en los peores tiempos de Poyet el Betis se empeñó en presionar arriba pese a que sus breves ataques terminaban con el equipo muy lejos del balón y el Alavés sin encerrar.
Sistema defensivo del Betis en el primer tiempo
Joaquín, que tapaba a Llorente, y Ceballos, algo más atrás, tenían que defender un verdadero latifundio –algo para lo que por demás el portuense carece de condiciones naturales–, y el Alavés, que cargó (como en partidos anteriores) el juego por la derecha, superaba con facilidad la presión gracias a balones largos hacia Dyverson, emparejado con Pezzella; la segunda jugada la ganaban casi siempre García o Camarasa, en superioridad numérica ante Ceballos. El Betis ni siquiera aprovechaba la superioridad aérea de jugar con cuatro centrales como defensas.
En suma, ese extraño 4-4-2 que funcionó bien ante un Athletic con más gente por fuera que por dentro fue contraproducente ante este Alavés, y, en consecuencia, el Betis apenas tuvo balón en este primer tiempo, aunque al menos el tener a cuatro centrales atrás sirvió para cerrar aceptablemente y que hubiese pocas ocasiones claras.
Segunda parte
Sustituido por lesión Joaquín poco antes del descanso (Petros entró en su lugar), Víctor pide por fin a Donk que no se incruste atrás nunca. El Alavés pierde fuelle, el Betis gana un mediocampista con Donk más un hombre de más recorrido con Petros (no se puede pedir a Joaquín que juegue todos los partidos de mediocentro), y en consecuencia se gana la batalla del mediocampo y el Betis maneja mucho más el balón. El partido se equilibra; el Betis es algo mejor y llega más, y sin embargo es el Alavés quien marca, pronto.
Los locales dan entonces un paso atrás y juegan ya claramente a la contra; incluso acaban el partido con cinco atrás. La lesión de Sanabria obliga a meter arriba al inoperante Zozulia. El Betis la tiene ya casi siempre y Ceballos, omnipresente, canaliza el fútbol, aunque se atrasa demasiado; caído además a la derecha, Donk se ve demasiado arriba y demasiado a la izquierda para la posición de Petros, obligado a abrirse casi a esa banda para no estorbarse (cuando habria sido más natural sacar el balón con Donk + Petros y meter a Ceballos como fantasista, centrado [sobre ese 2+1, ver nota añadida al final de este artículo]). En suma, el Betis la tiene pero no se ordena bien por dentro y no crea suficientes ocasiones para empatar. A balón parado tampoco logra su objetivo.
Jugador por jugador
Adán: Nada que hacer en el gol y bien por demás bajo palos. Abusa del balón largo.
Mandi: Partido correcto, pero mal en el gol.
Pezzella: Flojo. Se dejó ganar incluso en su mejor aspecto, el juego aéreo, e hizo de don Tancredo en el gol.
José Carlos: Va progresando, aunque en la banda pasó apuros con Toquero.
Álex Martìnez: Tras una horrible primera parte se rehizo, pero siempre estuvo a disgusto y el equipo perdió apertura de campo por su banda.
Donk: Considerando su físico no se le puede pedir más fútbol. Bien.
Durmisi: Mejor cuando tuvo campo para correr. Discreto partido, en todo caso.
Ceballos: Un flujo de fútbol constante, y buen trabajo defensivo. Si se sitúa un escaloncito más arriba, mejor.
Joaquín: Una cosa es que juegue de interior y otra cosa que lo haga todos los días en el doble pivote. Su cuerpo lo ha pagado.
Rubén: Espeso, y aun así fue el único bético que rozó el gol.
Sanabria: Su gran movilidad es una virtud interesante individualmente pero innecesaria en su juego en este Betis de mucho balón largo y con Rubén de pareja, que necesita más bien a alguien que baje balones (como Alegría). No se puso de gol nunca.
Petros: Un tanto desubicado, pero el equipo mejoró mucho en posesión con él.
Zozulia: El hombre debe trabajar con ánimo, algo meritorio dada su situación, pero no da el nivel, y menos sin continuidad.
Piccini: Demasiado tarde.
Víctor: Un entrenador que cambia de planteamiento cada partido y tiene ideas originales es algo interesante, más para este blog, pero ni eso es imprescindible ni es sinónimo de acierto. Por ejemplo, ¿por qué habían de funcionar ante el Alavés las cosas que funcionaron ante el Athletic?
Los comentarios son siempre bienvenidos. En Twitter, @juanramonlara7.
Nota añadida
El mapa de posiciones ofensivas del partido de @11tegen11 revela un repetido defecto posicional del 3-1-4-2 que usa habitualmente Víctor Sánchez del Amo:
Las posiciones de Pezzella, Donk y Ceballos en ataque que muestra el gráfico (de la primera hora de partido) están demasiado alineadas (la de Joaquín es menos significativa porque, como indican sus flechas, realmente su posición se dispersaba mucho hacia los lados); esto los coloca demasiado cerca entre sí y además dificulta la salida en conducción vertical, lo que facilita mucho el trabajo defensivo de los rivales. Mucho mejor sería colocarlos lateralmente en paralelo cuando el Betis tenga el balón, formando aproximadamente triángulos equiláteros con los centrales, lo que ampliaría las distancias entre ellos:






