Suárez;
Palencia, Juste, Ié, Grimaldo; Gumbau (Babunski, min.80), Patric
(Samper, min.73), Halilovic (Munir, min.67); Adama, Dongou y Sandro.
Leer más: Liga Adelante - Segunda División: El líder condena al Barça B al farolillo rojo - MARCA.com
BETIS (2): Adán; Molinero, Bruno, Jordi, Varela; Portillo, Xavi Torres, Dani
Ceballos, Pacheco (Kadir, m. 62); Jorge Molina (Lolo Reyes, m. 78) y
Rubén Castro (Rennella, m. 83).Leer más: Liga Adelante - Segunda División: El líder condena al Barça B al farolillo rojo - MARCA.com
Suárez;
Palencia, Juste, Ié, Grimaldo; Gumbau (Babunski, min.80), Patric
(Samper, min.73), Halilovic (Munir, min.67); Adama, Dongou y Sandro.
1-0, m. 2: Sandro. 1-1, m. 17: Dani Ceballos. 1-2, m. 69: Jorge Molina.
Arcediano Monescillo (Comité Castellano-manchego). Dejó jugar y repartió aciertos y errores. Amonestó a Portillo, Jordi, Sandro, Edgar Ié, Varela, Jorge Molina, Munir y Molinero.
Perfectas condiciones para el fútbol en el Miniestadi de Barcelona. Ruidosa mayoría de béticos entre sus 12.356 espectadores.
El Betis de Mel ha puesto pie y medio en Primera con su triunfo de esta tarde en el Miniestadi, en un partido igualado en cuyo resultado mucho ha tenido que ver el portero Adán. Quedan nueve jornadas y el Betis cuenta con un margen de más de dos partidos respecto a sus perseguidores.
Primera media hora
Es dogma en La Masía que el filial barcelonista practique el mismo esquema y modelo de juego que el primer equipo. Ocurre sin embargo que ese modelo de juego está hoy en discusión en Can Barça, y si bien no se ha renunciado abiertamente a la posesión Luis Enrique sí ha apostado por la velocidad y por un esquema defensivo (más o menos confeso) que es en la práctica un convencional 4-4-2, convertido en ataque en 4-3-3. Fuese por esto o por la delicada situación del filial, Vinyals apostó por ese esquema, aunque sin falso extremo à la Rakitic: Adama y Sandro jugaban como verdaderos hombres de banda, y Halilovic era segundo punta tras Dongou. Patric se descolgaba en ataque por delante de Gumbau.
Como si no hubiesen pasado cinco meses, el filial del Barça encontró el gol apenas iniciado el partido por la vía por la que lo buscó con insistencia en la ida: una llegada hasta la línea de fondo del rapidísimo extremo catalán Adama Traoré. Ese gol cambió poco seguramente el planteamiento del partido de los béticos, consistente en una presión fuerte y muy alta, y ataques elaborados que descolocaban al rival y facilitaban esa presión tras pérdida. Esto es, era Mel quien recetaba al Barça B la medicina de Guardiola. Además, en las raras ocasiones en que los barcelonistas presionaban arriba los béticos supieron jugar en largo sobre Molina, de modo que los locales apenas tenían el balón y se veían encerrados muy atrás, en defensa posicional y muy estática, algo para lo que los cachorros barcelonistas parecen poco entrenados.
Los béticos, con muchos jugadores tocadores y asociativos en el campo, hallaban vías de agua con facilidad y las ocasiones se sucedían, antes y después del empate. Posicionalmente Mel, obligado a sustituir a N'Diaye y consciente de la incapacidad para tocar el balón de un doble pivote Reyes-Torres, arriesgó con Ceballos como segundo mediocentro, resultando un ofensivo 4-4-2 en rombo en el que el canterano y Portillo (que partía de la derecha) recibían en posiciones de interior por delante de Torres, Pacheco era teórico extremo izquierdo y, en todo caso, los cinco de arriba formaban un enjambre de jugadores muy móviles y sin posiciones fijas.
Minutos 30 al 45
Como es usual la presión cede un tanto en su efectividad; cuando el B la supera monta rápidos contragolpes en igualdad o incluso superioridad numérica, y el partido entra en una fase de correcalles en la que los porteros salvan a unos y otros.
Segunda mitad
Aunque sin tanto descontrol, el partido queda en situación similar a la del final de la primera parte: los dos equipos –más el Betis– adelantan sus defensas e intentan presionar arriba, se alternan en la posesión y llegan con cierta facilidad a puerta. Ceballos, ya no tan fresco, defiende casi en paralelo con Torres. Tras cambiar cromos con Kadir por Pacheco y después del 1-2 Mel trata, acertadamente, de cerrar el partido: manda a Ceballos a la banda izquierda (Kadir pasa entonces a la derecha) y monta un doble pivote defensivo con Reyes y Torres, más Portillo como mediapunta (aunque alternó posiciones con el extremo argelino), y Castro arriba. Pronto el canario es sustituido por Rennella, mejor blanco para el juego largo: el Betis lo alterna siempre, acertadamente, con el toque por abajo y consigue no pasar excesivos apuros hasta el final.
Jugador por jugador
Adán: Salvó el partido con varias paradas y salidas por bajo decisivas. Además estuvo muy acertado con los pies. Está muy por encima del nivel de la categoría, y de muchos porteros de Primera.
Molinero: Tuvo todo el pasillo para él y no acabó de aprovecharlo pese a estar muy activo. En defensa, cumplidor.
Bruno: Otro magnífico partido, con el único lunar de tolerar un tiro peligrosísimo de Gumbau mediado el primer tiempo. Su velocidad e inteligencia permitieron jugar con la defensa muy arriba.
Figueras: Jugar tan arriba y ante gente muy joven destapa sus carencias, y en particular su lentitud de movimientos y en carrera. Su rendimiento desciende con la temporada. En ataque, eso sí, la jugó bien, y estuvo a punto de marcar un golazo.
Varela: Como ya hemos anotado aquí, su gran defecto como lateral es su relativa lentitud, y eso lo hace sufrir mucho ante extremos del tipo de Adama. En ataque, poco pero bueno.
Portillo: Partido flojo, de buen toque en las zonas frías pero poco acierto en el último pase, que se supone que es lo suyo. Trabaja lo que puede, que no es demasiado. Evidentemente Ceballos está ya muy por delante de él, así que se jugará el puesto en el equipo titular con Kadir, Pacheco y resto de extremos.
Torres: Muy a su manera, discreto y cumplidor sin alardes. En la suma general Reyes es mejor y debe quitarle el sitio.
Ceballos: Por fin hizo un partido completo como mediocentro. Su primera parte fue monumental: presión asfixiante e inteligente sobre el rival –sus largas piernas abarcan mucho campo–, brillantez con balón, criterio –ya sí– para arriesgarlo en el momento justo y un golazo. Luego, cuando las fuerzas le menguaron, supo recular. Macià tiene un objetivo clarísimo: renovarlo; por demás, entendemos que por edad el Betis es hoy su sitio ideal para progresar, y tendrá tiempo para aspirar a más.
Pacheco: Algunas correctas jugadas asociativas y otras en las que se enredó en regates. Ayudó a Varela, pero no da el nivel para titular.
Molina: Buenos movimientos, aunque pocas veces superó a los rápidos centrales barcelonistas –anoten a Edgar Ié–. Otro gol.
Castro: No anda nada fino. Por suerte este Betis ya no depende de él.
Kadir: Su buen juego corto dio salida al equipo.
Reyes: Se le vio poco pero cerró bien.
Rennella: Buenos minutos.
Mel: Acertó con el planteamiento y con los cambios. Tiene el objetivo en la mano, y mucho mérito de ello es suyo.
Los comentarios, como siempre, son bienvenidos.

