ALBACETE
(1): Dorronsoro; Antoñito (Carlos, m. 31), Núñez, Pulido, Paredes; Edu Ramos;
Díaz (Cidoncha, m. 69), Diego Benito, Keko, Portu; y Chumbi (César Díaz, m.
65).
BETIS (0):
Adán; Molinero, Bruno, Jordi, Varela; Kadir (Cejudo, m. 57), Lolo Reyes, Dani
Ceballos (Pacheco, m. 87), Portillo; Rennella (Jorge Molina, m. 68) y Rubén
Castro.
Árbitro:
Ocón Arraiz (Comité Riojano). Permisivo y bien en la apreciación, estuvo casero
en todas las acciones decisivas (un gol mal anulado al Betis, una clara
expulsión escamoteada y un posible penalti). Amonestó a Portillo, Kadir, Núñez,
Pulido, Chumbi, Bruno, Varela y Paredes.
Buena
entrada y muchos béticos en el Carlos Belmonte.
El Betis ha
jugado un aceptable partido en el Carlos Belmonte de Albacete y una vez más se
ha movido en un delgado filo entre la victoria por la mínima y el empate,
resultado final.
La secuencia de empates consecutivos de los béticos no satisface a nadie pero tampoco debe hacer caer en el alarmismo: aunque han sido partidos espesos y de pocas ocasiones, el Betis ha dominado en juego y ocasiones los dos últimos, y la falta de gol se debe más a la de calidad de la plantilla y a la baja forma de Castro que a una racha de mal juego. A cambio, a diferencia de los tiempos de Velázquez, los rivales ahora apenas se asoman al área bética.
Cierto es
que hubo hoy una fase de descontrol, mediada la primera parte, en la que el
Albacete sí tuvo dos acercamientos muy claros, debidos a un mal ajuste de la
presión bética: al hacerla tan arriba tras pérdida, si el bloque no se coordina
bien los riesgos son altos. Por demás el partido tuvo un transcurso bastante
homogéneo.
Primera
parte
El Betis se
plantó en su habitual 4-4-2, pero por fin con Kadir y Portillo en las bandas,
en un principio a derecha e izquierda respectivamente, aunque sobre los 25
minutos permutaron posiciones para el resto del partido. Enfrente el Albacete
colocaba un 4-1-4-1 e intentaba, como en la primera vuelta, tocar el balón
desde atrás; esta vez, sin embargo, la presión adelantada bética, con Ceballos
sobre el mediocentro manchego, no lo consintió, salvo en ese tramo central de
la primera mitad.
El Betis
tuvo sin embargo más problemas de los habituales en ataque porque Ceballos
venía esta vez demasiado atrás a tocarla, prácticamente en paralelo con Reyes
—y perseguidos ambos por los dos interiores locales—, estorbando así la salida
natural de los centrales, que sólo habrían tenido que deshacerse de Chumbi para
tener pista libre. Tal vez Mel pretende con ello correr menos riesgos al tener
siempre varios hombres por detrás del balón, pero si el rival se te cierra
mucho por dentro, como suelen, y además tiene ahí superioridad numérica, la
falta de juego interior te fuerza a salir sólo por las bandas.
Ahí, en las
llegadas por los costados, o más bien en su resolución, tuvo el Betis su gran
gran defecto hoy: los visitantes colgaron, a balón parado y en llegadas de
Molinero y Varela, una verdadera lluvia de balones a la olla, y sin embargo no
sólo no llegaron así al gol, sino que fueron incapaces de rematar uno solo de
ellos. Buena parte de culpa pudo tenerla Mel, que prescindió inexplicablemente
(¿por conformar a Rennella?) de Molina, el mejor rematador bético en este tipo
de juego.
Salida de balón del Betis ante el Albacete
Segunda
parte
El Albacete
va pegando pasitos atrás hasta acabar prácticamente colgado del larguero, y más
aún tras un violento choque de Pulido con Adán, a un cuarto de hora del final,
que los dejó con medio jugador menos. El Betis sigue llegando, pero casi
siempre por fuera, y ve además mal anulado un gol a Molina. Antes de que el
alcoyano supliera a Rennella Cejudo había entrado por Kadir, en ambos casos sin
tocar el esquema. Casi al final Portillo pasa a jugar de mediocentro adelantado
al entrar Pacheco por Ceballos.
Jugador por
jugador
Adán: Muy
bien en dos jugadas decisivas en la primera parte, y bien también con los pies
y en los balones cruzados.
Molinero:
Subió mucho y bien, aunque no acabó nada.
Bruno: Otro
buen partido, aunque concedió la ocasión más clara del partido por no acudir a
la ayuda de Varela cuando procedía bascular en el dos contra tres.
Figueras:
Muy bien, en el despeje y con balón.
Varela: La
jugada arriba citada mostró una de sus limitaciones, su lentitud en largo.
Subió bien.
Reyes:
Partido de notable, en el que cerró perfectamente su zona y la soltó sin
complicarse.
Ceballos:
Sigue sin terminar de asumir que en su nueva posición no se pueden correr
tantos riesgos, ni en defensa (va siempre al robo, sin mantener la posición) ni
en ataque (busca siempre desequilibrar, incluso cuando tiene muy poca gente por
detrás). Peleó y tapó campo, como siempre.
Portillo:
Floja primera parte, pero en la segunda sí se empezó a ver al pasador que se
espera.
Rennella:
Jugó bien fuera del área, pero dentro no las olió, y cayeron muchas por ahí.
Castro: Se
notó su falta de acierto ante el gol, porque tuvo dos o tres opciones
interesantes.
Cejudo: Como
tantas veces, voluntad y poco más.
Molina: Otra
vez metió su golito, aunque se lo anularan. Con marcadores tan apretados no se
puede prescindir de un tipo que te mete al menos un gol cada dos partidos.
Pacheco:
Aparición casi testimonial.
Mel: El
equipo manda y tiene el camino marcado, aunque hay que refinar detalles
posicionales. Los hombres de banda del Albacete parecieron mucho más rápidos
que los béticos, y algo de esto debe de tocarle. En el balón parado en ataque
el equipo tiene muchísimo trabajo por hacer y hay que exigírselo al entrenador:
balones mal puestos en el banderín, córneres a la corta mal jugados, una falta
peligrosísima desperdiciada por sacarla en corto, nula convicción en el
salto...
Los comentarios son siempre bienvenidos.
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