lunes, 26 de agosto de 2013

Betis 1- Celta 2 (2ª jornada de Liga de Primera División)

BETIS (1): Sara; Chica, Paulão, Perquis (Amaya, m. 28), Nacho; Matilla, Nosa; Juan Carlos (Rubén Castro, m.69), Verdú, Cedrick; y Jorge Molina (Chuli, m. 59).
CELTA (2): Yoel; Mallo, Cabral, Fontàs, Toni; Oubiña; Augusto (D. Costas, m.67), Álex López (David, m.83), Krohn-Dehli (Rafinha, m.62), Nolito; y Charles.
Goles: 0-1, m. 66: Charles. 0-2; m.73: Nolito. 1-2; m. 90: Rubén Castro.
Árbitro: Prieto Iglesias (Comité Navarro). Amonestó a Cedrick (37'), Krohn-Dehli (38'), Hugo Mallo (51') y Rafinha (81'). Expulsó por doble amarilla a Oubiña (61' y 85'). Muy mal ayudado en las bandas.

La falta de acierto en las áreas (incluida la del árbitro) y cierto atasco en su fútbol ofensivo han condenado hoy al Betis ante un flojo Celta. 

Primera mitad 
No necesitó el Betis hacer un gran fútbol para ser muy superior al Celta en la primera parte, en la que disfrutó de media docena de ocasiones muy claras por apenas una de los visitantes. Plantados los dos equipos de salida según los esquemas previstos (4-1-4-1 con Oubiña en el mediocentro el Celta, 4-2-3-1 el Betis), los visitantes guardaban la posición y cedían metros y balón para tapar la espalda de su defensa; el Betis, por el contrario, iba muy arriba a defender (prácticamente en 4-4-2, pues Molina y Verdú apretaban a los centrales y Nosa a Oubiña) y presionaba fuertemente la salida de balón del rival; sus centrales, sobre todo Paulão, barrían la espalda de los mediocentros. La posesión fue ganada por tanto aplastantemente por el Betis, que sólo dio algún respiro (poco) al Celta en el cuarto de hora final, cuando las fuerzas decayeron.

El ataque bético se vio atascado por la ya conocida tendencia de Nosa y Verdú a venir demasiado atrás a pedirla, dejando detrás a Matilla y los centrales, de modo que el ataque bético solía ser un siete contra diez (o incluso once); sin embargo el tradicional estatismo defensivo de los célticos, débiles físicamente y muy poco intensos en esa primera parte, permitía al Betis llevar el balón a los extremos, bien por medio de los laterales o bien porque estos (Cedrick sobre todo) buscaban a veces las zonas interiores: dejarlas disponibles es la única ventaja de esos improcedentes y repetitivos movimientos hacia atrás de Verdú y Nosa.

Aunque Juan Carlos, Cedrick y Molina se encontraron en inferioridad numérica casi siempre, su verticalidad y acierto provocó faltas y saques de esquina en los cuales (bien sacados, y sumados a algún robo) llegaron las muchas ocasiones béticas. 

Segunda parte
Sin cambiar nada en los esquemas, bastó que al cansancio del Betis se sumara una mayor intensidad de los gallegos, más frescos a esas alturas, para que el partido se igualara y llegaran las ocasiones de los visitantes, que acertaron a la tercera –aunque en jugada ilegal–.

A partir de ahí el anotado defecto en la salida de la jugada del Betis, que viene de antiguo, provocó un desesperante juego horizontal. Verdú, atrasadísimo, venía una y otra vez a pedirla a los pies de Matilla, Paulão o Amaya, que quedaban fuera del juego. Muy replegado el Celta, en esas condiciones era naturalmente imposible encontrar líneas de pase por delante del balón, de modo que la jugada languidecía una y otra vez en pases en el círculo central. Esa dinámica tan sólo se rompió muy cerca del final, ya con 0-2, superioridad numérica y Castro y Chuli en el campo: Amaya y Paulão decidieron que su papel de don Tancredo ofensivo carecía de sentido en esos minutos y se fueron arriba. En uno de los consecuentes pelotazos cayó el 1-2, que dio al Betis una fe de la que antes anduvo ayuno, y poco faltó para que lo hiciera el 2-2. 

Jugador por jugador
Sara: Tuvo poco trabajo y no lo resolvió. El 0-2 no era fácil pero sí parable.
Chica: Su único lunar grave fue precisamente la jugada del 0-2, en la que entregó a Nolito los dos palos. Por demás, muy en su línea, bien en defensa (y duro sin balón, por cierto) y escaso en ataque.
Paulão: Muy buen partido, que no alcanza a excelente porque llegó tarde a la ayuda en el 0-2. Fue, eso sí, uno de los baneados por Mel en ataque, salvo a balón parado.
Perquis: Cumplió en su media hora. Otra vez lesionado.
Nacho: Uno de sus días típicos de futbolista cumplidor; ocurre que no se puede esperar que sea la vía principal de ataque del equipo. Pecó en el 0-1 de quedarse enganchado, pero no tuvo culpa porque fue fuera de juego.
Matilla: Si absurdo es que los centrales queden fuera de la jugada ofensiva en el ataque estático, que lo haga Matilla, cuya mayor virtud es el buen toque de balón, es cosa de locos; pues bien, con 1-2, en el empujón final y en plena conducción de balón, Verdú vino a quitarle la pelota de los pies. Por demás el hombre se fajó bien, pero para eso servía Rubén Pérez.
Nosa: Tampoco supo hacer de enganche. Trabajó bien, pero su fútbol fue en general demasiado fácil y horizontal.
Juan Carlos: Buena primera parte, en la que estuvo peleón y vertical. Sorprendentemente, parece rendir mejor a pie cambiado. Se fue diluyendo con los minutos.
Verdú: Está casi todo dicho: bien está que venga de vez en cuando a jugar de cara, pero si no la pide él entre líneas, ¿quién lo hace? A balón parado, bien.
Cedrick: De lo mejor otra vez. Se las llevó hasta en pelotazos altos. Sólo le faltó acierto cara a puerta.
Molina: Sería justo con él pedirle paciencia a la grada, incluso cuando falla ocasiones tan lastimosas como la asistencia de Krohn-Dehli: si las tiene es porque se las trabaja bien. 

Amaya: Buen desempeño, aunque un punto por debajo de Paulão. En ataque sólo le dejaron tocarla cuando fue delantero.
Chuli: Sabe lo que hay que hacer en el área y es insistente. El acierto le llegará... o no.
Castro: Aunque falló una poco antes, dio pronto la razón a los muchos que en el campo pensaban que su ausencia tenía mucho que ver con el cero en el marcador del Betis. Afortunadamente su misteriosa dolencia parece que desapareció tal como llegó: como por ensalmo.

jueves, 22 de agosto de 2013

Jablonec 1 - Betis 2 (partido de ida de la eliminatoria previa a la fase de grupos de la Europa League)

JABLONEC (1): Spit; Eliás, Kysela, Benes, Novak; Loucka, Pitak (Vosahlik, m. 88); Kopic (Jablonsky, m. 84), Vanek, Cizek (Tresnak, m. 74); y Hubnik. 
BETIS (2): Sara; Steinhöfer, Paulão, Perquis, Nacho; Xavi Torres (Matilla, m. 70), Nosa; Vadillo (Chuli, m. 66), Verdú, Cedrick; y Molina (Juan Carlos, m. 79).
Goles:  0-1, m. 22: Molina. 1-1, m.43: Kopic 1-2, m. 85: Cedrick.
Árbitro: Alexandru Dan Tudor (Rumanía). Mostró tarjeta amarilla a Kopic, Novak, Pitak y Cedrick.
Unos 5.000 espectadores en el Chance Arena.

Flojo partido el del Betis hoy ante un Jablonec inferior técnicamente pero superior en colocación, movimientos, concentración y físico. Es probable que lo avanzado de la temporada en la liga checa explique esto último, y las muchas novedades en el Betis expliquen su inferioridad táctica.

Primera parte
Ambos equipos trataron de jugar un fútbol vertical, de presión alta y contragolpes rápidos. A consecuencia se vio un correcalles, de dominio alterno y mejor juego de las delanteras que de los defensas. Colocados los dos equipos en un 4-4-1-1 bastante convencional en defensa, a los checos los problemas les vinieron por la banda de Cedrick y por la endeblez de sus centrales. Por parte bética hubo varias carencias graves en defensa, en las que hurgaron los checos con su movilidad inteligente: mala ubicación de los mediocentros, que ni hacían ayudas a los laterales ni barrían las segundas jugadas; espacios detrás de Steinhöfer, que era atraído por el extremo para que entrasen a su espalda en diagonal, sin que Vadillo, Torres ni Paulão ayudaran; y fueras de juego mal tirados (y peor señalados por el árbitro), en especial en esas segundas jugadas.

Unos y otros tienen  ocasiones para marcar muchos goles, abortadas casi todas por Sara en una portería y Jorge Molina en la otra.

Minutos 45 al 75
El Betis da un paso atrás y baja el tempo del partido, a cambio de no llegar nunca al área contraria. El Jablonec empieza fuerte de nuevo pero, cansado por haber gastado demasiadas fuerzas en su hipermotivación, baja el pistón progresivamente.

Cuarto de hora final
Mel refresca arriba y cambia de mediocentro. La verticalidad de Chuli (primero extremo zurdo, luego delantero), Juan Carlos y Cedrick mete en problemas a los checos y cae el 1-2.

Jugador por jugador
Sara: Gran partido, en el que confirmó que es muy bueno en las paradas a remates cortos; hay que verlo aún en la media y larga distancia, porque parece algo blando de manos. Con los pies, fuerte y aceptable.
Steinhöfer: Bien en ataque y muy mal en defensa: le ayudaron poco, pero nunca fue contundente y se coordinó mal con lo compañeros. Preocupante.
Paulão: El mejor en defensa. Fue una especie de líbero dedicado a despejar los mil balones cruzados que venían de las bandas (incluidos los que no despejaba Perquis). Da sensación de estar algo lento de movimientos, pero se coloca tan bien que llega a casi todas.
Perquis: Torpe en corto y fuera de sitio en la primera parte. Mejoró algo en la segunda.
Nacho: También pasó algún apuro leve en defensa, pero su esplendoroso partido ofensivo lo redimiría de ese pecado, si lo hubiese. Finísimo en el toque, sobre todo en largo (véase el 0-1).
Vadillo: Empezó bien pero se diluyó con los minutos; ayudó poco en defensa y los checos le ganaron muchas por listos. Jugó casi todo por la derecha.
Xavi Torres: Al parecer jugó.
Nosa: Partido de aprobado, en el que hubo de paliar la falta de presencia de su compañero de línea. Creció mucho hacia el final del partido, y eso es muy buena noticia porque realmente ha jugado pocos partidos de noventa minutos con el Betis. Le urge un curso de remate de cabeza: si aprende, se puede hartar de meter goles así.
Cedrick: Muy bien. Sigue rapidísimo, controla muy bien los balones largos que le mandan y, como tiene salida por los dos lados, es una tortura para sus marcadores. Además metió un golito.
Verdú: Lo que hace lo hace bien, pero debe hacer más y más arriba.
Molina: Buenos movimientos, malas finalizaciones. Perdió alguna ocasión muy clara (incluso su gol entró a la segunda).

Chuli: Participativo, demostró verticalidad e intenciones goleadoras. Esta vez se le fueron fuera.
Matilla: Se le vio algo más que a Torres, cosa por demás fácil.
Juan Carlos: Jugó, cosa muy rara, a pierna cambiada, y lo hizo muy bien. Tiene pinta de buen jugador de medias horas.

lunes, 19 de agosto de 2013

Real Madrid 2 - Betis 1 (1ª jornada de Liga de Primera División)

REAL MADRID (2): Diego López; Carvajal, Pepe, Sergio Ramos, Marcelo; Modric, Khedira (Casemiro, m.54); Özil (Di María, m.68), Isco, Cristiano; y Benzema (Morata, m.80).
BETIS (1): Andersen; Chica, Paulão, Perquis, Nacho; Matilla, Nosa; Juanfran (Vadillo, m.68), Verdú (Braian, minuto 78), Cedrick (Juan Carlos, m.61); y Jorge Molina.
Goles: 0-1, m.14: Jorge Molina; 1-1, m.26: Benzema; 2-1, m.86: Isco.
Árbitro: Gil Manzano, extremeño. Amarillas para Matilla, Modric y Nosa.

El Betis ha jugado hoy en el Bernabéu una excelente primera parte y una sólo aceptable segunda. La escandalosa goleada del Barça al Levante un par de horas antes pone en contexto el mérito del partido de los béticos en esta desequilibradísima Liga 2013-14.

Primera parte
Conocido que Mel suele plantear los partidos, con buen criterio, para tratar de obligar al rival a jugar a contraestilo, cabía preguntarse qué Madrid esperaba el entrenador bético: el contragolpeador de la temporada pasada (ante el que Mel solía ceder el balón y acumular gente cerca del área) o el anunciado nuevo Madrid de Ancelotti, ofensivo, peligroso con balón y al que procedía tratar de arrebatar la posesión. Fuera porque Mel esperara lo segundo o porque este será el estilo predominante del Betis esta temporada, el caso es que durante el primer tiempo los verdiblancos fueron a la presión arriba (sin apurar, pero adelantada) y trataron de elaborar bastante el juego; poco dotado el equipo local para la presión, que casi nunca llevaron hasta el área bética (no parecen Isco, Özil o Cristiano gente dispuesta a grandes esfuerzos), el Betis fue mejor que el Madrid en la primera mitad, a costa de un gran desgaste físico, y supo tener el balón y llegar con asiduidad a la portería madridista, sobre todo gracias a la elaboración y presencia de Nosa y a la la verticalidad de Cedrick.

Posicionalmente ambos equipos situaron de salida un 4-2-3-1 con mediapunta bastante retrasado (Verdú en el Betis, Isco en el Madrid) y extremos izquierdos algo descolgados, Cristiano en el Madrid y Cedrick en el Betis. Con, una vez más, buen criterio, los béticos dedicaron atención especial a Isco, al que Matilla marcó casi al hombre; a su izquierda Nosa se encargaba de Modric y entre él, Verdú y los centrales tapaban a Khedira, el hombre con más espacios de los locales. El Betis tiró muy bien la línea del fuera de juego, en el que cayó el Madrid media docena de veces.

El turco, por su parte, nunca pudo cerrar al nigeriano, y Modric e Isco no tienen demasiado poder defensivo, así que el Betis gozó en esa primera parte de largas posesiones, culminadas casi siempre por la zona de Cedrick. Una caída al centro del congoleño dio un merecido gol a un Betis superior en esa primera parte, aunque en un tramo de diez minutos de dominio madridista, mediado ese primer tiempo, llegó el empate.

Segunda parte
El Real va mucho más arriba a la presión y el Betis no tiene las fuerzas ni la cabeza fría para mantener la posesión, monopolizada ya por el Madrid. Uno y otro equipo hacen cambios de nombre, no de posiciones, hasta que Mel decide poner doble punta arriba (Molina algo más retrasado) para intentar pescar alguno de los mil pelotazos mandados arriba sin sin dirección, buena parte de ellos por Andersen. Llegan las ocasiones del Madrid, espaciadas y no muy claras pero sin descanso, hasta que cerca del final alcanza el 2-1.

Aunque muy cansado, sólo cabe echar en cara al Betis su resignación a la derrota en los últimos minutos.

Jugador por jugador
Andersen: Desmotró ser muy intuitivo: en varias ocasiones claras del Madrid obligó a ajustar demasiado los remates a los delanteros. En el primer gol debió sacar la mano derecha en lugar de protegerse. Con los pies, muy bien en la primera parte y mal en la segunda.
Chica: En la línea de la temporada pasada, controló bien a un tal Cristiano Ronaldo pese a que otro tal Marcelo lo dobló en muchísimas jugadas. Subió cuando pudo.
Paulão: No se le vio rápido, pero sí bien colocado.
Perquis: Tiró bien el fuera de juego, y gracias a ello se libró de que se le validaran un par de autogoles en centros laterales. Por demás, anticipativo y bien en la salida de balón.
Nacho: Cerró bien su banda y el centro, y manejó aceptablemente el balón.
Matilla: Para sorpresa de quien esto escribe demostró una notable concentración defensiva, y gracias a ella secó a Isco mientras le duraron las fuerzas. El manejo de balón lo tiene.
Nosa: Uno no sabe si criticar a Mel que un jugador así se tirara un año (el pasado) casi en blanco o que muestre, como ahora, todo su potencial. Hizo un gran partido: ocupó mucho espacio en defensa y la jugó con inteligencia. Su buena técnica, visión suficiente y potencia física dan mucha posesión al equipo, porque la mueve con criterio y los intentos de robarle el balón son inútiles (dejó tirado a Khedira varias veces). En la segunda parte bajó bastante, como todo el equipo.
Juanfran: Mal. Aunque tuvo buena actitud, ni presionó arriba, ni siguió a Marcelo, ni fue punzante en ataque. O mejora mucho o no durará como titular.
Verdú: Aceptable, aunque falló algunos controles sencillos y le faltó la brillantez que se espera en su puesto.
Cedrick: Excelente primera parte, con recorrido, verticalidad y enorme presencia. El sistema obliga a los extremos a hacer un gran esfuerzo, así que tuvo que ser cambiado a la hora.
Molina: Se fajó bien con Pepe de espaldas y acertó con la puerta.

Juan Carlos: Debió ayudar mucho al equipo a tenerla, y no lo hizo. Casi nada.
Vadillo: Tampoco pudo ayudar mucho en ataque, porque cuando entró el equipo había renunciado al balón.
Braian: Tocó casi todos los pelotazos que le mandaron; poco más.

domingo, 11 de agosto de 2013

Everton 2 - Betis 1 (último partido de la pretemporada 2013)

EVERTON (2): Howard; Coleman, Jagielka, Distin, Baines; Gibson (Heitinga, m. 43), Osman; Mirallas (Deulofeu, m. 85), Barkley (Naismith, m. 85), Pienaar; y Jelavic (Koné, m. 79).
BETIS (1): Andersen; Chica, Paulão (Jordi Figueras, m. 46), Perquis, Nacho; Nosa, Matilla (Xavi Torres, m. 71); Juanfran (Vadillo, m. 71), Verdú (Braian Rodríguez, m. 79), Cedrick (Chuli, m. 79); y Jorge Molina.
Goles: 1-0, m. 38: Jelavic. 2-0, m. 63: Andersen, en propia puerta. 2-1, m. 91: Braian Rodríguez
Estadio: Goodison Park.
Árbitro: Howard Webb. Como suele, fue muy condescendiente con el juego violento.

El Betis ha dejado hoy en Liverpool tan buenas sensaciones fuera de las áreas como malas dentro de ellas. Por desgracia es en estas donde se ganan y pierden los partidos; por suerte, ganar o perder este importaba poco.

Mel presentó el presumible equipo titular del inminente inicio de temporada, con la probable excepción de Matilla por Xavi Torres. El otro detalle importante que dejó ver el entrenador fue una presión muy alta, mantenida con más o menos intensidad durante casi todo el partido; la presencia de Nosa como mediocentro hace pensar que este pueda ser el plan general del equipo este año, aunque, como la pasada temporada, es de suponer que la altura de esa presión dependerá del rival y el escenario: por ejemplo, difícilmente la veremos el domingo en el Bernabéu.

Ambos tiempos tuvieron un transcurso más o menos similar: el Betis dominó claramente la posesión gracias a una fuerte presión adelantada en la que Verdú y Molina se emparejaban con los centrales y Nosa o Matilla llegaban muy arriba a apretar al ancla del rival. Sin embargo la falta de acierto en el último pase y, sobre todo, en el remate (la lista de ocasiones marradas fue interminable) impidió marcar. Cuando las jugadas se elaboraron desde atrás hubo aceptable fluidez, aunque el juego se volcó exageradamente a la banda izquierda. Los mediocentros, como es absurda costumbre en este equipo, eliminaron muchas veces de la base de la jugada a los centrales al venir demasiado atrás a pedirla.

La defensa jugó muy adelantada y tomó riesgos. Muy pocas veces se vio rebasada, pero en la primera en que lo fue claramente una mala defensa de un balón cruzado (Perquis abre las piernas, Paulão se pasa de frenada, Chica no está atento) permitió el 1-0. La lógica pérdida de fuelle más allá de la media hora obligó al equipo a retroceder un poco en el último tramo de la primera mitad; el equipo debe tener bien establecido el cambio de una situación de líneas defensivas adelantadas a una más convencional, para evitar indecisiones. En la segunda parte el cansancio se unió a la desmoralización tras el error clamoroso de Andersen que supuso el 2-0, y el equipo sufrió en el tramo central. Los veinte últimos minutos fueron muy insulsos y apenas dieron para el gol postrero en un barullo; Mel había cambiado para entonces a los extremos (que se cansarán mucho con este sistema), e incluso metió finalmente dos tanques arriba.

Jugador por jugador
Andersen: Su error, extremadamente grosero –y seguramente producto de un fallo de concentración de haber sido deslumbrado por el sol*–, preocupa porque ahonda en la sensación de portero irregular, algo que en su puesto es peligroso y desasosegante para la defensa. No paró ninguna que fuera para dentro y metió dentro una iba para fuera. Con los pies, muy bien.
Chica: Muy en su línea conocida, de fiabilidad y ciertos problemas para acabar las jugadas cuando sube. Presionó muy arriba al inicio.
Paulão: Valiente para salir, anduvo duro de cintura en el 1-0. Su cambio prematuro insinúa lesión.
Perquis: Se complementa bien con Paulão porque es más dinámico y anticipatorio. Sacó el balón con mucha limpieza.
Nacho: Buen partido, también muy suyo: buenas subidas –se entiende bien con Cedrick– y bien al cierre.
Nosa: Ubicuo, presionó mucho y bien y apareció por todas partes en ataque, desde el arranque de la jugada al remate, pasando por la elaboración y los extremos. Su presencia compensó las carencias físicas de Matilla y Verdú: con Torres a su lado hará una pareja que, en ese aspecto, se impondrá a casi todas en España. No nos durará en el Betis más de un par de años.
 Matilla: Ha mejorado bastante en colocación e intensidad, pero ni aun así le alcanza para tener una presencia física medianamente aceptable para el puesto de mediocentro. Su presencia como pareja de Nosa, aunque fuese obligada, nos hace lamentar que Mel no se atreviera en toda la temporada pasada a probar una sola vez a Beñat y Nosa como pareja de mediocentros.
Juanfran: Parece ser aplicado tácticamente y correcto técnicamente, pero no es muy ágil ni muy rápido. Además ni el equipo lo buscó ni él se buscó balones, así que pasó prácticamente desapercibido. En la presión, pese al empuje de Chica tras él, se quedó a veces a medio camino, fuera por instrucciones del entrenador o por indecisión.
Verdú: Tuvo poco acierto y poco empuje físico. Lo primero preocupa poco, porque su calidad es conocida, pero lo segundo algo más, porque su impacto en el partido fue escaso, pese a que jugó con libertad total.
Cedrick: Muy buen partido. Es muy rápido en corto y trabajador, y, sobre todo, tiene una continuidad en el juego rara en un extremo. El equipo lo buscó muchísimo y él respondió con buenas conducciones, aceleraciones e inteligencia al soltarla.
Molina: Bien en el juego en general pero muy desacertado y lento de cara a portería.

Jordi Figueras: Durante los primeros veinte minutos estuvo muy desubicado. Luego se colocó mejor.
Xavi Torres: Se le vio algo lento en defensa y reservón a la hora de tocarla, pero con su presencia el equipo ganó manejo del juego. Será titular pronto: se repartirá los dos puestos del medio con Nosa y Lorenzo Reyes.
Vadillo: Dio más alegría al ataque, aunque acabó poco.
Chuli: Tuvo intenciones verticales, pero dio sensación de poca rapidez. 

Braian Rodríguez: Apenas tocó balones, pero la que tuvo clara la metió.

El detalle
En la presión hasta el área rival, si se hace, hay que saber llegar hasta el final: si un rival cede al portero y se tiene cerrada la línea de pase a ese defensa hay que obligar al portero a patear en largo.



* Para ser justos, editamos a 15 de agosto: el error de Andersen no se debió "seguramente" a un fallo de concentración, como escribimos tras el partido, sino a que el sol lo deslumbró. Dice el danés que dejó de ver el balón, y, si se observan, las sombras en los resúmenes de ese partido le dan plenamente la razón.

domingo, 21 de julio de 2013

Plantilla 2013-2014: estado de la cuestión (y II)

Diferentes razones han provocado que el bloque ofensivo de la primera plantilla bética sufra también un cambio radical, aunque afortunadamente Molina y Castro seguirán ahí: se ha perdido a Pabón, se ha dejado escapar a Pozuelo y Campbell, no se tuvo el menor interés en Molins y se tiene aún puesta alguna esperanza en que Ezequiel, en un ambiente personal mucho más apropiado que el de hace un año –ha sido cedido al Recreativo–, saque partido a sus excelentes condiciones físicas y técnicas, que no parecen bien acompañadas en ningún otro aspecto.

Analicemos entonces los hombres con que se cuenta hoy para los puestos de arriba.

Mediapuntas

El fichaje estrella de esta pretemporada, Verdú, refuerza con un jugador veterano (30 años) pero de calidad una posición importante y mal cubierta en años anteriores: por ella desfilaron demasiados jugadores. El catalán ha sido comparado con Beñat por la prensa, pero en realidad es un jugador totalmente distinto y mucho más apropiado para la posición de mediapunta central en un 4-2-3-1: imaginativo, con último pase, rapidez de movimientos, habilidad y cierto gol. Desde hace seis temporadas promedia 35 partidos en Primera y unos siete u ocho goles anuales, cifras bien significativas. Fichado con contrato largo, su único inconveniente es la edad, que puede pesarle dentro de un par de años.

Verdú restará minutos a Salva Sevilla, un hombre con tanta clase como él pero con menos velocidad y gol, aunque tendra sus opciones como sustituo del catalán o alternativa puntual en las posiciones de mediocentro y banda. Vilarchao, aún renqueante del tobillo, y Sergio, una promesa todavía muy joven pero que empieza a eternizarse como tal, tendrán que pelearle los minutos.

Extremos y delanteros
La plantilla configurada por Mel y Stosic parece estar diseñada para usar, como sistema base, un 4-2-3-1 de extremos rápidos y muy adelantados, que tendrán bastante desgaste; pocas veces jugarán arriba dos verdaderos delanteros. El plantel está ya bien surtido en las tres posiciones de arriba, con siete jugadores, aunque un segundo delantero centro puro sería bienvenido.


Dos ex de la cantera del Madrid, Juanfran (diestro) y Juan Carlos (zurdo), parecen destinados a jugar en banda a pie natural por ser más potentes que hábiles, y poco inclinados a usar su pierna mala. El rendimiento de Juan Carlos fue la temporada pasada irregular y descendente: veloz y vertical, amenazó mucho por la banda pero su balance final de goles y asistencias fue pobre, algo preocupante en un hombre que arriesga mucho la posesión y por tanto pierde muchos balones. Más flexible a la hora de soltar el balón parece Juanfran, técnicamente correcto y aplicado en defensa aunque no excesivamente rápido para su posición; vino como jugador polivalente, pero no parece haber convencido a Mel para atrasarlo al lateral.

A pie cambiado suelen jugar Cedric (o Cedrick, o Cédric, que parece que su nombre se ha escrito de muchas maneras), Vadillo y Chuli. El congoleño ya nos dio una muy buena impresión cuando visitó el Villamarín con apenas 19 años. Pequeño, muy rápido (aunque no tantísimo como les parece a sus compañeros en esta pretemporada: los jugadores ligeros de peso como él, del estilo de Sergio o Navas, se ponen en forma muy pronto), diestro pero con buen manejo de las dos piernas, con cierto gol y mucho margen de mejora (tiene 21 años), que un jugador así venga prácticamente gratis nos parece un gran acierto de la secretaría técnica; empezará como suplente para medias horas, pero bien puede acabar de titular en el sitio de Juan Carlos.

Vadillo debe dar ya el puñetazo en la mesa y demostrar lo que se espera de él. Ya se conocen sus virtudes: el descaro, la velocidad y su buen control de balón. Hace falta que concrete mejor cuando pisa el área, que tenga mejor criterio a la hora de seleccionar la jugada (no es raro verle encarar a dos o tres defensas) y que Mel decida cuál es su banda.

El perfil de Chuli es el del buen fichaje posible para las estrecheces económicas del club: joven, andaluz, con proyección y de coste relativamente bajo, sobre todo para un delantero; naturalmente con estas premisas no se puede garantizar que vaya a ser una estrella. Física y tácticamente tiene similitudes con Rubén Castro, en versión zurda: de mediana estatura, rapidito y con aceptable manejo de la pierna mala, puede jugar de punta o tirado a una banda; en el primer caso es bastante listo para bordear la línea de fuera de juego y coger la espalda de los centrales, y en el segundo suele arrancar desde la derecha para dirigir diagonales a la portería. Técnicamente, eso sí, no tiene la enorme calidad del canario, y eso lo penaliza en el porcentaje de acierto ante la puerta, asunto de la mayor importancia.

Poco nuevo cabe decir aquí de Castro y Molina. El primero hizo una de las mejores temporadas de su vida y de un delantero del Betis en Primera, con 18 goles, pese a jugar varios partidos en banda; sólo una cuestión extradeportiva enfangó su fin de curso. Molina ha evolucionado mucho y bien, y pese a no tener casi nunca un puesto indiscutible dio goles, buen juego de espaldas incluso en zonas de mediapunta y mucho trabajo para los centrales rivales. Es precisamente Molina el único jugador sin repuesto natural en las posiciones ofensivas de la plantilla, por lo que el club se está planteando el fichaje de un delantero centro, que podría ser un tanque como el alcoyano (se piensa en Braian Rodríguez, del Huachipato chileno) o dar un perfil más flexible.


Como resumen general, y una vez que el defensa central zurdo Jordi Figueras ha cubierto la vacante en su zona, el único puesto en el que resulta imprescindible traer al menos un hombre de calidad es el mediocentro defensivo. Refuerzos como un lateral izquierdo, un mediocentro ofensivo y el citado delantero centro no serían inconvenientes.

Como siempre, los comentarios serán bienvenidos.


domingo, 14 de julio de 2013

Plantilla 2013-2014: estado de la cuestión (I)

Iniciado ya el trabajo de pretemporada y cerradas en un ochenta por ciento las altas y las bajas, va siendo hora de cerrar balance del año anterior y analizar la configuración de la plantilla bética para el curso 2013-14, cosa que haremos en los dos próximos posts.

Entrenador
Los buenos resultados deportivos, la aceptable revalorización de jugadores jóvenes, la buena imagen proyectada, la comunión con la afición y su, al menos aparente, mejora de relaciones con Stosic (hombre de absoluta confianza de Bosch y por tanto de mucho peso en el club) debían conducir a la continuidad de Mel, renovado en efecto hace un mes hasta 2017. La estabilidad en el banquillo es de por sí buena, aunque rara en España, y en este caso justificada. Habrá sin embargo Mel de mejorar ciertos aspectos de su trabajo: el equipo parece bien preparado en lo técnico y lo físico, los jugadores progresan, hay motivación y buena gestión de vestuario; pero también hay carencias en el juego colectivo (sobre todo en el ataque estático) y en jugadas a balón parado, y cierto empecinamiento en mantener detalles concretos que no funcionan.

Bajas
Mitad por dar gusto a aficiones noveleras, mitad por rebañar comisiones en el meteysaca del mercado de fichajes, los directivos de los clubes españoles han cultivado desde tiempo inmemorial la mala costumbre de hacer limpia en el vestuario y renovar media plantilla cada año. Tal vez sea uno un ingenuo, pero parece que en el caso del Betis de esta temporada el excesivo número de bajas se debe más bien a las penurias económicas del club, que no han permitido retener a canteranos con buen futuro ni a cedidos de caché demasiado caro. Las consecuencias y peligros de ello son la pérdida de valor de la plantilla y su desestructuración humana y táctica, pues se rompen lazos y mecanismos de juego construidos durante años de trabajo y convivencia, más aún al ser canteranos muchos de los emigrados. Lo primero se compensará en liga por la bajada de nivel equivalente del resto de plantillas (en este país de ciegos el tuerto será al menos ministro), y lo segundo dependerá del acierto de la secretaría técnica (que no sólo debe estudiar perfiles futbolísticos, sino también humanos) y del trabajo del entrenador.

Las bajas de Beñat (muy bien vendido), Cañas y Adrián, canteranos situados en puestos clave, serán especialmente sensibles, al igual que la de Pabón. Poco trascendentes resultan a estas alturas las de Casto, Fabricio, Ezequiel (¿quién tuvo la idea de mandarlo a Alemania?), Pozuelo y Ángel. Rubén Pérez, Mario, obviamente útil pero de rendimiento desgraciadamente irregular, y Campbell, futbolista que no progresó durante la temporada todo lo prometido, parecen tener aún alguna opción de continuar, más el segundo. El caso de Agra es un tanto particular: por actitud y condiciones técnicas y físicas parece un jugador válido para la Liga española, aunque algunos pensamos que su puesto natural no es el de extremo; pero Mel no parece dispuesto a probarlo más atrás.

Portería

La lamentable pero inevitable baja de Adrián ha sido cubierta con dos porteros de rendimiento prometedor pero incierto. La carrera del veterano danés Andersen ha sido muy irregular, alternando glorias como su excelente Eurocopa 2012, en la que fue decisivo ante Holanda, con épocas enterrado en la suplencia de equipos de medio pelo, como recientemente en el Évian. Es alto (1,88 cm.), intuitivo, poco espectacular y algo lento de movimientos.

La apuesta a largo plazo debe ser el argentino Sara. Levemente menos alto que Andersen, pero de largos brazos, gusta de las paradas espectaculares y sale por abajo en un estilo muy argentino.Tiene buena fama en su país, en el que ha seguido una trayectoria ascendente junto a su club. Ciertas dudas físicas han hecho que venga cedido con opción de compra: el Betis podrá resolver las incertidumbres que suscita un portero relativamente joven.


Defensa
Las bajas de Ángel y Agra, más unas probaturas con Juanfran que no parecen haber convencido a Mel, llevan a la necesidad de traer a un lateral derecho que compita con el aceptable Chica. El alemán Steinhöfer cierra a estas horas su fichaje. Su perfil es el típico de las meritorias adquisiciones de Stosic: viene gratis, tiene experiencia (Eintracht, Kaiserslautern, y viene de ser titular los dos últimos años en el –en ambos– campeón de la liga suiza) y asegura un rendimiento aceptable pese a no ser famoso; además tiene características más ofensivas que Chica, y esto enriquece el puesto.

En el centro de la defensa la sobrecarga de partidos previsible esta temporada hace imprescindible el fichaje de al menos un central más, renueve o no finalmente Mario (que en cualquier caso raramente juega más de veinticinco partidos por temporada). El buen trabajo de Amaya, Paulão y Perquis da cierta tranquilidad en esta zona.

En el lateral izquierdo nos encontramos con la misma situación que hace un año, pero tras una temporada perdida para Álex Martínez. El canterano necesita partidos (por edad y porque tiene que solucionar carencias tácticas), de modo que si no está en condiciones de pelear el puesto a Nacho (cuya edad recomienda ya además competencia real en el puesto) será mejor cederlo a un Segunda y traer también cedido a otro lateral. Dídac, cuyo fichaje se gestiona, parece una muy buena solución.

Mediocentros
Las zonas interiores del centro del campo cambiarán radicalmente. Toca dar un gran paso adelante a Nosa, que se verá muy favorecido por la baja de Beñat pues, como él mismo considera según Mel, el del vasco es su puesto natural, pese a que su fútbol sea completamente diferente: el africano es poco fiable como mediocentro-ancla y le falta calidad para la mediapunta; pero tiene muy buenas condiciones para ser segundo mediocentro, escalonado con un pivote por detrás (que tape sus carencias tácticas defensivas) y un mediapunta delante (que haga el fútbol de espacios cortos que él no tiene). Ahí lucirá su enorme ocupación de espacios, su dinamismo en ataque, su potente arrancada, su llegada arriba y sus cualidades para la presión adelantada. A cambio Mel hace bien en exigirle un fútbol menos reservón, que no devuelva atrás el balón cuando ya se han rebasado líneas, y tendrá que observar rigor posicional en defensa, porque cuando el enemigo ataque él será el segundo pivote por delante de los centrales.

A falta de la aún posible renovación de Rubén Pérez o, alternativamente, la venida de otro mediocentro defensivo, Lorenzo Reyes parece el único posible compañero de Nosa en esa zona. De su capacidad para el pase largo dependerá que el Betis pueda mantener el modelo de fútbol que practicaba el año pasado, de balones rápidos y verticales a la espalda de las defensas, pues Nosa no alcanza en ese aspecto, ni de lejos, las características de Beñat. Sí parece garantizada una buena presencia física en el medio, así que es probable que Mel vuelva a la presión adelantada con más asiduidad. Reyes da personalidad, aceptable manejo de balón, despliegue físico y mucha inteligencia táctica, y se espera que sea importante en el futuro.

Matilla vuelve tras una aceptable temporada en Murcia: es cierto que fue titular indiscutible e hizo bastantes goles, pero también que el Murcia jugó para él (solía ser mediapunta, muy descargado de trabajo) y que casi lo manda a Segunda B. Como bien viene a decir de nuevo Mel en la muy interesante entrevista arriba enlazada, sus cualidades (físicas sobre todo: es lento en carrera) no alcanzan para hacer ese papel en el Betis, y nosotros añadimos que su intensidad defensiva no le alcanza para ser mediocentro, de manera que aunque tenga calidad técnica su papel difícilmente pasará de muy secundario.


Tampoco está muy claro si Nono tendrá minutos, pues no parece aún en condiciones tácticas de jugar como doble pivote, y, como Matilla, tampoco podrá ser el mediapunta más que en minutos sueltos.

Dado que Verdú, Salva Sevilla, Sergio y Vilarchao jugarán normalmente más arriba (o no lo harán), queda bien claro que la plantilla necesita un mediocentro defensivo y otro ofensivo, que peleen el puesto con Reyes y Nosa (más aún dado que el rendimiento de éstos es prometedor pero incierto). El posible (re)fichaje del aceptable Rubén Pérez, la aparición de Carlos García y el posible fichaje de un central reconvertible a mediocentro pueden ayudar a paliar parcialmente esta carencia, pero aun así se adivina aquí un problema a remediar.


Como siempre, los comentarios serán bienvenidos.
 

domingo, 2 de junio de 2013

Levante 1 - Betis 1 (38ª y última jornada de Liga de Primera División)

LEVANTE (1): Keylor Navas; Rodas, Vyntra, David Navarro, Nikos (Juanlu, m. 76); Pedro Ríos, Iborra, Diop, Rubén; Valdo (El Zhar, m. 83) y Acquafresca (Míchel, m. 21).
BETIS (1): Casto; Ángel, Paulão, Amaya, Nacho; Rubén Castro, Beñat, Rubén Pérez, Salva Sevilla (Campbell, m. 53); Jorge Molina (Nono, m. 69) y Pabón (Vadillo, m. 84).
Goles: 1-0, m. 50: Pedro Ríos. 1-1, m. 67: Jorge Molina.
Árbitro: Fernando Teixeira Vitienes (Colegio Cántabro). Amonestó a Iborra, Salva Sevilla, Rubén Pérez, Pedro Ríos, Nono y Casto.

Fieles a la tradición de sus partidos en el Ciudad de Valencia, Levante y Betis ofrecieron ayer un espectáculo soporífero y de escasa chicha táctica, que sirvió para que el Betis certificara de forma oficial su clasificación europea –que ya antes era prácticamente una realidad–.

El Levante añadió a los veinte minutos de partido una más a su ya importante lista de bajas, varias de ellas debidas a los oscuros manejos de hace unas semanas. Aun así mantuvo su identidad, basada en la fuerza de su pareja de mediocentros: un 4-4-1-1 con dos líneas defensivas bien juntas, una defensa que rara vez se adelanta demasiado (aunque, para tratarse del Levante, esta vez no se aculó demasiado atrás), e intentos de salida rápida al contragolpe cuando se roba. Enfrente Mel repitió el esquema de hace una semana: un 4-4-2 en el que Molina jugaba más claramente que entonces por detrás de Pabón, Salva Sevilla hacía de falso extremo izquierdo y Castro debía aparecer por la derecha. En esta ocasión, se supone que por cuestiones defensivas, Beñat se situó a la derecha de Rubén Pérez. Los béticos casi nunca fueron muy arriba a presionar.

El resultado de esos planteamientos fue un partido uniforme y convencional: muy aburrido, de baja calidad, ritmo irregular, muchas pérdidas de balón y pocas ocasiones. El Betis no logró imponerse casi nunca por el centro, aunque a veces lo aparentase: superada su primera presión, el Levante permitía cierto toque en esa zona pero acumulaba mucha gente –y bien organizada– cerca de su área. Enfrente la defensa bética pasó algunos –pocos– apuros más, casi siempre debidos a la descoordinación entre los centrales y Casto, atado a su línea de gol.

Tras algunas permutas incidentales entre los hombres de arriba, Mel retiró poco después del descanso a Salva (al borde de la expulsión) y fijó a Castro en la banda izquierda; cerca ya del final el delantero canario jugó en la punta, tras sustituir Vadillo a Pabón. Para entonces el Betis jugaba un 4-2-3-1 con Beñat en la mediapunta, pues Nono había entrado por Molina, y el Betis se conformaba con el empate.

Jugador por jugador
Casto: Se despidió del club con un partido flojo, en el que estuvo muy remiso a salir de puerta y poco atento a los balones largos. Bajo palos sí paró un par de balones complicados.
Ángel: Como siempre, cumplidor y con poco recorrido.
Paulão: Impuso su potencia física en el cuerpo a cuerpo.
Amaya: Poco coordinado con Casto, aprobó pero tuvo alguna indecisión.
Nacho: Fue de los pocos que hilvanaron alguna jugada decente. Ríos no lo superó nunca.
Castro: El equipo cargó el juego por el lado contrario y llegó poco al área, así que sólo apareció cuando se movió por zonas interiores.
Beñat: Corrió mucho, pero le falta la soltura en el juego de hace un año: casi siempre da un toque de más y pone el balón un metro más atrás de donde solía.
Pérez: Tuvo menos presencia que en otros encuentros pero demostró de nuevo su solvencia táctica.
Salva: Supo moverse bien, pero le costó encontrar el pase bueno entre la eterna maraña de la frontal levantinista.
Molina: De lo mejorcito. Salió limpio de sus amagos de espaldas en el mediocampo, y metió un golazo.
Pabón: Se ofreció, pero tuvo poco suministro.

Campbell: Su final de temporada ha sido decepcionante, pero para valorarlo habría que verlo en una posición diferente de la banda derecha, donde sólo encuentra la salida cuando está muy cerca del área. Tal vez sea delantero, como piensan todos menos Mel.
Nono: Dio dinamismo y oxígeno cuando faltaban, sin provocar el agujero defensivo del partido de ida.
Vadillo: Sin tiempo para apenas intentarlo.