BETIS (1): Adán; Montoya, Pezzella, Bruno,
Vargas; Kadir (Jorge Molina,
minuto 79), Petros (Dani Ceballos, minuto 68), N'Diaye, Musonda; Van Wolfswinkel (Joaquín, m. 53) y Rubén
Castro.
SPORTING (1): Cuéllar; Vranjes, Luis
Hernández, Meré, Isma López; Sergio Álvarez, Rachid; Carmona (Lora,
minuto 86), Halilović, Menéndez (Jony, minuto 68); y Castro
(Guerrero, minuto 80).
Goles: 0-1, minuto 65: Carlos Castro. 1-1, minuto 67: Pezzella.
Árbitro: Álvarez Izquierdo. Amarillas para Montoya, Sergio Álvarez, Isma López, Vranjes y N’Diaye.
41.000 personas y excelentes condiciones para el fútbol en el Villamarín, aun con algo de viento. Durante el partido falleció un espectador de un infarto, si bien el hecho pasó inadvertido para la mayoría del público.
El buen partido realizado anoche por el Betis no le sirvió para llevarse los tres puntos ante el Sporting, equipo de escasa calidad pero correoso. La fortuna privó a los béticos de dos puntos sumados gracias a ella en partidos anteriores.
Primer cuarto de hora
Los planteamientos de los dos equipos respondieron a lo previsto. El Sporting, con alguna baja en ataque, situó su 4-2-3-1 en campo propio, no muy cerca de su área pero sin presionar casi nunca la salida de balón bética. Los asturianos fiarían su partido en ataque a la inspiración del joven Halilović, mediapunta muy libre con tendencia a partir desde la derecha y emparejado habitualmente con N'Diaye al defender el Sporting, de modo que Carlos Castro sería el encargado de ensuciar la salida de los centrales béticos.
Compareció el Betis de nuevo con dos delanteros e intenciones ofensivas; trató de presionar arriba de inicio, pero –un par de recuperaciones aparte– apenas logró abrir grandes espacios entre líneas, de los que se aprovecharía la figura del Sporting. Ocurrió a los béticos en fase defensiva lo mismo que en Coruña: quiso hacer parejas a todos los rivales en hombre contra hombre, con Rubén y Van Wolkswinkel muy arriba ante los centrales asturianos; pero resultó una inferioridad numérica de tres contra dos en la zona central (Petros y N'Diaye contra los mediocentros gijoneses más el mediapunta, a por el que no saltaban Bruno ni Pezzella) que provocó contragolpes peligrosos en pies de Halilović cada vez que el Sporting lograba sacar la bola jugada. Afortunadamente (la manta pequeña, una vez más) el Sporting, con un solo delantero, tuvo poca llegada al área durante todo el partido, y de hecho apenas llegó a rematar.
Segundo cuarto de hora
El Betis corrige el problema: Van Wolkswinkel da un paso atrás y tapa a Álvarez, de modo que Petros y N'Diaye no tienen ya que multiplicarse en defensa. Pese a ello el Betis aprieta bien la salida de balón del Sporting, casi siempre por presión inmediata a la pérdida, recupera la pelota con facilidad y los visitantes no atacan ya casi nunca. Demuestra esto, por cierto, que para cerrarse bien no necesita el Betis jugar con un solo delantero: si de todos modos se va a defender en un 4-4-1-1, basta con hacer recular un poco a uno de ellos. Si se cansa, se le cambia, como por otra parte se hace casi siempre.
Sin embargo, tampoco lograban los béticos llegar al área rival en estos minutos. Una vez más Merino escalonó mal al equipo con posesión, y quedaba con poca presencia y menos manejo por dentro: Kadir, a pie natural, y Musonda a pie cambiado (con esta alineación tal vez valga la pena permutarlos, pues el argelino es menos rápido) juegan muy abiertos; es N'Diaye quien más la pide cerca de los centrales, de manera que, situados exactamente igual que en Riazor, sólo Petros –por cierto, no especialmente inspirado ayer con la pelota– quedaba ayer en posición de interior.
Se insiste mucho estos días en la necesidad para el Betis de alinear un cerebro, o sea, un mediocentro ofensivo, es de suponer que en lugar de Petros, para mejorar el juego ofensivo. Evidentemente la presencia ahí de un Fabián o un Ceballos mejoraría el ataque, pero a costa de perder mucho trabajo defensivo e inteligencia táctica; más bien habría de empezar Merino por mejorar ese segundo escalón del juego interior (entre la línea de tres de salida del balón –centrales más N'Diaye– y la delantera) por métodos posicionales, simplemente haciendo meterse por dentro a uno de los teóricos extremos (ayer bien pudo ser Kadir), lo que de paso desatascaría un poco el frente de ataque, ahora superpoblado con cuatro jugadores. No lo hizo así Merino, y aunque Musonda y Van Wolkswinkel acudieron esporádicamente a esas zonas de mediapunta, sólo Petros (luego Ceballos), habitualmente escorado hacia la derecha, lo hizo con regularidad.
Heatmap general del Betis en el partido de ayer.
Una vez más la zona de interior izquierdo aparece muy vacía, o sea, el Betis la tocó muy poco por ahí.
Sentido del ataque: de izquierda a derecha.
El Betis se vio pues reducido a salir por las bandas –sobre todo gracias a Musonda–, mediante balones largos hacia Ricky o en contras gracias a las recuperaciones de los mediocentros. El Sporting jugaba siempre muy juntito, bien cerrado por dentro, y apenas había ocasiones.
Resto del partido
Gracias a un gran esfuerzo en la presión el Betis va empujando al Sporting hacia su área y llegan las ocasiones, aunque pocas claras y sí muchas en barullos y balones a la olla. Al poco de la segunda parte Merino prescinde de Ricky para meter a Joaquín como segundo delantero, lo que mejora un poco el juego interior a costa de perder llegada.
Mediada la segunda parte llega el gol visitante en la única ocasión clara del Sporting en todo el partido, mediante una contra tras córner a favor del Betis muy mal defendida, y por cierto con Petros, no precisamente el jugador más rápido del equipo, como último hombre; podría recordar Merino que era él, rápido entonces, quien hacía esa función específica en sus tiempos de jugador. Tras el inmediato empate el entrenador bético arriesga, tal vez más de lo razonable: mete a Ceballos por Petros. La cosa, a costa de varias amenazas frustradas de contragolpe sportinguista en superioridad numérica, funciona bastante bien: Ceballos mejora sustancialmente las prestaciones del brasileño como interior, Joaquín también aparece por ahí (dos hombres de talento donde antes no había ninguno) y llega un goteo de ocasiones, aunque ahora falte remate.
Por fin a falta de poco más de diez minutos vuelve un segundo delantero, Molina, para lo que Joaquín se va a la derecha. Atemorizado por un incansable Musonda Abelardo (buen entrenador) dobla lateral derecho; cansado Halilović, el Sporting ya nunca sale a pesar de los grandes riesgos que toma el Betis, y el partido acaba con un injusto empate.
Jugador por jugador
Adán: Esta vez no acertó en la única ocasión del rival. Se colocó bien a la expectativa de un toque demasiado largo en la conducción de Castro, pero seguramente al final habría hecho mejor quedándose en la portería. Por demás, bien en las salidas y menos bien con los pies.
Montoya: Buen manejo de balón y pocos apuros defensivos.
Pezzella: Un buen gol y buenos cruces en defensa, siempre temporizando muy bien. Al sacar el balón, lo de siempre.
Bruno: Partido inmaculado.
Vargas: Asistencia (aunque de falta) y buenas prestaciones físicas. Ha cambiado radicalmente para bien.
Kadir: Criticado por el error en la jugada del 0-1, hizo lo que sabe: combinar bien en corto fuera del área con Montoya y Petros o N'Diaye, y nublarse cada vez que aparece por el área.
Petros: Recuperó muchísimos balones y perdió bastantes.
N'Diaye: Tras un inicio dubitativo impuso otra vez su impresionante dominio físico, incluidas recuperaciones de posición al sprint, ayudas a las bandas y cruces intimidantes en los que recuperó la pelota bien arriba. Durará poco en el Betis.
Musonda: Bien, pese a su tendencia excesiva a conducir el balón. Regatea con una facilidad pasmosa, provoca muchísimas faltas (ayer diez, récord en esta liga) y llega a todas porque es muy rápido. Atrae rivales, así que el día que aprenda a soltarla en el momento justo hará mucho daño. En los córneres la toca bien pero algo blandita.
Van Wolkswinkel: Ya hace muchas cosas bien fuera del área, pero debería empezar a hacerlas bien dentro.
Rubén Castro: Ni tuvo su día ni tuvo suerte, lo que incluyó un gol mal anulado y otro salvado bajo palos por un defensa.
Joaquín: Empezó desubicado y fue mejorando, pero se le notó mucho la falta de ritmo.
Ceballos: Tomó riesgos en el pase y con ellos llevó peligro. Bien, pero ahí sólo puede ser solución de emergencia.
Molina: Una vez más apenas tuvo tiempo de tocar un par de balones.
Merino: Insiste en la movilidad de sus jugadores como medio para dar fluidez al ataque, pero que partan de buenas posiciones es también importante. El equipo ha mejorado sustancialmente en solidez defensiva en casa y se esfuerza mucho, aunque sigue habiendo cosas que mejorar en fase ofensiva; el tiempo pasa y los puntos no vuelven.
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