jueves, 12 de octubre de 2017

"En busca del esquema ofensivo perfecto": nuevo artículo en The Tactical Room

El matemático Antonio Inés y el autor de este blog publican en el último número de The Tactical Room, la revista deportiva de Martí Perarnau, un amplio estudio sobre los esquemas de juego y la creación de espacios. Un resumen breve y directo puede leerse en este hilo de Twitter.

Los comentarios sobre el artículo o sobre su resumen serán aquí bienvenidos y contestados.

domingo, 1 de octubre de 2017

Real Sociedad 4 - Betis 4 (7ª jornada de LaLiga)

REAL SOCIEDAD (4): Rulli; Odriozola, Raúl Navas, Llorente, Kevin; Illarra, Zurutuza; Oyarzabal, Xabi Prieto (Canales, m. 71), Juanmi (Carlos Vela, m. 60); y Willian José (Bautista, m. 82).
BETIS (4): Adán; Barragán, Mandi, Feddal, Durmisi; Javi García (Narváez, m. 74); Joaquín (Francis, m. 67), Fabián, Guardado, Tello; y Sanabria (Sergio León, m. 71).
Goles: 0-1, m. 5: Sanabria. 1-1, m. 13: Willian José. 2-1, m. 25: Oyarzabal. 2-2, m. 28: Feddal. 2-3, m. 46: Joaquín. 3-3, m. 56: Xabi Prieto. 3-4, m. 84: Sergio León. 4-4, m. 85: Llorente.
Árbitro: Álvarez Izquierdo (Comité Catalán). Añadió un partido más a su larga lista de perjuicios al Betis. Expulsó al segundo entrenador del Betis, Eder Sarabia. Amonestó a Guardado, Illarramendi, Raúl Navas, Adán, Llorente y Sergio León.
20.000 aficionados. Césped muy húmedo.


El espectacular partido jugado esta mañana en Anoeta despejó la mayor incógnita que había dejado la pretemporada del Betis: el equipo tiene mucha pólvora arriba, lo que, junto al resto de indicios, augura una buena temporada para los béticos.

Primeros quince minutos
Setién y Sarabia previeron, con conocimiento, un partido muy diferente al último ante el Levante: previsiblemente la Real se instalaría en campo bético y los ataques verdiblancos, fuesen por contragolpe o por salida de presión alta realista, habrían de ser veloces pero contarían con amplios espacios. A ello debió responder el –algo sorprendente– banquillazo a León y la titularidad de Tello, atleta destinado a coger las espaldas a Odriozola y además a cerrar las subidas del excelente lateral realista; el Betis formaría en su clásico 4-3-3, que en defensa sería 4-1-4-1.

Desde el inicio béticos y realistas trataron de presionar arriba, pero con resultados dispares. La Real solía hacerlo tras perder la pelota en campo contrario, y lograba que el Betis jugase pronto en largo sin arriesgar en el juego corto; por contra, los visitantes comenzaban su presión con la Real ya bien desplegada, debían separar mucho las líneas y se veían castigados en los espacios interiores por un rival que cuida la posesión y es uno de los equipos que mejores movimientos hace en el centro del campo: bien escalonados Illarra (mediocentro algo caído a la derecha), Zurutuza (a su izquierda, algo más adelantado) y el eterno Prieto (mediapunta caído al interior derecho), los realistas encontraban huecos a los costados de Javi García, aprovechando el clásico movimiento de salida de los interiores béticos para apretar al central realista en posesión del balón:

La salida a presionar al central de los interiores béticos, en este caso Guardado, provocaba grandes espacios en el centro del campo, aprovechados por la Real.

El Betis marca en su primera llegada, pero la Real lleva más peligro y empata pronto.


Resto del partido
El Betis comprende la situación, retrasa su presión y junta líneas. Comete sin embargo –a nuestro modesto entender– un error que lo priva del control del partido: renuncia fácilmente a la posesión y a sacar el balón jugado desde atrás. Adán desplaza en largo al menor peligro, sin arriesgar nunca, y así la Real recupera pronto y se instala muy arriba con los laterales altísimos –según su gusto–, y sin sufrir apenas castigo físico, de modo que el Betis no aprovechaba el partido y viaje de los realistas a Rusia (casi todos los titulares repitieron). La Real encuentra un agujero en la banda izquierda bética, donde Tello no siempre sigue al incansable Odriozola, los interiores y García no llegan a la ayuda y un desorientado Durmisi se ve desbordado por las llegadas en superioridad numérica del lateral, Oyarzabal y Prieto.

El buen juego de espaldas de Sanabria, que baja algunos pelotazos, y la velocidad arriba, aumentada con la aparición de Francis y León, dan sin embargo opciones de contragolpe al Betis, acertadísimo de mediocampo en adelante. El partido se convierte en un insólito toma y daca de goles, merecidos pero algo afortunados algunos de los realistas.


Jugador por jugador
Adán: Mal con los pies y sin responsabilidad alguna en los goles.

Barragán: Gran partido. Cuerpeó con cierto éxito con Willian José, estuvo impecable en defensa y jugó el balón con acierto.
Mandi: Mucho trabajo, bastante bien resuelto.
Feddal: Es un magnífico central. Gran partido, en el que tal vez pueda achacársele tan solo no haber hecho más ayudas a la banda.
Durmisi: Se le juntó el trabajo y no supo resolverlo. Sigue negado con balón.
García: Estuvo perfecto con balón, aunque esta vez no pudo detener el caudal de juego interior del rival. Se espera que su lesión sea leve: no hay relevo.
Joaquín: De los pocos que supieron tenerla.
Fabián: Aún comete errores de novato, pero su calidad queda cada partido más en evidencia. Cuando el campo se hace grande su zancada vale mucho.
Guardado: Tal vez su partido más flojo como bético; aun así, aceptable.
Tello: Casi todo lo que gana con su físico explosivo lo estropea con sus errores en el pase.
Sanabria: Muy bien. Su combinación de poder físico y agilidad le permite ganar muchos balones, y además remata con facilidad con las dos piernas.

Francis: Se enredó un poco, pero amenazó.
Narváez: Irrelevante
León: Veinte minutos de verdadero crack: un gol de muchísima calidad (control, carrera veloz y remate a la escuadra con la pierna mala), una jugada de penalti y expulsión hurtada por Álvarez, consecuente falta bien tirada y un bello cuasigol. Está para selección.

Setién:
El Betis renunció un tanto a su supuesto catecismo, y ahí se le fue la victoria. Pero hay mucho y bueno en su juego.


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martes, 26 de septiembre de 2017

Betis 4 - Levante 0 (6ª jornada de LaLiga)

BETIS (4): Adán; Barragán (Rafa Navarro, m. 59), Mandi, Amat, Durmisi; Fabián, Javi García, Guardado; Joaquín (Tello, m. 69), Sanabria y Sergio León (Nahuel, m. 75).
LEVANTE (0): Raúl; Pedro López, Postigo, Chema, Toño; Róber Pier, Campaña (Doukouré, m. 66), Bardhi (Nano, m. 57), Ivi (Samuel, m. 57), Morales; y Álex Alegría.
1-0, m. 47: Sanabria. 2-0, m. 55: Fabián. 3-0, m. 64: Sergio León. 4-0, m. 93: Sanabria.
González Fuertes (Comité Asturiano). Amonestó a Mandi.
48.000 espectadores en el Benito Villamarín.

Arrasó el Betis en una segunda parte pletórica al invicto Levante, que había mantenido a los béticos a raya en la primera mitad. Fue clave el gol al inicio de ese segundo tiempo, que forzó a los valencianos a separar sus líneas, provocando los espacios que un Betis ejemplar con balón castigó sin piedad.

Primera parte
Entre León y Sanabria Setién eligió a los dos, lo que dio con Tello en el banquillo e indujo al equipo técnico bético a una variante ofensiva. Sin balón el Betis defendería durante todo el partido, como siempre, en un 4-1-4-1 (la imagen es ya del segundo tiempo):


Sin embargo en ataque el Betis se desplegaba en un 3-1-4-2: Javi García se metía entre los centrales (salida lavolpiana), uno de los interiores, habitualmente Guardado, venía a recibir unos metros por delante de él, Joaquín se metía por dentro como interior izquierdo (Fabían, o Guardado en su caso, era el derecho) y León y Sanabria quedaban arriba:

 

El Levante defendía de un modo idéntico al habitual en el Betis, un 4-1-4-1 en el que cuando el balón estaba en posesión de uno de los centrales béticos (en la imagen el derecho, Mandi) saltaba a por él el interior de ese lado (arriba, el segundo hombre más adelantado).

Ante un solo delantero (Alegría) lo ortodoxo habría sido no hacer lavolpiana, pues Amat y Mandi debían bastarse para sacar el balón limpio. Sin embargo Setién y Sarabia parece que quisieron emparejar a Alegría con García para facilitar aún más el progreso de Mandi y Amat con balón, provocar así la salida de los interiores, extraer al mediocentro en persecución de Guardado (arriba, cerca del árbitro) y dejar libres, como en la imagen, a Joaquín y Fabián. Sanabria y León se meterían entre los centrales y los laterales, para hacerlos dudar y entretener a los cuatro.

 
 La foto anterior, en esquema (balón en pies de Mandi)

El invento no funcionó del todo en el primer tiempo por dos razones: Amat, especialmente con balón, no se abría hacia la izquierda como sí hace el zurdo Feddal, y atoraba las jugadas con sus conducciones hacia el centro; y el Levante se mantenía compactísimo, con las líneas muy juntas y basculando mucho lateralmente, lo que permitía ayudas y salidas de los defensas para tapar a los interiores béticos. Los béticos la tenían casi siempre pero solo progresaban en cambios de juego larguísimos (el Betis tiene muchos jugadores con muy buen pie para ello) que aprovechaban las basculaciones levantinistas para encontrar libres a los carrileros; el Levante, bien presionado por el Betis cuando recuperaba, jugaba sin rubor al pelotazo hacia Álex Alegría, no tan eficiente en la bajada de balones como suele.

Segunda parte
Apenas pasado un minuto el Betis, en una de sus larguísimas posesiones, provoca una leve salida a presionar del Levante que aprovecha para encontrar libres consecutivamente a Fabián, Barragán y León y marcar, una vez más, de cabeza tras centro lateral.

A partir de ahí el Levante se ve obligado a presionar más arriba y el Betis recita el catecismo de cómo defenderse con balón en el mejor estilo del fútbol posicional: jugadores abiertos y separados, juego a dos toques, apurar las jugadas para dividir al rival (atraerlo para que deje libre a un compañero), búsqueda del hombre libre, apoyos en un portero con buen pie, aceleración una vez salidos en ventaja... El segundo gol llega tras otra jugada larguísima, por cuarta vez esta temporada, en cuyo origen Adán encuentra libre a Fabián (círculo central, a punto de recibir) libre:


El campo se le hace grandísimo a los visitantes, que reciben el tercero (y muy al final el cuarto) y no se atreven ya a presionar arriba porque son castigados cada vez que lo intentan, pese a cambiar a 4-4-2 tras el 2-0. El dominio táctico bético es absoluto.

Jugador por jugador
Adán: Sin trabajo con las manos, excelente con los pies, con los que era torpe. En la jugada del 2-0 hace dos de esos desplazamientos largos pero controlados, hacia la segunda línea, de los que hablábamos hace unos días.
Barragán: Muy eficiente, como siempre. Sube poco pero bien.
Mandi: Muy buen partido.  Excelente en la salida de balón.
Amat: Entre lo más flojo, dentro del alto nivel. Tras una primera parte en la que estuvo algo fuera de sitio (una falta horrible al inicio) y en la que condujo el balón hacia zonas muy poco adecuadas, mejoró en la segunda parte. Bien en largo.
Durmisi: Corrigió una pésima primera mitad con la excelente jugada del 2-0 en un buen segundo tiempo. Progresa poco a poco.
Javi García: Otro partido magnífico, con balón y sin él.
León: Su posición requería mucho recorrido, y por tanto sacrificio. No solo cumplió, sino que metió un gol y dio otro.
Fabián: Buen partido, con muy buen toque en general (aunque en la segunda parte perdió varios balones absurdos), pelea, recorrido y un gran gol. Parece que, contra nuestra opinión, va camino de triunfar como interior, y no como mediocentro.
Guardado: El bético ya se ha habituado a su calidad, así que partidos tan buenos como el de ayer pasan desapercibidos.
Joaquín: Con pocos espacios, lució menos que en partidos anteriores.
Sanabria: Dos goles y pelea. Sacó partido a su tremenda potencia.

Navarro: Cumplidor.
Tello: Un par de arrancadas y acierto en la elección de la jugada.
Nahuel: No se puede decir lo mismo: acertó en una de cuatro.

Setién: La modélica segunda parte significa que el equipo ya se sabe (y qué pronto) el manual. Lo difícil será mantener este nivel.

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jueves, 21 de septiembre de 2017

Real Madrid 0 - Betis 1 (5ª jornada de LaLiga)

REAL MADRID (0): Keylor Navas; Carvajal, Varane, Sergio Ramos, Marcelo (Lucas Vázquez, m. 70); Casemiro; Modric (Borja Mayoral, m. 70), Isco (Asensio, m. 66), Kroos; Bale y Cristiano Ronaldo.
BETIS (1): Adán; Barragán, Mandi, Feddal, Durmisi; Javi García; Francis (Boudebouz, m. 60), Fabián (Joaquín, m. 79), Camarasa (Guardado, m. 43), Tello; y Sanabria.
0-1, m. 94: Sanabria
Árbitro: Mateu Lahoz (Comité Valenciano). Esta vez no influyó en el resultado, ni apenas tuvo complicaciones. Mostró tarjeta amarilla a Tello, Mandi y Feddal.
65.000 espectadores en el Santiago Bernabéu y buenas condiciones para el fútbol.

Jugó el Betis un muy digno partido en el Bernabéu y, aunque fue inferior a su rival, logró una histórica victoria gracias fundamentalmente a tres factores: el muy buen partido de su hard core defensivo (mediocentro, centrales y portero), su firme voluntad de jugar el balón y mirar la portería contraria, y un buen puñado de suerte.

Y es que la fortuna es necesaria si juegas en el Bernabéu y ante el equipo titular del Madrid, pues Zidane apenas tenía bajas y tampoco reservó a jugador ninguno. Los madridistas se situaron en su últimamente habitual 4-4-2, que en ataque se despliega en rombo en el centro del campo.  Como suelen, en esa zona permutaron mucho posiciones en fase ofensiva: Modric, enorme ayer, era casi siempre interior derecho, pero Casemiro (mediocentro, o llámese pivote), Kroos (interior izquierdo) e Isco (vértice del rombo) intercambiaban puestos. Enfrente Setién, con su habitual 4-3-3, refrescaba al equipo de mediocampo en adelante: Francis jugaba por Joaquín, Fabíán por Guardado y Sanabria por León.

Primeros veinticinco minutos
El Real Madrid salió reservón, con el bloque a media altura y sin hacer una fuerte presión –algo que tampoco puede permitirse durante noventa minutos con Isco en zona de mediocentros–. El Betis superaba a los locales en posesión, e incluso llegó a acercarse al gol, al inicio del partido.

Minutos 25 al 75
Con el paso de los minutos los locales adelantan líneas, ajustan la presión y van arrinconando a los béticos y creando ocasiones. Los visitantes, tal vez temerosos de la velocidad de Cristiano y Bale cuando tienen metros para correr, no adelantaron demasiado la línea defensiva ni presionaron casi nunca muy arriba, aunque sí trataron de sacar la pelota jugada en la medida de lo posible.

Como ya hemos explicado en otras ocasiones el intento de sacar el balón jugado desde atrás propio del modelo de juego de este Betis no es una opción que haya que tomar o dejar radicalmente, sino que es matizable y regulable; en su versión más light (cuando menos no pegar un pelotazo a la mínima presión rival) es casi una obligación para cualquier equipo de élite actual, y en la más extrema (como el Nápoles de Sarri) conlleva grandes riesgos. Pero usada con moderación, como ayer, obliga al rival a separar líneas y permite jugar balones largos o de media distancia con control y altas probabilidades de ganarlos. Anoche la presión madridista ante el 4-3-3 bético solía tener este aspecto en la salida de balón:


Que podemos esquematizar así:


Como vemos, en el centro del campo el Madrid está en inferioridad numérica (algo inevitable cuando se hace la presión arriba y se quiere dejar en la seguridad del dos contra uno a tus centrales), lo cual obliga a dejar libre a un atacante, habitualmente un lateral. Por suerte para el Betis, con balón en pies de Adán solía ser este el derecho, Barragán, en el perfil natural para que se la pase un zurdo, y de este modo los pases de media distancia de Adán a esa zona se convirtieron en una buena vía de salida. Obsérvese la enorme diferencia de éxito (verde/rojo) si comparamos con los que el portero hubo de realizar hacia Sanabria, estos sí balones largos forzados, divididos sin control:


El Betis consiguió de este modo no ser agobiado en exceso durante ciertos tramos, y en transición defensa-ataque tuvo también cierta salida por el costado de Durmisi.

Aun así la enorme calidad del Madrid obligaba al Betis a cerrar pasillos por dentro y, defendiendo prácticamente en un 6-3-1 –pues las posesiones madrileñas eran largas y por tanto los laterales madridistas jugaban altísimos–, dejaba las bandas expuestas a las subidas de Marcelo y Carvajal, que colgaron mil balones al área; ahí Feddal y Mandi se impusieron las más veces, y Adán y la fortuna hicieron el resto. En el tramo central de la segunda parte el equipo sí pasó verdaderos apuros defensivos.

Cuarto de hora final
En su empeño por ganar el partido a toda costa Zidane vacía el centro del campo, y además la lesión de Marcelo (su suplente natural, Theo, no estaba en el banquillo también por lesión) lo obliga a desplazar a Ramos al lateral izquierdo, detalle que alivió muchísimo al Betis porque cerró esa banda. El Madrid quedaba colocado con un extraño y desordenado 4-4-2 en el que Marco Asensio era el supuesto segundo pivote junto a Kroos, Varane y Casemiro los centrales y el frente de ataque era ocupado por Lucas, Bale, Mayoral y Cristiano.

Setién decide defenderse con balón y, tras la comparecencia forzada de Guardado, da entrada a Boudebouz y Joaquín, este teórico interior. Aparecen los espacios en el centro del campo madridista y el Betis iguala la posesión, se zafa del agobio, iguala en ocasiones a los locales y marca sobre la bocina.

Jugador por jugador
Adán: Partido extraordinario, con muy buen juego de pies (en particular en esos balones a Barragán), dominio por alto y varias paradas tremendas, por intuición (Isco min. 42), reflejos (taconazo de Bale) y seguridad (previa al gol).
Barragán: Jugó casi de central en los momentos de asedio, y ahí está muy a gusto. Subió poco pero bien (gol).
Mandi: Otro de los destacados. Sacó la pelota con mucha calidad (falló un solo pase en los noventa minutos) y defendió con concentración en alta exigencia.
Feddal: Una muralla. Desde que se fue el Alavés lo pierde todo.
Durmisi: Lejos aún de su mejor rendimiento en ataque, va progresando. Dio salida al equipo y corrió mucho.
Javi García: En este tipo de partidos es fundamental un tapón ante la defensa con presencia física.
Francis: Tuvo descaro y se sacó varios regates de calidad.
Fabián: Aprobó con nota, en especial en sus aspectos anotados en rojo: tapó campo y no perdió balones peligrosos.
Camarasa: Algo más adelantado que Fabián, intervino con acierto y sobriedad, a su estilo.
Tello: Es fácil denostarlo por sus errores técnicos y tácticos, que los comete, pero también hay que valorar su capacidad para romper líneas, como en la jugada del gol tras noventa minutos de esfuerzo terrible –porque en este sistema y en el Bernabéu un extremo ha de correr muchísimo–.
Sanabria: Jugar con mucho campo abierto y pocas expectativas favoreció su juego, porque pudo imponer su físico en algunas jugadas y no se le podía pedir más. Meritorio llegar con fuerzas al minuto 93.

Guardado: Su entrada en el campo benefició mucho al equipo. En el tramo final dio una lección de colocación y tempo.
Boudebouz: Mal. Perdió varios balones en regate con todo el equipo arriba. Hay que tener paciencia, pues lleva meses sin competir noventa minutos.
Joaquín: Testimonial.

Setién: El resultado reforzará mucho su apuesta. El equipo parece mejorar fuera de casa.

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sábado, 16 de septiembre de 2017

Betis 2 - Deportivo de La Coruña 1 (4ª jornada de Liga)


BETIS: Adán; Barragán, Mandi, Feddal, Durmisi; Javi García;  Joaquín (Boudebouz, m. 81), Guardado, Narváez (Camarasa, m. 50), Tello (Sanabria, m. 72); y Sergio León.
DEPORTIVO: Pantilimon; Juanfran, Arribas, Schär, Fernando Navarro; Guilherme (Fede Valverde, m. 53), Celso Borges; Fede Cartabia (Lucas Pérez, m. 76), Adrián, Bakkali (Luisinho, m. 69); y Andone.
1-0, m. 14: Joaquín. 1-1, m. 22: Fede Cartabia. 2-1, m. 75: Joaquín.
Árbitro: Undiano Mallenco (Comité Navarro). Mostró tarjeta amarilla a Adán, Durmisi, Guilherme, Fernando Navarro y Luisinho.
Buena temperatura, viento importante durante la primera parte y muy buen césped en el Villamarín, ante 46000 espectadores.


Ganó justamente el Betis al Deportivo en un partido que nos dejó varias buenas noticias y una duda. Las buenas nuevas: el rendimiento de Guardado –que se intuye será alto durante toda la temporada–, la buena forma física de Joaquín y el debut de Boudebouz. La duda, si los riesgos y apuros de marcador pasados ante un equipo flojo como el Deportivo, y la relativa escasez de ocasiones creadas para el dominio disfrutado, son algo estructural debido al modo de jugar y a la plantilla o bien mejorarán cuando aporten más los Campbell o Boudebouz, cuando el equipo se aprenda mejor el modelo de juego y cuando Setién haga el ajuste fino y se creen mecanismos y sociedades entre los jugadores béticos.

Primer cuarto de hora
El Deportivo, muy rácano y obsesionado con perder tiempo desde el primer minuto, introdujo algunas novedades en su alineación y se colocó en un 4-2-3-1 que a efectos reales era prácticamente un 4-4-2 en ataque y defensa, porque en ambas fases Adrián se situaba casi a la altura de Andone y los mediocentros actuaban muy paralelos.

Ese esquema de doble pivote y una actitud más ambiciosa que en Villarreal –este Betis cambia mucho de casa a fuera– propiciaron una presión alta del Betis muy efectiva desde el inicio: marcado hombre a hombre, pues uno de los interiores béticos (o a veces Joaquín) salía agresivamente a apretar a un central gallego y León se encargaba del otro, el Depor casi nunca salía. Por ejemplo:



El Betis (como siempre, en 4-3-3) manejaba bien el balón desde atrás o salía rápido tras robo. Al jugar desde atrás García se metía con frecuencia entre los centrales, y el trío trasero sacaba casi siempre el balón con limpieza ante los dos delanteros gallegos. El Betis la tenía casi siempre y las ocasiones iban llegando hasta, pronto, el 1-0.

Minutos 15 al 22
Logrado el botín buscado y de forma un tanto absurda el Betis comienza a utilizar las posesiones de forma especulativa, sin mirar la puerta rival, sino renunciando a conseguir ventajas para avanzar y retrasando el balón con demasiada frecuencia. Llegan los pelotazos de Adán, el Deportivo se viene arriba y en el primer arreón serio empata.

Minutos 22 al 55
El Betis recupera el pulso pero el partido se equilibra: aunque con mayor posesión, los béticos ya no siempre salen jugando en corto desde atrás –tras el susto de Villarreal Adán tomó moderados riesgos con el pie– y el Deportivo suelta contras y aprovecha las distancias entre líneas dejadas por el Betis al hacer la presión para llegar con algún peligro. Camarasa sustituye al lesionado Narváez.

Minutos 55 al 75
Por fin el Betis entra, por primera vez en la temporada, en el círculo virtuoso deseado en el juego de posición: García vuelve a sacarla bien desde atrás, el Deportivo, cansado, se mete en su área, y cada pérdida bética va seguida de una efectiva presión postpérdida (el encerradísimo Deportivo no encontraba salida de balón alguna: un día hablaremos de Voronoi). El Betis, a costa de mantener la línea defensiva altísima, logra porcentajes de posesión escandalosos (80-20% entre el min. 61 y el 75) y finalmente, y curiosamente en una contra tras un saque a balón parado, llega el 2-1.

Último cuarto de hora
Con muy buen criterio –y hacía años que no se veía esto– el Betis se defiende con balón y no pasa demasiados apuros.

Jugador por jugador
Adán: Jugó más veces en largo que en partidos anteriores, pero sin excesos y con bastante precisión. Bien bajo palos. Parece empeñado en salir a tarjeta por victoria.
Barragán: Eso de "cumplidor" se lo vamos a decir muchas veces. Mejor en defensa que en ataque.
Mandi: Sin la actitud casi fanática de antes de irse a su selección, estuvo menos anticipativo, pero aceptable.
Feddal: Muy bien. Tiene unas condiciones físicas y técnicas muy buenas, y las aprovecha.
Durmisi: No es el que era, ni de lejos. En la segunda parte mejoró bastante, y se espera mucho más de él. Descoordinado con Tello.
Javi García: Un reloj. En este esquema es importante tener un tipo con su presencia física en ese puesto.
Joaquín: Su segundo gol, tras una carrera de casi ochenta metros y hora y cuarto de partido, lo dice todo. Es muy importante tener en su puesto jugadores que sigan al lateral rival y lleguen al área rival, y de momento lo cumple casi siempre; hoy, con dos goles, nada menos. En ataque busca el juego combinativo, algo lógico a su edad.
Guardado: Íbamos a escribir que jugó un partido extraordinario, pero los indicios apuntan a que para él partidos excelentes como el de hoy van a ser ordinarios. Lo ve todo, la toca de maravilla (sus centros al área son un regalo para los cabeceadores) y anda bien de físico. El pase del 2-1 es una genialidad.
Narváez: Bien hasta que le pisaron el tobillo de forma muy peligrosa. Su arrancada le da valor como interior, aunque debe mejorar en el pase en profundidad.
Tello: Tiene buenas condiciones técnicas y muy buenas físicas, pero tiene problemas para el juego combinativo.
León: Trabajo incansable, como siempre. Casi marcó; Joaquín le acabó la faena.

Camarasa: Impuso su notable combinación de potencia física y calidad técnica. Con él el equipo mejoró ostensiblemente.
Sanabria: Ciertos síntomas de mejora. En espacios abiertos sacará su potencia.
Boudebouz: Detallitos.

Setién: Su idea empieza a verse. Debe ir refinando detalles. Como ejemplo: entre Joaquín y Barragán hay poca química porque ambos tienen ya poca arrancada y no desbordan, y en el lado contrario ocurre algo similar por causa contraria entre Tello y Durmisi porque ambos, muy rápidos y explosivos, prefieren el uno contra uno en la banda a combinar por dentro, y se estorban; aunque Joaquín se sienta a gusto a pie natural y Tello a cambiado, habría que probar a permutarlos un partido completo: seguramente haría mucho bien a Durimisi y a Tello.

El detalle
Por fin (suenen los atabales) el Betis hace sistemáticamente la preparación de córner indefendible que mil veces hemos reclamado aquí: Joaquín y Guardado se colocan como potenciales lanzadores, lo que obliga a dos defensores a acudir, ganando así un hombre neto en el área, pues si el equipo defensor lleva solo uno el saque en corto y el desdoble hacia dentro del atacante a pie cambiado acaban irremisiblemente en jugada hacia el área. No seremos tan pretenciosos como para pensar que nos han leído: Setién es buen ajedrecista.

 
En el córner por la derecha saca Guardado y Joaquín espera. Por la izquierda cambian papeles. Si el segundo defensor no acude Joaquín tocaría en corto (línea de puntos) y se separaría de Guardado (flecha naranja) formando un dos contra uno indefendible que terminaría en centro al área desde muy cerca de esta.

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miércoles, 13 de septiembre de 2017

Villarreal 3 - Betis 1 (3ª jornada de Liga)

VILLARREAL (3): Barbosa; Rukavina, Álvaro, Víctor Ruiz, Jaume Costa; Castillejo, Rodrigo (Semedo, m. 87), Trigueros (Chuca, m. 83), Pablo Fornals; Bacca (Enes Ünal, m. 68) y Bakambu.
BETIS (1): Adán; Barragán, Jordi Amat, Feddal, Durmisi; Javi García; Joaquín,
Narváez, Camarasa (Guardado, m. 73), Tello (Nahuel, m. 77); y Sergio León (Sanabria, m. 57).
0-1, m. 10: Sergio León. 1-1, m. 31: Bacca. 2-1, m. 60: Castillejo. 3-1, m. 78: Enes Ünal.
Árbitro: Medié Jiménez (Comité Catalán). Mostró tarjeta amarilla a Costa, Álvaro y Rukavina.
Buenas condiciones en el Estadio de La Cerámica.

Pareció confirmar el Betis, ante un Villarreal disminuido, que será mejor equipo en casa que fuera. Hizo una mala primera parte y, aunque reaccionó en la segunda, fue en general algo inferior a su rival y no mereció ganar.
Del partido pueden sacarse sin embargo conclusiones muy interesantes, que intentaremos sacar en adelante.

Primera parte
La bella jugada del 0-1 (aquí completa) es significativa de los aciertos y problemas que tuvo el Betis durante todo el partido. Contra lo generalmente difundido, lo más importante en el modelo de juego de Setién (el juego de posición) no es tanto que se toque mucho el balón en corto atrás –que lo es– como la concepción colectiva del juego ofensivo: cada jugador asume su rol y su situación en el campo y se trata de obtener pequeñas ventajas sucesivas, fundamentalmente pasando el balón a pocos toques hacia el hombre libre, hasta alcanzar el área rival. Si falla un eslabón de esa cadena la ventaja de pierde. Pues bien, el eslabón que falló el domingo fue el de los interiores, pese a sus estadísticas aparentemente buenas, y esa jugada lo muestra. Veamos.

Como es usual el Villarreal defendió en estático dejando un jugador de menos en la salida de balón del Betis a cambio de ganar uno de más en su defensa: un 4-4-2 para enfrentar el modélico 4-3-3 bético.



Se trataba pues de lograr que Javi García (o un central) saliera libre, para lograr balón y superioridad numérica en el centro del campo (5 vs 4) y así alcanzar posteriormente la última línea. Pues bien, Amat y, sobre todo, Feddal, bien ayudados por Adán, lograron su objetivo muchas veces: por ejemplo, 0:03 en ese vídeo de la jugada; sin embargo los centrocampistas (Narváez y Camarasa, aunque también García) fallaron a la hora de aprovechar esa superioridad (véase por ejemplo 0:10: Camarasa puede pasar a Durmisi en ventaja) y jugaron infinidad de veces hacia atrás o en el mejor de los casos en horizontal. Veamos sus passmaps (Camarasa y Narváez):



Ello obligó a Adán a arriesgar a veces demasiado (0:25), cosa que acabó costando cara, y en general a perder la pelota en situaciones poco favorables, como balones largos y cambios de juego (el de Feddal en 0:30 sale bien, pero no siempre fue así), lo que impidió durante casi medio partido hacer una buena presión tras pérdida.

La defensa bética en posicional tampoco funcionaba bien: a falta de la hiperexcitación del estreno en casa, los béticos fueron poco agresivos en general, recularon mucho (algo a lo que ayudó la ausencia de Mandi, que últimamente empuja bien hacia arriba la línea) y acabaron regalando la posesión y aparcando el autobús en el borde de su área, muy juntos por dentro (para evitar recepciones de Bakambu y Bacca) pero muy atrasados y con las bandas abandonadas a las subidas de los altísimos laterales locales:


El Villarreal escalonaba a sus mediocentros, Rodri y Trigueros, que caía a interior izquierdo para que el muy antideportivo Castillejo aprovechara el espacio de interior derecho, y movía mucho las posiciones, lo que tuvo entretenidos a los cuatro defensas béticos sin atreverse a dejar la línea pese a estar en cuatro contra dos. El Betis carecía de mecanismos para saltar a la presión (más allá de que el interior del lado del balón saltase a molestar al central correspondiente) y acabó defendiendo por mera acumulación.

Segunda parte
El Betis cambia de actitud y mejora sustancialmente, instalándose poco a poco en campo rival a medida que la presión alta le funciona mejor; queda saber, sin embargo, hasta qué punto ello fue también producto del marcador, pues el Villarreal se puso arriba al cuarto de hora; los goles locales llegaron en contras que pillaron al Betis arriba.

En los últimos minutos el Betis encierra a los locales pero muestra otro defecto a corregir: a falta de calidad para el juego interior en los últimos metros (se espera a Boudebouz) se abusa del balón colgado, sin resultado alguno.

Jugador por jugador

Adán: Ha mejorado, y mucho, en el juego de pies. Es cierto que arriesgó a veces demasiado, pero no solo en la jugada del 1-1. Bajo palos, muy bien hasta el 2-1, en el que el paso adelante le juega una mala pasada. Preocupa un tanto (por indicio de desmoralización) su forma de vencerse en el 3-1, por más que el pase fuese una opción a tapar.
Barragán: Como siempre, cumplidor.
Amat: Mejor de lo esperable tras verlo en pretemporada, pero no debe ser titular. Anticipó poco.
Feddal: Otro que a veces arriesga demasiado, pero da la sensación de ser un central completísimo. Muy bien con balón. Y zurdo.
Durmisi: Disperso. Debe encarar más, porque en este sistema puede hartarse.
Javi García: Alto nivel en defensa y en ataque.
Joaquín: Maravillosa asistencia en el 0-1, pero se desinfló después. Debió ser cambiado. No es fácil elección, pero tal vez si jugase a pie cambiado se aprovecharía mejor a Durmisi.
Narváez: Da la sensación de tener mucho más potencial del que de momento aprovecha, entre otras cosas porque tiene buena arrancada, algo muy bueno en su puesto.Teatrero.
Camarasa: Hace las cosas bien, pero elige siempre un camino demasiado fácil. En defensa tampoco aprovechó el relativo desahogo por su zona para presionar más.
Tello: Se le han hecho dos críticas injustas. En primer lugar, si falla el 1-2 es porque se planta ante el portero, algo física y técnicamente al alcance de muy pocos en una jugada como esa. En segundo lugar, si toca pocos balones es porque este sistema así lo exige de los extremos (hay literatura sobre el tema). Puede mejorar, en todo caso.
León: Buen gol y buenos movimientos, pero estaba siempre en inferioridad.

Sanabria: Empieza a preocupar seriamente.
Guardado: Que juegue siempre.
Nahuel: Lo de siempre, o sea, nada.

Setién: En lo posicional preocupa un poco la deficiente y pasiva defensa en estático. En lo moral deberá buscar el modo de activar al equipo fuera de casa.

Los comentarios son siempre bienvenidos. En Twitter, @juanramonlara7.

sábado, 26 de agosto de 2017

Betis 2 – Celta 1 (2ª jornada de Liga)

BETIS (2): Adán; Barragán, Mandi, Feddal, Durmisi; Guardado, Javi García, Camarasa; Francis (Tello, m. 65), Sergio León (Sanabria, m. 79) y Joaquín (Narváez, m. 84).
CELTA (1): Sergio; Hugo Mallo, Sergi Gómez (Lobotka, m. 80), Roncaglia (Cabral, m. 74), Jonny; Wass ('Tucu' Hernández, m. 64), Radoja, Jozabed; Iago Aspas, Maxi Gómez y Pione Sisto.
0-1, m. 9: Camarasa (p.p.). 1-1, m. 31: Sergio León. 2-1, m. 76: Feddal.
Árbitro: De Burgos Bengoetxea. (Comité Vasco). Mostró tarjeta amarilla a Feddal, Mandi, Jozabed y Radoja.
Se estrenaban la nueva Grada de Gol Sur, la estética interior y una fuerte iluminación del césped en el Benito Villamarín. 46000 espectadores presentes en una nueva capacidad de casi 61000 espectadores, con excelente ambiente y buenas condiciones para el fútbol. Minuto de silencio en memoria de las víctimas de los atentados en Cataluña, de Pedro Buenaventura Gil y de Rocío Cortés.

Bienvenidos al fútbol moderno
Fue prometedor el estreno liguero del Betis, mejor que un buen Celta en un partido de alto ritmo. La hipermotivación del equipo en un día especial como el de ayer debe hacernos prudentes a la hora de sacar conclusiones, pero la combinación de buen manejo de balón y poder físico del equipo, más las probables mejoras en el juego de posición y en la delantera cuando se incorporen plenamente Tello y Boudebouz, invitan al optimismo. El equipo será sólido y al menos en el Villamarín los rivales sufrirán.

Minutos 1 al 75
Y en efecto el fútbol moderno –algunos preferirán llamarlo estilo de moda– ha llegado al Betis de la mano de Setién. El Celta lo conoce bien desde hace varias temporadas, de modo que el partido tuvo en lo táctico algo de juego de espejos: los dos equipos buscaron la posesión a partir de la presión alta en saques de puerta y tras pérdida, y de –pese a la presión rival– intentos de salir jugando desde atrás siempre que les fue razonablemente posible. Además ambos equipos pllantaron un claro 4-3-3, muy posicional: o sea, con las posiciones ofensivas muy planificadas para separar a los jugadores en procura de espacios.

De todo ello resultó que la situación más repetida en el partido –invertibles los colores de las camisetas– fue la posesión en zona de centrales y portero, con las posiciones siguientes (balón en pies de Adán):


La presión alta del Celta sobre los centrales béticos solían hacerla el delantero centro, Maxi Gómez, y Aspas. En el Betis sin embargo eran los dos extremos los que encimaban a los centrales y León solía quedar en esa posición algo extraña de Barcelona cercana al mediocentro rival pero marcándolo, digámoslo así, por delante. Como vemos, en mediocampo el equipo que presiona suele quedar en inferioridad, por lo que queda algún jugador libre; normalmente es un lateral y los porteros suelen sacar hacia él. El equipo defensor trata de bascular hacia ese lado o de sacar de la línea trasera de cuatro a un lateral propio para evitarlo.

En todo caso hacer un buen fútbol posicional no tiene por qué significar necesariamente ser extremista en la necesidad de sacar el balón jugado en corto desde la defensa: se puede arriesgar más o menos, y de hecho el Betis no debió de hacerlo mucho anoche porque prácticamente no cometió pérdidas en zonas sensibles. Sin embargo un buen reparto posicional y masticar el balón en la salida lo suficiente para obligar al rival a abrirse para esa presión provoca una apertura de espacios que permite que los balones largos no sean meros pelotazos divididos, sino pases recepcionables de espaldas por delanteros como León:


Inicio de la segunda parte. Una vez atraída la presión de las dos primeras líneas defensivas del Celta, queda suficiente espacio entre su defensa y su línea de centrocampistas para que León reciba un balón largo con comodidad (debajo).


La situación es similar a la del tiro exterior y el interior en el baloncesto: un buen tiro exterior abre a la defensa rival y facilita las recepciones de los pívots con suficiente espacio.

Cuando la presión era superada se pasaba a defender en estático en un 4-1-4-1, en el que los extremos (Joaquín y Francis en el Betis, el peligroso Sisto y Aspas en el Celta) deben seguir a los laterales rivales; además, este sistema, con un solo delantero, obliga a los extremos a llegar al área rival al remate, combinación físicamente muy exigente.

Betis y Celta se fueron alternando en fases de dominio; la presión alta de unos y otros, naturalmente, fue cediendo con el paso de los minutos. Pese al gol celtista inicial el Betis, con gran despliegue físico, era algo mejor y lograba dar la vuelta al marcador; especialmente notable fue la capacidad de los centrocampistas béticos para los cambios de juego, que castigaron las basculaciones laterales del Celta.

Últimos veinte munutos
Ya en ventaja, el Betis da un paso atrás, aunque manteniendo siempore las líneas muy juntas –la defensa lejos de su puerta–. Renuncia demasiado a la posesión pero, pese a la incertidumbre del marcador, sufre poco.

Jugador por jugador
Adán: Poco trabajo, bien resuelto. Con los pies evoluciona favorablemente.
Barragán: Demasiado torpe con balón, pero es muy sólido en defensa.
Mandi: Parece ocupar mucho más campo que el año pasado. Buen partido.
Feddal: Buena colocación, buen manejo de pelota y velocidad en corto más que aceptable para un jugador por encima de 1'90 m. Naturalmente por arriba (ver el gol) va bien.
Durmisi: Aunque se equivoque bastantes veces a la hora de acabar la jugada en ataque es un huracán. Cumplió en defensa.
Guardado: Excelente partido, incluidas dos asistencias. Como era previsible será interior, no mediocentro, y para interior lo tiene todo: velocidad, juego en corto suficiente, muy buena zurda y visión de juego.
Javi García: Cumplió con lo que se esperaba: la sacó bien sin complicarse –pero suficientemente bien para un equipo que quiera el balón– y en defensa impone su físico.
Camarasa: Claramente por debajo de sus compañeros, parece un futbolista bastante completo pero no brillante. Con espacios saca partido de su potencia.
Francis: Intervino poco. Voluntad.
León: Tiene una combinación interesante entre la suficiente corpulencia para poder pelear con los centrales en el cuerpo a cuerpo y rapidez de movimientos con balón. Y un buen gol.
Joaquín: Lo hemos enterrado muchas veces pero se empeña en revivir por calidad y ganas. Aunque sigue recibiendo demasiado atrás, parece que va asimilando lo que se pide de él en este estilo, en particular en cuanto a posición y presión. Mejor a pie cambiado.

Tello: Se vio su velocidad en corto. Eligió mal en alguna jugada.
Sanabria: Mostró una extraña e inaceptable indolencia.
Narváez: Minutos para pelear y poco más.

Setién: Parece que tendrá la flexibilidad suficiente para sacar partido de un equipo más físico de lo que se auguraba.

El detalle
Ceballos habría disfrutado y aprendido mucho en este equipo; pese a su ausencia, la plantilla ha mejorado claramente en calidad en el centro del campo.

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